El presidente francés, Emmanuel Macron, ha pedido este viernes a las Fuerzas Armadas “que se movilicen para brindar el máximo apoyo a la seguridad civil” ante los incendios que asolan el suroeste de Francia, donde al menos 141.000 personas han sido evacuadas desde la noche del miércoles.
La petición llega tras una noche calificada de “casi apocalíptica”, con más de 14.000 hectáreas calcinadas en el departamento de Gironda y las llamas avanzando en dirección a Burdeos.
El fuego avanza hacia Burdeos
Las autoridades advierten de que el incendio ha adquirido una “amplitud inédita” en esta región turística conocida en todo el mundo por sus viñedos, y anticipan nuevas evacuaciones en las próximas horas ante el avance de las llamas.
Según el Ministerio del Interior francés, las evacuaciones se reparten entre 110.000 personas en Gironda y unas 31.000 en el vecino departamento de Landas, donde permanece activo otro foco que se ha extendido en Biscarrosse.
En conjunto, las llamas han recorrido ya más de 19.000 hectáreas –casi el doble de la superficie de París– y han destruido un centenar de edificios, según las autoridades, que hablan del mayor incendio de la temporada en el país.
El incendio de Lège-Cap Ferret, que asola el norte de la cuenca de Arcachon, avanza de forma implacable hacia el este, en dirección a Burdeos –una de las ciudades más importantes de Francia–, impulsado por las fuertes rachas de viento. La prefecta de Nueva Aquitania y Gironda, Sophie Brocas, ha anunciado en rueda de prensa nuevas evacuaciones, entre ellas las de las localidades de Saint-Hélène, Salaunes y zonas aledañas.
El alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, ha explicado a la cadena BFM TV que en la ciudad “hay un persistente olor a humo”, si bien el incendio, por el momento, “no está a las puertas” de la metrópoli.
Evacuación total en Cap-Ferret
La turística península de Cap-Ferret, cerca de Burdeos, está sujeta a una orden de evacuación total, por carretera y también con una flotilla de barcos que cruza la cuenca de Arcachon para poner a salvo a los veraneantes.
En un gimnasio, María Lalanne, una vecina de 90 años y sin familia, se muestra aturdida tras ser evacuada durante la noche, dejando atrás su audífono y sus gafas: “No sé cuánto tiempo va a durar. No sé cómo está mi casa, si mi casa se ha quemado”. Por el momento, no se ha registrado ningún fallecido.
En Landas, una de las entradas de la ciudad de Biscarrosse permanece desierta, cerrada a la circulación y envuelta en una niebla de humo con un asfixiante olor a quemado, en la que solo circulan camiones cisterna de los bomberos.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha hablado de “una situación totalmente inédita”, y el primer ministro, Sébastien Lecornu, tiene previsto presidir a las 22.00 horas (hora local) una reunión de la célula interministerial de crisis.
Además, la Agencia Regional de Salud (ARS) ha activado el plan de emergencia en Gironda y Landas, con evacuaciones en residencias de ancianos y centros de personas con discapacidad.
Más focos y ayuda europea
Además del incendio de Gironda, hay otros focos activos en el país. Entre ellos preocupa el del departamento de Var, que ha quemado hasta 3.700 hectáreas y ha obligado a evacuar a los residentes de zonas como Châteauvert y a confinar a los de Correns.
Estos incendios son la consecuencia de bosques y vegetación vueltos más inflamables por la sequía y las olas de calor excepcionales que se suceden desde junio en Europa occidental.
Como refuerzo a los medios nacionales, la Comisión Europea ha indicado a mediodía que la Unión Europea ha desplegado tres aviones en Francia para las labores de extinción, además de otros cuatro en España, país que –horas después de Francia– ha activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil y ha recibido el ofrecimiento de dos aviones Canadair por parte de Grecia.
El fuego golpea también al otro lado de los Pirineos: entre los dos países, más de 160.000 personas han sido evacuadas desde el miércoles. En la región de Madrid, escenario del peor incendio de su historia, 63.000 personas han sido evacuadas o deben confinarse, y dos de los tres focos que han arrasado 6.000 hectáreas al oeste de la capital se han fusionado.
“Vivimos una situación dramática, no solo en diferentes provincias españolas sino también en regiones de países vecinos”, ha advertido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en la red social X. Tampoco en España se ha registrado por el momento ninguna víctima mortal a causa de los incendios.
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