La temperatura media diaria global de la superficie del mar ha alcanzado un nuevo máximo histórico de 21,1 ºC el pasado 22 de agosto, según ha informado el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). El registro supera los 21,09 ºC alcanzados en marzo de 2024 y se produce en un momento del año especialmente inusual, ya que las temperaturas oceánicas globales suelen llegar a sus niveles máximos durante marzo y abril, después del verano austral.
Un récord inusual en agosto
Copernicus ha destacado precisamente el momento en el que se ha producido este nuevo máximo. Las temperaturas globales de la superficie marina acostumbran a alcanzar su pico entre marzo y abril, mientras que el récord actual se ha registrado en agosto. Además, los 21,1 ºC superan también con claridad el anterior máximo registrado durante este mes, situado en 20,98 ºC en 2023.
El nuevo dato diario se incorpora a una sucesión de récords mensuales y valores cercanos a máximos históricos registrados durante 2026 en el océano extrapolar. El organismo europeo ha subrayado, no obstante, que los récords correspondientes a un solo día deben analizarse dentro de un contexto climático más amplio y no de manera aislada.
En ese contexto, Copernicus considera que el máximo registrado es coherente con el calentamiento continuado a largo plazo del océano global y con la aparición de un fenómeno extremo de El Niño en el Pacífico tropical. Ambos factores están contribuyendo a elevar las temperaturas de las aguas superficiales y a mantener valores excepcionalmente altos.
El organismo ha recordado además que, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el fenómeno de El Niño se fortalecerá durante los próximos meses. El sistema de predicción estacional de C3S apunta incluso a que podría alcanzar niveles no observados en varias décadas, una evolución que los especialistas continúan siguiendo.
Los científicos y científicas del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (CEPPM) que trabajan para Copernicus mantienen la vigilancia de las temperaturas oceánicas para determinar si el reciente incremento de la temperatura media diaria de la superficie del mar constituye un episodio temporal o una situación persistente.
Récord en temperatura oceánica
Riesgos para costas y ecosistemas
Más allá del nuevo récord diario, Copernicus ha advertido de que el aumento sostenido de la temperatura de los océanos tiene consecuencias de gran alcance tanto para las comunidades humanas como para los ecosistemas marinos. Uno de sus efectos es la contribución al aumento del nivel del mar mediante la expansión térmica del agua.
Este proceso incrementa los riesgos para las comunidades costeras y las naciones insulares situadas a baja altitud, especialmente expuestas a los efectos derivados de la subida del nivel marino. El calentamiento oceánico añade así presión a territorios cuya población y actividades están directamente vinculadas a la evolución del mar.
Las temperaturas más elevadas también favorecen una mayor probabilidad e intensidad de las olas de calor marinas. Copernicus ha señalado que estos episodios pueden afectar a ecosistemas esenciales como los arrecifes de coral y las praderas marinas, alterando su funcionamiento y capacidad para sostener la biodiversidad.
El deterioro de estos ecosistemas puede repercutir, a su vez, en las redes tróficas marinas y en sectores económicos que dependen directamente de unos mares saludables. Entre las actividades potencialmente afectadas, el organismo europeo ha mencionado de forma específica la pesca y la acuicultura.
La responsable estratégica de Clima del ECMWF, Samantha Burgess, ha advertido de que las consecuencias del calentamiento ya son observables. Según ha indicado, el número de días con olas de calor marinas a escala mundial se ha más que triplicado desde comienzos de la década de 1990, aumentando la presión sobre los ecosistemas y sobre las comunidades que dependen de ellos.
Más calor para la atmósfera
El incremento de la temperatura marina también puede favorecer fenómenos meteorológicos extremos, debido a la interacción entre el océano y la atmósfera. Un mar más cálido puede transferir más calor y humedad al aire, condiciones capaces de intensificar las precipitaciones y determinados sistemas de tormentas.
Copernicus ha explicado asimismo que un océano sometido a temperaturas más elevadas puede volverse menos eficiente a la hora de absorber dióxido de carbono de la atmósfera. Este fenómeno podría debilitar uno de los principales amortiguadores naturales del planeta frente al cambio climático.
Los océanos desempeñan así un papel fundamental en el sistema climático, no solo por su capacidad para almacenar calor, sino también por su relación con el carbono atmosférico. El aumento continuado de la temperatura marina supone, según la advertencia del organismo europeo, una presión creciente sobre esa función reguladora.
Varias décadas de calentamiento causado por la actividad humana
Burgess ha calificado el nuevo máximo de “otra clara señal” de la creciente presión a la que está sometido el océano. La responsable del ECMWF ha explicado que El Niño está incorporando calor adicional al sistema, pero ha incidido en que este fenómeno se produce sobre varias décadas de calentamiento causado por la actividad humana.
Según la experta, mientras las temperaturas del océano continúen aumentando, también crecerán los riesgos para los ecosistemas marinos y las comunidades costeras. El fuerte incremento de los días afectados por olas de calor marinas constituye, a juicio de Copernicus, una de las manifestaciones de una tendencia que mantiene bajo presión tanto los sistemas naturales como las actividades humanas que dependen directamente de ellos.
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