El suelo de Alaska se calienta a gran profundidad, sobre todo en zonas de permafrost
El suelo de la región de permafrost continuo de Alaska se ha calentado 0,64 °C por década frente a 1,15 °C del aire, sin frenarse en profundidad, lo que podría socavar la estabilidad de carreteras, edificios y otras infraestructuras sobre suelo congelado










