El "ataque" de un grupo de orcas a los veleros de The Ocean Race ha traído de vuelta a la actualidad los "ataques" de grupos de orcas a embarcaciones. En este último suceso, varios veleros de The Ocean Race sufrieron encuentros directos con orcas en la zona del Océano Atlántico que se encuentra al oeste del Estrecho de Gibraltar.

En concreto fueron los veleros Team JAJO y el Mirpuri Trifork Racing los que sufrieron la interacción con los enormes mamíferos marinos. Las orcas no sólo chocaron con ambas embarcaciones, sino que las empujaron, zarandearon y mordisquearon los timones de ambas naves. Afortunadamente parece que la interacción de las orcas con ambos veleros no causaron daños personales ni materiales.

 

Otras interacciones anteriores en la zona

 

Ataques de orcas a barcos / Infografía: EcoAvant.com "Ataques" de orcas a barcos / Infografía: EcoAvant.com

La zona próxima al Estrecho de Gibraltar donde se ha producido este incidente ya ha sido escenario de interacciones similares en los últimos tiempos. En este año se habrían contabilizado más de cincuenta incidentes similares, especialmente en la zona del último incidente, donde la población de orcas ha atacado a diversas embarcaciones, en la gran mayoría de las ocasiones veleros.

Uno de los incidentes más graves de este  tipo se produjo en Barbate, cuando en mayo de este año cuatro tripulantes de un velero debieron ser rescatados tras impactar varias orcas contra la embarcación en la que viajaban, rompiendo su timón y provocando una vía de agua.

 

Posibles explicaciones científicas

 

Esta extraña actitud parece propia de la subpoblación de la orca ibérica, que habita predominantemente las costas atlánticas de la Península Ibérica y Marruecos. Los investigadores no tienen una explicación única para este fenómeno, aunque barajan dos opciones principales. Por un lado, algunos apuntan a una especie de juego de las orcas con los veleros, de ahí que se centren en la embarcación y no en los tripulantes, mostrando en ese “juego” de alguna manera su poder y fuerza.

Otros científicos apuntan a un comportamiento de respuesta a las diversas amenazas que sufre este grupo en su hábitat natural: contaminación, ruido, peligro de barcos, escasez del atún (una de sus principales fuentes de alimentación). Este conjunto de amenazas conformaría un entorno muy estresante para la especie, que podría responder de esta manera.

En este sentido se entronca la investigación de National Geographic, apuntando a una orca hembra llamada Gladis, que podría haber sido víctima de un accidente con un barco. El primer "ataque" de este tipo se dio en mayo de 2020, cuando esta hembra madura empezó a adoptar un comportamiento más agresivo cuando interactuaba con embarcaciones, actitud que fue aprendida e imitada por las orcas más jóvenes de su grupo.