Columnas de humo sobre la Costa Brava, una nube tóxica sobre Salónica, 10.000 evacuados en el sur de Francia y hasta el Tour de Francia obligado a rodar sin público: el sur de Europa ha entrado en julio envuelto en llamas. Los grandes incendios forestales simultáneos declarados en Portugal, España, Francia y Grecia han arrasado más de 17.000 hectáreas en apenas unos días, en plena escalada de las temperaturas.

Sumario

 

El episodio confirma una tendencia que los satélites llevan meses registrando. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), del programa Copernicus, entre el 1 de enero y el 1 de julio de 2026 han ardido 126.328 hectáreas en la Unión Europea, 1,4 veces la superficie quemada en el mismo periodo de 2025, cuando el balance era de 88.440 hectáreas (1).

 

Una campaña adelantada e intensa

La fotografía de conjunto muestra una temporada que se ha endurecido y, sobre todo, adelantado. España acumula 50.384 hectáreas quemadas hasta el 1 de julio, el 39,8 % de toda la superficie calcinada en la UE en lo que va de año. En Francia, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha recordado que los incendios estivales han comenzado un mes antes de lo habitual.

España es el país de la UE que más fuegos ha registrado en lo que va de año

“España es el país de la UE que más fuegos ha registrado en lo que va de año”, con 300 incendios contabilizados por Copernicus, solo seguida de Francia, con 275. Las cifras llegan además tras un 2025 devastador: aquel año ardieron 393.079 hectáreas en territorio español, el 38 % de todo lo quemado en la Unión Europea, que superó el millón de hectáreas.

El mes de junio ha sido, de momento, el más destructivo del año en España, con unas 15.900 hectáreas quemadas, según los registros semanales del propio EFFIS, y el país suma ya 14 grandes incendios forestales –los que superan las 500 hectáreas, según la clasificación del Ministerio para la Transición Ecológica–, entre ellos los más recientes de la Costa Brava, Huelva, Huesca, Córdoba y León. La Unidad Militar de Emergencias ya había avisado de que se daban “todos los ingredientes” para una campaña “dura”, con el combustible fino acumulado tras las lluvias, las altas temperaturas y el viento.

 

Cuatro países en primera línea

El frente más crítico se ha abierto en Francia. Un incendio declarado el sábado por la noche en los Pirineos Orientales, al oeste de Perpiñán, ha quemado unas 4.600 hectáreas, ha obligado a evacuar a unas 10.000 personas de 26 localidades y ha dejado cinco heridos y medio centenar de edificios afectados, según el balance de la prefectura de los Pirineos Orientales. Unos 700 bomberos, con 200 vehículos y apoyo aéreo, trabajan sobre el terreno, y las autoridades han prohibido la presencia de público en el tramo francés de la tercera etapa del Tour de Francia.

El incendio de Vouzela ha consumido al menos 13.000 hectáreas en el centro de Portugal

“El incendio de Vouzela ha consumido al menos 13.000 hectáreas en el centro de Portugal”, según el seguimiento por satélite de Copernicus, y se encuentra ya en fase de extinción, sin riesgo de propagación. Más de 1.200 bomberos, unos 400 vehículos y 15 aeronaves han participado en las labores, reforzadas –tras la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil el 3 de julio– con 118 efectivos y 45 vehículos enviados por España y tres aviones rescEU aportados por Italia y España (2), mientras el país se mantiene en estado de alerta con temperaturas superiores a los 40 °C.

En España, el fuego de La Bisbal d'Empordà, junto a la Costa Brava, ha abrasado unas 2.200 hectáreas, el 97 % dentro del espacio natural protegido de Les Gavarres; los investigadores apuntan a una negligencia y hay un detenido, según los Bombers de la Generalitat y los agentes rurales. El humo ha llegado a alcanzar Mallorca, a más de 250 kilómetros de distancia, y en Castellón otro incendio entre Azuébar y Soneja ha obligado a activar el nivel 1 de emergencia y a solicitar la intervención de la UME, según la Generalitat Valenciana, mientras la Generalitat catalana mantiene el aviso de peligro muy alto de incendio hasta el viernes.

En Grecia, las llamas han alcanzado una planta de reciclaje y otra de tratamiento de aceites en la periferia de Salónica, la segunda ciudad del país, y las autoridades han pedido a los vecinos mantener las ventanas cerradas por el humo tóxico. El avance del fuego ha obligado a evacuar tres suburbios y un centro que albergaba a 157 personas con discapacidad, mientras otro gran incendio se ha declarado en Mandra, al oeste de Atenas, con 210 bomberos y 29 aeronaves movilizados, según el cuerpo de bomberos heleno.

 

El calor extremo como acelerante

 

Todo ocurre con el continente aún convaleciente de la ola de calor de finales de junio, una de las más intensas y tempranas jamás registradas en Europa. Los climatólogos de World Weather Attribution han concluido que unas temperaturas así habrían sido “prácticamente imposibles” en junio sin el cambio climático (3). El calor ha dejado además un fuerte exceso de mortalidad: Francia ha registrado más de 2.000 muertes adicionales en una sola semana, y España, más de un millar en el conjunto de junio, el doble que un año antes, según los primeros balances oficiales. La Aemet prevé que la actual ola de calor, con picos de 43 °C en Andalucía y Extremadura, se prolongue al menos hasta el miércoles (4).

El cambio climático ya está aquí, estamos viviendo sus consecuencias y solo estamos a principios de julio

ERIC BELGIOINO, coronel del cuerpo de bomberos de Francia

“El cambio climático ya está aquí, estamos viviendo sus consecuencias y solo estamos a principios de julio”, ha advertido el coronel Eric Belgioino, del cuerpo de bomberos francés, en declaraciones recogidas por AFP. El mando ha avisado de que “la temporada va a ser larga” para los equipos de extinción y ha pedido a la población del entorno de los Pirineos extremar las precauciones para evitar nuevos fuegos.

La respuesta se ha activado también a escala comunitaria: la Comisión Europea ha anunciado el envío de cuatro aviones bombarderos de agua desde Chipre y Suecia, tras la activación del mecanismo por parte de Francia el 5 de julio. Bruselas mantiene además 777 bomberos de 14 países preposicionados en las zonas de mayor riesgo y una flota comunitaria de 22 aviones y cinco helicópteros. La Organización Mundial de la Salud, por su parte, ha advertido de que este episodio anticipa los veranos que vienen: “este verano es una prueba de lo que vendrá”, ha señalado su director regional para Europa, Hans Henri P. Kluge.

Referencias

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