Después de más de un mes de intercambio de duros bombardeos, el conflicto de Irán ha llegado a una tregua provisional de quince días basada en una propuesta iraní de diez puntos.

Sumario

 

Este alto el fuego se basa en un débil equilibrio entre ambas partes amenazado por cualquier posible desestabilización. La situación resulta aún más compleja en el Líbano, donde Israel no ha respetado la tregua, y durante el primer día de alto el fuego aprovechó para lanzar la ofensiva más dura del conflicto, con una ola de bombardeos que provocó más de 250 muertes.

 

La guerra de Irán

 

Mapa de los conflictos en Oriente Próximo a 13 de abril de 2026 / Imagen: EA Mapa de los conflictos en Oriente Próximo a 13 de abril de 2026 / Imagen: EA

En los menos de 40 días que han pasado desde el comienzo del conflicto se han producido enfrentamientos de gran dureza. Los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán han sido diarios, repartidos por todo el país y con múltiples objetivos. Algunas de las zonas más afectadas han sido la capital, Teherán, y toda su zona metropolitana, la región de Isfahan por sus importantes instalaciones militares y nucleares, y otros enclaves próximos a la costa del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.

Precisamente el cierre al paso por dicho estrecho ha sido una de las grandes cuestiones centrales del conflicto. Las graves secuelas económicas que ha generado el cierre al paso del petróleo de la región ha producido consecuencias a nivel mundial y la reacción más dura de Donald Trump, que, dentro de su cambiante comportamiento en el conflicto, llegó a amenazar a Irán con ‘volver a la Edad de Piedra’ en el caso de que no reabriese Ormuz.

Fuentes iraníes han elevado la cifra de muertos desde el 28 de febrero a más de 3.600 personas, más de 1.700 de ellos civiles. Entre esa cifra de víctimas mortales se encuentra buena parte de la cúpula del país antes del inicio de la guerra.

Pero en este conflicto no sólo ha resultado golpeada Irán, sino que el país de los Ayatolás ha bombardeado de manera recurrente a los países árabes de su alrededor. Los ataques más duros se han concentrado contra Kuwait, Bahrein, Qatar y Emiratos Árabes, países cuya ubicación y producción petrolífera está concentrada al lado del golfo Pérsico, aunque también se hayan dirigido ofensivas contra lugares más lejanos de Arabia Saudí. En todo caso, estos bombardeos se han lanzado principalmente contra infraestructuras energéticas e instalaciones vinculadas con bases de Estados Unidos en la región.

 

El acuerdo de paz para Irán

 

A pesar de la corta duración del conflicto, ha habido varios intercambios e intentos de alto el fuego. El primero fue el filtrado plan de quince puntos propuesto por Estados Unidos y que, en un primer momento, negó Irán. Pero posteriormente, bajo la mediación de Pakistán, se ha alcanzado una tregua basada en diez puntos que suponen el teórico cese de hostilidades durante dos semanas.

Este acuerdo implica el cese de los ataques sobre Irán y sus aliados, aunque este punto se encuentre bajo serias dudas por las duras ofensivas que Israel mantiene sobre el Líbano. En un siguiente paso se daría la retirada de las fuerzas de combate de Estados Unidos y una garantía de paz de la ONU. A cambio se daría la inmediata reapertura del estrecho de Ormuz para el paso de barcos petroleros, aunque la recuperación del tráfico marítimo queda sujeta a serios condicionantes y regulaciones.

A cambio Irán obtiene varias contrapartidas como el final de las sanciones económicas y del congelamiento de sus activos en el exterior, así como una compensación económica para su reconstrucción. Uno de los puntos más complejos de la negociación sería la posibilidad de permitir cierto enriquecimiento nuclear iraní pero sin contemplar un desarrollo armamentístico.

Precisamente la cuestión nuclear puede haber sido uno de los escollos que han hecho fracasar la primera ronda de negociaciones. Tras más de veintiún horas de conversaciones, el vicepresidente de EE.UU. afirmó que el diálogo fracasó por la cuestión nuclear, mientras fuentes iraníes apuntan a las exigencias excesivas de Estados Unidos.

 

La situación en el contexto regional: Líbano y Gaza

 

Si bien la tregua en Irán permite albergar una moderada esperanza para la desescalada del conflicto, la situación no responde a la misma dinámica en el Líbano, donde un masiva oleada de ataques israelíes lleva el conflicto a un escenario de máxima tensión.

Justo el mismo día que se instauraba la tregua en Irán, Israel lanzó un ataque generalizado sobre todo el país libanés, con ofensivas aéreas contra más de un centenar de objetivos que el ejército israelí calificó como emplazamientos de Hezbolah. Una oleada de destrucción que dejó más de 250 muertos y un millar de heridos.

Israel había aprovechado el comienzo del conflicto de Irán para reanudar su guerra contra Hezbolah y había castigado con dureza la mitad sur del país y la capital, Beirut. La táctica israelí se había centrado en destruir los puentes del río Litani para aislar la zona sur del país vecino y la exigencia de evacuar múltiples poblaciones de la región para continuar con su ofensiva. Estos ataques ya acumulan más de 2.000 víctimas mortales y 6.000 heridos desde su comienzo el 2 de marzo, entre ellos más de 600 niños según los datos de UNICEF.

Mientras la atención de la región se centra en Irán y Líbano, Gaza malvive tras la falsa tregua impuesta por Israel. La famosa Línea Amarilla, que debía ser un límite temporal, se convierte en una instalación cada vez más permanente, mientras el reabierto paso de Rafah se ha vuelto impenetrable, con lo que se agrava el aislamiento del pueblo gazatí. El desvío de la atención mundial hacia Irán también ha provocado que se descuide la ayuda para la supervivencia de la población civil de Gaza.

A esta miseria se une la ruptura selectiva del alto el fuego que, desde que fuera instaurado en octubre, ha sido roto en infinidad de ocasiones. Desde octubre los ataques israelíes han causado unas 700 víctimas mortales y más de 1.800 heridos, con más de 200 muertos desde que comenzara el conflicto de Irán, según denuncia el Ministerio de Sanidad de Gaza.