El 25 de junio celebramos el Día Internacional de la Gente del Mar, una jornada que busca reconocer el trabajo de quienes desarrollan su actividad profesional en el ámbito marítimo.

Sumario

 

En 2026, la campaña impulsada por la Organización Marítima Internacional se celebra bajo el lema Transportar el comercio mundial. Cargar con los riesgos, que pone el acento en las condiciones reales de vida y trabajo en el mar, visibilizando la presión, las dificultades y los riesgos que afrontan muchas personas marinas, especialmente en zonas de alto riesgo o afectadas por conflictos.

 

La Organización Marítima Internacional, principal impulsora de la celebración

 

Esta celebración fue promulgada por la Organización Marítima Internacional (OMI), durante la Conferencia de Manila del año 2010. El tratado de protección marina de la OMI, el Convenio MARPOL, es el principal convenio internacional que abarca la prevención de la contaminación del medio marino por los buques, y actualmente incluye seis anexos.

Como organismo especializado de las Naciones Unidas, la OMI establece normas internacionales para garantizar la seguridad, protección y comportamiento ambiental en el transporte marítimo internacional. Su objetivo es crear un marco normativo justo y eficaz para el sector, promoviendo la igualdad de condiciones y fomentando la innovación y eficiencia.

El transporte marítimo internacional es esencial para el comercio mundial y mueve más del 80 % de las mercancías comercializadas en el mundo por volumen. La OMI trabaja para mantener un marco regulador actualizado que abarque desde el diseño y la construcción de los buques hasta su explotación, seguridad, eficiencia energética y desempeño ambiental.

Trabaja en colaboración con los estados miembros, la sociedad civil y el sector del transporte marítimo para promover un crecimiento económico sostenible y una economía verde. Su enfoque se centra en la eficiencia energética, nuevas tecnologías, educación y formación, protección marítima, gestión del tráfico y desarrollo de infraestructura marítima.


 

Respeto a los profesionales del mar y tolerancia cero ante el acoso


 

En 2026, la campaña de este día internacional quiere mostrar la cara menos visible del trabajo marítimo: largas estancias fuera del hogar, presión operativa, aislamiento, impacto emocional y exposición a contextos inseguros o marcados por tensiones geopolíticas. El objetivo no es solo reconocer la contribución de la gente del mar, sino también los sacrificios y riesgos que asume para que el comercio global siga funcionando.

La campaña de 2026 subraya que, aunque la labor de la gente del mar resulta imprescindible para la economía internacional, con frecuencia permanece fuera del foco público. A ello se suman desafíos crecientes como la operativa en corredores marítimos tensionados, los riesgos de seguridad, la fatiga, la presión psicológica y el impacto que tiene sobre el bienestar personal trabajar durante largos periodos lejos de casa.

Entre los principales mensajes que pone sobre la mesa la edición de 2026 destacan:

  • La necesidad de visibilizar las condiciones reales de vida y trabajo en el mar.

  • El reconocimiento de los riesgos físicos, psicológicos y operativos que asume este colectivo.

  • La importancia de reforzar la seguridad, el bienestar y la salud mental de la gente del mar.

  • El llamamiento a gobiernos, empresas y organizaciones para mejorar su protección en contextos complejos.

Con este enfoque, la OMI invita a compartir testimonios, investigaciones, iniciativas y buenas prácticas que ayuden a comprender mejor el componente humano del transporte marítimo. La campaña también anima a visibilizar cómo pueden reforzarse la protección, el apoyo y el acompañamiento de quienes trabajan en el mar, especialmente en escenarios de mayor vulnerabilidad.


 

1,5 millones de personas dedicadas al sector marítimo


 

Según la OMI, el término gente de mar hace referencia a toda persona que se encuentre relacionada con la actividad marítima. Esta puede estar organizada en funcionamiento a las categorías de comercio, transporte y acuicultura. Alrededor de 1,5 millones de personas se dedican a este sector, entre las cuales se encuentran:

  • Tripulación: Los miembros de la tripulación son aquellos que trabajan directamente a bordo de los buques. Dentro de esta categoría se incluyen el capitán, oficiales de cubierta, ingenieros, marineros, maquinistas, electricistas, cocineros y personal de hospitalidad.

