Las niñas y niños pequeños activan más el cerebro al jugar con sus padres que al ver una película
Un estudio con 49 niños de entre 24 y 44 meses, con y sin autismo, ha medido con electroencefalografía (EEG) su actividad cerebral al leer y jugar con sus padres: la interacción activa más la atención y el aprendizaje que el cine



