El verano climatológico de 2026, que empezará el próximo 1 de junio y se extenderá durante el próximo trimestre, será más cálido de lo habitual en gran parte de España y tormentoso en el Pirineo, el Ibérico sur, la vertiente mediterránea y Canarias, según ha avanzado el climatólogo de Meteored Samuel Biener.

Sumario

 

La previsión se sustenta en las últimas tendencias del modelo europeo, referencia de la plataforma meteorológica.

 

Temperaturas por encima de la media

 

Las últimas tendencias del modelo europeo, que constituye la referencia de Meteored, muestran que las temperaturas estarán probablemente por encima de la media en gran parte de España durante el próximo trimestre. Se trata de la señal más clara que ofrece la previsión estacional de cara a los meses de verano.

De hecho, los valores podrían llegar a ser de entre 1,5 y 3ºC más altos respecto a los registros habituales en determinadas zonas del país. Entre los territorios donde se espera esta anomalía térmica más acusada figuran ambas Castillas, la Comunidad de Madrid y Extremadura, áreas del interior peninsular donde el calor estival suele manifestarse con mayor intensidad.

Sin embargo, la previsión no es homogénea en todo el territorio. Biener no observa una señal clara en el extremo suroeste peninsular ni en Canarias, dos zonas donde la tendencia resulta más incierta y donde, por tanto, no puede confirmarse con la misma probabilidad que las temperaturas vayan a situarse por encima de los valores normales.

El climatólogo se ha referido también a la posibilidad de que se produzcan episodios de calor extremo durante el periodo estival. "Aunque aún es pronto para confirmar la llegada de olas de calor, la tendencia observada en los últimos años sugiere que es bastante probable que se produzca al menos un episodio de temperaturas extremas", ha admitido el experto. Sus palabras apuntan a que, pese a la cautela propia de las previsiones a largo plazo, el historial reciente refuerza la verosimilitud de un repunte térmico destacado.

 

Tormentas en varias regiones

 

En lo que respecta a las precipitaciones, el climatólogo de Meteored avanza que el próximo trimestre podría ser algo más húmedo de lo habitual en varias regiones concretas del país. Estas zonas coinciden, en buena medida, con aquellas en las que se prevé un ambiente más tormentoso a lo largo del verano.

En particular, las áreas señaladas son el Pirineo, el Ibérico sur, la vertiente mediterránea y Canarias. Se trata de regiones donde la actividad tormentosa estival es un fenómeno recurrente y donde, según la tendencia observada, podría registrarse una mayor frecuencia de estos episodios durante los próximos meses.

No obstante, el experto introduce una advertencia importante sobre la fiabilidad de estas estimaciones. Biener recuerda que las precipitaciones son la variable más difícil de prever, especialmente en el caso de las tormentas, por lo que esta primera tendencia o aproximación podría cambiar a medida que se acerque el periodo estival y se disponga de datos más ajustados. Esta cautela resulta habitual en las previsiones de carácter estacional, en las que el grado de incertidumbre es mayor cuanto más alejado en el tiempo se encuentra el periodo analizado.

La distinción que establece el climatólogo entre la previsión térmica y la pluviométrica resulta significativa. Mientras que la señal de temperaturas se presenta con un grado de confianza relativamente sólido en amplias zonas del interior, la previsión de lluvias y tormentas se mantiene en el terreno de la aproximación, susceptible de modificarse en las próximas semanas.

 

El papel de El Niño

 

Por otro lado, Biener ha querido matizar el papel que desempeña el fenómeno conocido como El Niño en el comportamiento del verano en España. El experto ha indicado que "no existe una relación directa entre el 'superNiño' y las temperaturas extremas del verano", una precisión relevante de cara a interpretar correctamente las previsiones.

Según ha explicado, en la Península influyen más otros factores, entre los que ha destacado de manera específica el chorro polar, la corriente atmosférica que condiciona en buena medida el comportamiento del tiempo en las latitudes medias. De este modo, el climatólogo desvincula la intensidad del calor estival peninsular de la presencia de este fenómeno oceánico de alcance global.

En cuanto a la naturaleza de El Niño, Meteored recuerda la definición que ofrece la FAO –la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura–. En palabras de este organismo, El Niño es un fenómeno climático natural en el que las aguas de superficie del océano Pacífico central y oriental sufren un calentamiento anómalo. Este calentamiento, según la misma fuente, provoca cambios en las pautas meteorológicas en todo el mundo, con efectos que pueden percibirse en regiones muy alejadas del foco original en el Pacífico.

De esta manera, la previsión de Meteored dibuja un escenario estival marcado por un calor superior a la media en buena parte del territorio, con la probabilidad de al menos un episodio de temperaturas extremas, y un componente tormentoso concentrado en determinadas regiones, sin que el fenómeno de El Niño constituya el factor determinante del comportamiento térmico previsto para España.

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