  • Personal de apoyo en tierra: Además de la tripulación a bordo, hay personas que trabajan en tierra para apoyar las operaciones marítimas. Esto puede incluir personal administrativo, de logística y planificación, de gestión portuaria, operadores de terminales, inspectores de seguridad y trabajadores de agencias navieras.

  • Personal de servicios y mantenimiento: Estos son los trabajadores que proporcionan servicios esenciales para los buques y las instalaciones portuarias, como pilotos marítimos que asisten en la navegación de los buques, remolcadores que ayudan en las maniobras portuarias, personal de amarre y desamarre, de mantenimiento y reparación de buques, y personal de salvamento y rescate.

  • Personal de gestión y regulación: También hay personas que trabajan en la gestión y regulación de la industria marítima. Esto incluye funcionarios gubernamentales y autoridades portuarias responsables de la aplicación de las regulaciones y normas marítimas, así como personal de organizaciones internacionales como la OMI que trabajan en la formulación y promoción de políticas y estándares globales.


 

Riesgos y dificultades de la gente del mar


 

La gente del mar está expuesta a múltiples riesgos propios de su profesión, afrontan condiciones climáticas extremas y corren el riesgo de ser abandonados en el extranjero si el armador enfrenta problemas, especialmente de carácter financiero. Algunas de las principales dificultades son:

  • Peligros físicos: La naturaleza misma del entorno marítimo presenta peligros físicos para la gente del mar, como el mal tiempo, las olas grandes, la exposición a temperaturas extremas, los accidentes en la cubierta y los riesgos relacionados con la carga y descarga de mercancías.

  • Lesiones y accidentes: Las actividades a bordo de los buques y en las instalaciones portuarias conllevan el riesgo de lesiones y accidentes, como resbalones y caídas, golpes por objetos en movimiento, accidentes durante las operaciones de carga y descarga, así como lesiones relacionadas con la maquinaria y el equipo a bordo.

  • Riesgos de salud: La gente del mar también puede enfrentarse a riesgos para la salud, como enfermedades relacionadas con la exposición prolongada al entorno marítimo, como el síndrome de fatiga crónica, problemas de salud mental debido al aislamiento y la presión laboral, enfermedades transmitidas por vectores y enfermedades infecciosas.

  • Peligros químicos: Los productos químicos utilizados en los buques y las cargas peligrosas representan un riesgo para la salud de la gente del mar en caso de fugas, derrames o inhalación de sustancias tóxicas.

  • Piratería y delincuencia marítima: Algunas áreas marítimas están expuestas a la piratería y a la delincuencia marítima, lo que puede poner en peligro la seguridad y el bienestar de la gente del mar.

  • Estrés y fatiga: Las largas horas de trabajo, la separación de la familia y los desafíos emocionales pueden llevar a la fatiga y al estrés a estos trabajadores, lo que puede afectar su bienestar y su capacidad para realizar su trabajo de manera segura y eficiente.

Frente a estos riesgos, existen normas y mecanismos internacionales destinados a proteger la seguridad, la salud y los derechos laborales de la gente del mar. Junto a la labor reguladora de la OMI, destaca el Convenio sobre el Trabajo Marítimo, 2006, de la Organización Internacional del Trabajo, considerado una referencia global para garantizar condiciones de trabajo y de vida dignas a bordo. En 2026, este marco cumple dos décadas desde su adopción y sigue siendo una pieza clave para reforzar el trabajo decente en el mar, con más de un centenar de Estados que lo han ratificado y con sucesivas actualizaciones para responder a nuevos desafíos del sector.

Además, la transformación del sector marítimo —marcada por la digitalización, la automatización, la transición energética y un contexto geopolítico cada vez más exigente— obliga a seguir reforzando la protección de las personas trabajadoras. Avanzar hacia un transporte marítimo más seguro, sostenible y resiliente pasa también por situar en el centro el bienestar, la formación y la dignidad de la gente del mar.

Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Activar ahora