En un momento en el que se avecina el inicio del calendario de cierre de las centrales nucleares de España, proceso enmarcado en la política de transición energética que implicará un mayor peso de las energías renovables, todavía quedan siete reactores nucleares operativos, con una capacidad instalada de 7.117 MW y una producción total que supone en torno al 20% de la energía eléctrica española.

Mapa nuclear de España / Imagen: EA Mapa nuclear de España / Imagen: EA

 

La política de transición energética y el cierre nuclear

 

En 2019, el Gobierno acordó con las grandes compañías eléctricas un calendario de cierre progresivo de las centrales nucleares españolas. La primera de estas clausuras está prevista para 2027 en el reactor cacereño de Almaraz I, mientras que la más tardía sería la correspondiente a la central de Trillo, prevista para 2035. Estas fechas suponen un ciclo aproximado de unos 40-50 años de vida útil para cada central.

Este proceso de cierre escalonado se enmarca dentro de una política de transición energética que implicaría una mayor presencia de las energías renovables en la producción total española y la reducción de emisiones. La cercanía e importancia del primer paso en el proceso de cese nuclear ha provocado opiniones encontradas, con la solicitud de las compañías energéticas de nuevas ampliaciones del plazo de cierre, así como presiones en el ámbito europeo, con mensajes velados de la Comisión Europea, al ser España el único país de la UE con un calendario de cierre de sus instalaciones nucleares.

Para justificar el cierre nuclear, organizaciones ecologistas como WWF alegan que la energía nuclear es peligrosa por la gravedad de las consecuencias de cualquier posible suceso nuclear. También argumentan que es cara, ya que es incapaz de competir con el bajo coste de las energías renovables en horas punta de producción y requiere importantes inversiones en mantenimiento y prolongación de su actividad. Por último, su combustible depende de importaciones de terceros países, con la pérdida de autonomía energética que esto supone.

Por el contrario, los grupos favorables a la permanencia nuclear y las compañías energéticas hablan de una fuente de energía estable, que permite la producción durante todo el día de manera independiente de los fenómenos naturales y libre de emisiones de carbono.

 

Las centrales nucleares de España

 

Todavía permanecen activos siete reactores nucleares en España instalados en cinco complejos. Con una producción similar en todas ellas, ligeramente superior a los 1.000 MW, los siete reactores que permanecen activos fueron abiertos durante la década de los ochenta. Los primeros en ser puestos en marcha fueron los dos reactores cacereños de Almaraz (1983 y 1984), por lo que también serán los primeros en incorporarse al calendario de cierre.

En la costa mediterránea se concentra el gran núcleo de reactores nucleares. En la provincia de Tarragona se encuentran los reactores de Ascó I y II y Vandellós II. Más al sur, en la provincia de Valencia se puso en marcha el reactor nuclear de Cofrentes. La central más reciente de España es la de Trillo (1988), que prolongaría su actividad hasta 2035.

Más allá de estos reactores nucleares activos, también toma relevancia el almacén de residuos radiactivos de El Cabril (Córdoba). Con gran polémica, el Consejo de Ministros acordó en 2011 crear otro almacén similar en el municipio conquense de Villar de Cañas, pero el proyecto fue aplazado y cancelado de manera definitiva, con la alternativa de crear siete almacenes temporales en cada una de las centrales nucleares aún activas.

Pero estos reactores activos no han sido las únicas instalaciones nucleares construidas en España. Ya se han cerrado tres centrales nucleares operativas en su momento. La primera en ser desmantelada fue el reactor de Vandellós I (1972-1989) tras sufrir un accidente.

La primera central nuclear española en ser inaugurada fue José Cabrera (1969-2006), en el municipio guadalajereño de Zorita. También se encuentra ya en proceso de desmantelamiento la burgalesa Santa María de Garoña (1971-2017).