El Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), ha concluido el 21 de abril de 2026 en Madrid que la homeopatía no tiene eficacia en ninguna patología tras revisar la evidencia científica disponible.
Además, ha advertido de que su uso puede implicar riesgos para la salud al sustituir tratamientos médicos eficaces.
Falta de evidencia científica
El informe técnico, titulado Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad (1), establece de forma categórica que la eficacia de estos productos no supera a la del placebo en ninguna de las enfermedades analizadas.
Para alcanzar esta conclusión, la AEMPS ha examinado 64 compilaciones de literatura científica publicadas desde 2009, detectando que la mayoría de los estudios que sugieren beneficios presentan baja calidad metodológica, con muestras reducidas, seguimientos cortos o sesgos en la aleatorización.
El análisis indica además que los aparentes efectos positivos desaparecen completamente cuando los ensayos clínicos son rigurosos, lo que refuerza la conclusión de que la homeopatía carece de base científica como herramienta terapéutica.
Sanidad subraya que estos resultados coinciden con evaluaciones internacionales, consolidando un consenso científico sobre su ineficacia.
Principios sin base científica
Desde el punto de vista científico, el informe señala que los fundamentos de la homeopatía chocan con las leyes de la física y la farmacología actuales. En diluciones habituales como la 12 CH, donde una sustancia se diluye sucesivamente en proporciones de 1 a 100 durante doce veces, es matemáticamente imposible que quede una sola molécula del principio activo.
Esta circunstancia rompe, según el documento, cualquier relación de causa-efecto entre el preparado y un posible beneficio terapéutico. Como ejemplo ilustrativo, se indica que una dilución de 6 CH equivale a disolver un sobre de azúcar en todo el mar Mediterráneo.
Asimismo, teorías como la “memoria del agua” son consideradas postulados sin base empírica, al sostener que el líquido conserva propiedades de sustancias que ya no están presentes.
Retirada de productos y regulación
En el ámbito regulatorio, la AEMPS ha culminado un proceso que ha supuesto la retirada del mercado de 1.032 productos homeopáticos que anteriormente contaban con indicaciones terapéuticas.
En la actualidad, no existe en España ningún producto homeopático con indicación terapéutica autorizada, lo que implica que ninguno puede afirmar que trata enfermedades.
No obstante, 976 productos permanecen registrados mediante un procedimiento simplificado, al haber demostrado ser inocuos. Este sistema no exige pruebas de eficacia y prohíbe incluir indicaciones terapéuticas en el etiquetado, conforme a la normativa.
El Ministerio destaca que esta regulación busca evitar confusión en los consumidores y posibles mensajes engañosos sobre sus efectos.
Consenso internacional creciente
El informe sitúa a España en línea con una tendencia internacional cada vez más crítica con la homeopatía. Países como Francia y Reino Unido han eliminado su financiación pública, mientras que Alemania está en proceso de retirar su cobertura sanitaria.
En Australia, las autoridades sanitarias han concluido que la homeopatía no debe utilizarse para enfermedades graves o crónicas, y en Estados Unidos, la FDA considera estos productos como medicamentos no aprobados, exigiendo advertencias sobre la falta de evidencia científica.
Este contexto refleja un consenso creciente entre instituciones sanitarias sobre la ausencia de eficacia de estos preparados.
Riesgos para la salud
Sanidad advierte de que, aunque existe la percepción de que estos productos son inocuos por ser “naturales”, se han registrado reacciones adversas graves, como intoxicaciones por mala dosificación y casos de fallecimientos en lactantes en otros países.
Sin embargo, el informe insiste en que el principal riesgo es el abandono o retraso de tratamientos médicos con eficacia demostrada. Los pacientes que optan por la homeopatía pueden poner en peligro su salud al sustituir terapias basadas en la evidencia científica.
En este sentido, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha señalado que “la homeopatía no funciona” y ha advertido de que el riesgo reside en dejar tratamientos que sí han demostrado eficacia.
El documento reafirma el compromiso del Ministerio con la medicina basada en la evidencia científica y con la protección de la salud pública, subrayando la importancia de ofrecer información clara y rigurosa.
La conclusión es firme: ante la ausencia de pruebas científicas, la homeopatía no puede considerarse una alternativa terapéutica válida y su uso no debe sustituir tratamientos médicos eficaces.
Referencias
- (1) Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).




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