El expresidente de Foro Nuclear, Ignacio Araluce, y su sucesora, Marta Ugalde Martínez, han defendido este jueves 9 de abril en Madrid que en España acabará imponiéndose “el sentido común” en torno al cierre nuclear, por lo que las centrales seguirán operando más allá del calendario previsto, al considerar que esta tecnología resulta clave para la autonomía energética, el suministro eléctrico y la producción sin emisiones de CO2.
Licencias y continuidad
Araluce ha opinado, en un encuentro con medios de comunicación, que el futuro de la energía nuclear en España pasa por prolongar la actividad de las centrales más allá del calendario de cierre. A su juicio, terminará imponiéndose “el sentido común” en el debate sobre esta fuente de generación.
En la misma línea, Marta Ugalde Martínez, sucesora de Araluce al frente de Foro Nuclear, se ha mostrado de acuerdo con esa visión y ha remarcado que ya existen en el mundo “142 reactores” con licencia para operar hasta los 60 años.
La responsable del sector ha ido más allá al señalar que en Estados Unidos ya hay 20 reactores con licencia para operar hasta los 80 años, entre ellos las gemelas de las centrales españolas de Ascó y Almaraz. Con ese ejemplo, ha querido ilustrar que la ampliación de la vida útil de las instalaciones nucleares es una práctica ya asentada en otros países.
Sobre la central extremeña, Ugalde ha defendido con rotundidad su continuidad. “Almaraz es una central que puede continuar muchos años más”, ha afirmado, antes de insistir en que la planta se encuentra “perfectamente”.
De manera más general, ha señalado que en otras partes del mundo ya se han producido situaciones similares, con países que inicialmente optaban por cerrar reactores y que después han acabado ampliando su vida útil e incluso impulsando nuevas construcciones. Desde esa perspectiva, se ha mostrado convencida de que en España puede darse una evolución parecida.
Año decisivo para España
Durante su intervención, Ugalde ha recalcado que 2026 será un año “clave” en el que, a su juicio, España “se juega su futuro”. En ese contexto, ha situado dos elementos principales: la renovación de licencia de Almaraz y la guerra en Irán.
Según ha expuesto, el conflicto en Irán ha dejado patente la importancia de preservar la autonomía energética. A su entender, el contexto internacional refuerza la necesidad de mantener fuentes de generación capaces de sostener el sistema eléctrico y de reducir la dependencia exterior.
En ese marco, ha defendido la complementariedad entre tecnologías. “La nuclear y las renovables somos el ‘mix’ perfecto”, ha indicado, al sostener que ambas permiten avanzar hacia una mayor autonomía energética tanto en Europa como en España.
Por su parte, Araluce ha destacado que la energía nuclear se ha “relanzado” a escala global. Según ha señalado, no solo se está prolongando la vida de las centrales ya existentes, sino que además se están promoviendo nuevos proyectos en distintos países.
El expresidente de Foro Nuclear ha puesto el foco especialmente en Asia, donde, según ha dicho, “crecen las centrales nucleares como las setas”. Con esa expresión ha querido reflejar el dinamismo que, en su opinión, vive el sector en esa región.
En relación con el caso español, Araluce ha celebrado que la opinión pública haya cambiado respecto a la energía nuclear en comparación con hace “cinco o seis años”. En su análisis, ahora esta fuente energética “se ve con mejores ojos”, lo que favorecería una revisión del calendario de cierre.
A partir de esa percepción social, ha insistido en que finalmente prevalecerá el “sentido común” y que las siete unidades nucleares operativas en el país “seguirán funcionando”. Su planteamiento parte de que el mantenimiento del parque actual evita costes adicionales y garantiza una base de producción ya disponible.
Peso en el sistema eléctrico
Uno de los argumentos económicos esgrimidos por Araluce ha sido el coste de sustituir la capacidad nuclear existente. En ese sentido, ha advertido de que, si se cerraran estas instalaciones, habría que añadir entre 30 y 40 gigavatios (GW) de otras tecnologías para cubrir ese hueco.
“Si se quitan, habría que añadir 30-40 gigavatios de otras tecnologías. ¿Sabéis el coste que tendría eso? Pero si las centrales ya están ahí”, ha recalcado. Con esta reflexión, ha defendido el valor de conservar una infraestructura que, según Foro Nuclear, ya está operativa y contribuye de forma estable al sistema.
En el balance de 2025, Ugalde ha avanzado que la nuclear volvió a ser la segunda fuente de energía más importante en España. Con apenas el 5,21% de la potencia instalada –equivalente a 7.117 megavatios eléctricos netos (MWe)– generó el 19,05% de la producción eléctrica del país.
Eso supone un total de 51.846 gigavatios hora (GWh), según los datos aportados por la presidenta de Foro Nuclear. A su juicio, esas cifras muestran el peso específico de esta tecnología en el conjunto del sistema eléctrico español.
Además, ha subrayado que la nuclear fue la primera fuente en horas equivalentes de producción a plena potencia. De acuerdo con los datos presentados, las centrales estuvieron activas durante 7.284 horas, lo que representa el 83,15% del total anual.
“Es la fuente que más opera al año”, ha destacado Ugalde, que ha utilizado ese dato para poner en valor la continuidad operativa de las centrales nucleares frente a otras tecnologías de generación.
La dirigente también ha resaltado la aportación de la nuclear a la producción sin emisiones de dióxido de carbono. En concreto, ha indicado que esta fuente supuso el 25,6% del total de energía producida en España sin emisiones de CO2.
Junto a la situación española, Ugalde ha repasado algunos datos del sector a escala internacional. Según ha explicado, en la actualidad existen 413 reactores en operación repartidos en 31 países y otros 70 en construcción.
En conjunto, esa capacidad genera 2.700 teravatios hora (TWh), una cifra que, de acuerdo con Foro Nuclear, representa el 9% de la electricidad consumida en el mundo. La organización ha utilizado este dato para enmarcar la relevancia global de la energía nuclear.
Asimismo, ha señalado que siete reactores iniciaron su construcción en 2025 y que tres unidades se conectaron a la red a lo largo de ese mismo año. Son cifras que, según la patronal, apuntan a una nueva etapa de expansión internacional.
Por último, Ugalde ha recordado que 38 países se han comprometido a triplicar la potencia nuclear mundial de aquí a 2050. Con ello, Foro Nuclear ha querido reforzar su mensaje de que esta tecnología vive un renovado impulso fuera de España y de que el debate sobre su continuidad sigue plenamente abierto en el país.




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