Cuando la tregua en el conflicto de Gaza se acerca a los cinco meses de teórica paz, la Franja asiste a un goteo casi diario de víctimas mortales por los ataques lanzados por Israel en medio de la destrucción y miseria que asoma por todos los rincones del territorio.
Desde la imposición de la tregua el 10 de octubre, las agresiones israelíes han provocado 629 asesinatos y más de 1.693 personas heridas. Con estas nuevas víctimas mortales el balance total del conflicto supera los 72.096 muertos y los 171.800 heridos.
El incumplimiento del alto el fuego y el complejo estatus de la Franja
Mapa de la incursión militar de Israel en Gaza, actualizado a 2 de marzo de 2026, con las zonas de combate y avance terrestre / Imagen: EA La lenta suma de víctimas mortales no deja de aumentar ningún día. A pesar de la situación oficial de tregua, Israel lanza de manera continua ataques y bombardeos localizados sobre lo que ellos identifican como objetivos terroristas. Ejemplos recientes de este tipo de actuaciones se han dado contra la ciudad de Gaza, el enclave septentrional de Beit Lahia y la ciudad de Jan Yunis, con víctimas mortales en todos los casos.
La ‘nueva normalidad’ tras la tregua no llega a la población civil, como tampoco se cumplen las principales condiciones requeridas en los primeros pasos de la tregua. La retirada del ejército israelí de la llamada Línea Amarilla es de dudoso cumplimiento y la reapertura del paso de Rafah, realizada de manera efectiva a inicios de febrero, apenas permite la salida diaria de una decena de enfermos a causa del férreo control ejercido por Israel sobre el paso de personas por dicho paso.
Dentro de este conflicto, una organización internacional de periodistas ha estimado que 86 profesionales de la información murieron en la guerra de Gaza durante 2025, en su mayoría periodistas palestinos, en lo que supone más de dos tercios del total de víctimas a nivel mundial.
La catástrofe humanitaria y la ayuda internacional
En los últimos días la ONU ha ofrecido varias cifras que ejemplifican la catástrofe humanitaria vivida en Gaza. Todavía persisten más de 10.000 personas desaparecidas en la Franja, más del 90% de las casas han sido duramente dañadas o destruidas y aún se agolpan más de 60 millones de toneladas de escombros.
Estos números sirven para mostrar la precariedad en la que vive la población civil gazatí, con miles de personas refugiadas en tiendas de campaña que, a duras penas, sirven para ofrecerles protección contra las inclemencias invernales. Prosigue la habitual falta de combustible y alimentos que provocan un déficit nutricional que sufre con especial virulencia la población infantil. En esta situación, buena parte de los refugiados viven al borde de la epidemia, con un repunte de infecciones cutáneas como sarna y piojos y otras enfermedades causadas por el agua contaminada.
Dentro de la actitud israelí de asfixia a la ayuda internacional, por el momento se ha congelado la prohibición de la actividad de más de una treintena de ONGs que operaban en la Franja. Israel les había retirado la licencia de actividad tras la introducción de nuevas exigencias para su actividad como el registro de sus trabajadores palestinos, aunque una resolución provisional permitirá que organizaciones como Oxfam, CARE o Médicos Sin Fronteras puedan continuar por el momento su actividad humanitaria en Gaza.
La situación en el contexto regional
Más allá de Gaza, Israel también ha dado pasos expansionistas en Cisjordania al permitir que los colonos judíos compren parcelas en la región cisjordana, en una expansión que cada vez restringe más la presencia de los árabes de la región. Con esta táctica, Israel pretende obligar al registro del propietario de todas las tierras de Jerusalén Este; proceso que, hasta el momento, en su gran mayoría ha sido realizado a nombre de personas o empresas judías. Por otro lado, además de esta táctica por la vía legal, continúan los ataques indiscriminados de colonos contra la población palestina.
Pero la gran noticia regional ha sido el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán, acontecido el 28 de febrero. Dicha ofensiva golpeó varios puntos de la geografía iraní y provocó la muerte del ayatolá Alí Jameini, líder supremo iraní. Como represalia por este ataque Irán lanzó una serie de ataques contra objetivos de varios países de Oriente Medio como Irak, Kuwait, Arabia Saudí, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes u Omán.
En esta espiral de violencia también se ha reavivado el conflicto entre Israel y Líbano. La milicia Hezbolá se ha sumado a la guerra y lanzó ataques contra territorio israelí. Por su parte, el ejército de Israel causó decenas de víctimas mortales en varios bombardeos sobre Líbano en un nuevo intento por descabezar la cúpula de la organización libanesa.





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