El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concreta este domingo que el plazo dado a Irán para que alcance un acuerdo y reabra el estrecho de Ormuz finaliza a las 20.00 horas del martes en la costa Este estadounidense –las 3.30 horas del miércoles en Irán y las 2.00 horas en España peninsular–, en lo que supone la cuarta fecha establecida por el mandatario desde finales de marzo.
Cuarto plazo fijado
El anuncio llega a través de un breve mensaje publicado por Trump en su cuenta de Truth Social, donde señala de forma escueta el nuevo límite temporal –“Martes, 20.00 horas. ¡Hora Este!”– tras una jornada marcada por amenazas explícitas de bombardeos contra infraestructuras iraníes si no se cumple su exigencia.
Este nuevo plazo representa el cuarto ultimátum concreto desde que el pasado 21 de marzo el presidente estadounidense anunció inicialmente un margen de 48 horas. En aquel momento, Trump advirtió que Estados Unidos “atacará y arrasará” las centrales eléctricas iraníes si no se procedía a la reapertura del paso marítimo.
Al día siguiente, Irán respondió que el estrecho estaba abierto, aunque introdujo una matización clave al señalar que no lo estaría para sus “enemigos”, en un contexto de creciente tensión en la región.
Aplazamientos sucesivos
Posteriormente, el 23 de marzo, y poco antes de que expirara el primer plazo, Trump anunció que se habían producido “conversaciones productivas” con Irán durante los días previos, lo que justificaba un aplazamiento de cinco días en la posible acción militar.
La dinámica de retrasos continuó el 26 de marzo, cuando el mandatario añadió diez días adicionales al calendario, argumentando que Teherán había solicitado más tiempo para avanzar en las negociaciones. Con esta decisión, el nuevo límite quedaba fijado en el 6 de abril.
Sin embargo, el 1 de abril, Trump aseguró que Irán había pedido a Washington un alto el fuego, una afirmación que fue desmentida por un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, lo que evidenció las divergencias entre ambas partes sobre el estado real de las conversaciones.
La escalada verbal se intensificó el 3 de abril, cuando el presidente estadounidense afirmó que Estados Unidos podría reabrir “fácilmente” el estrecho de Ormuz si dispusiera de “un poco más de tiempo”, dejando entrever la posibilidad de una intervención directa.
Amenazas de ataque
El 4 de abril, el mandatario advirtió a los dirigentes iraníes de que “el tiempo se está agotando” y que quedaban “48 horas para que el infierno caiga sobre ellos”, intensificando la presión.
El mensaje más contundente ha sido el de este domingo, cuando Trump afirmó que el martes sería el “Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno”, en referencia a posibles ataques contra infraestructuras clave.
Además, el presidente estadounidense ha asegurado que no habrá “nada que se parezca” al ataque que podría desencadenar si Teherán no acepta el ultimátum, reforzando el tono de advertencia.
Un aviso que Trump ha repetido en los términos más contundentes posibles: "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno. Esperad y mirad. Alabado sea Alá", ha zanjado.
En este contexto, la situación se mantiene en un punto de máxima tensión internacional, a la espera de que se cumpla el nuevo plazo fijado para el martes, con el riesgo de una escalada militar si no se produce un acuerdo sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.




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