La 17ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17), celebrada en Ereván (Armenia) y concluida a finales de octubre, ha terminado sin avances suficientes para garantizar el cumplimiento de los objetivos internacionales de conservación de la naturaleza fijados para 2030. SEO/BirdLife y Ecologistas en Acción han realizado un balance crítico de la cumbre, marcado por los bloqueos políticos, la falta de financiación y las dificultades para transformar los compromisos internacionales en medidas efectivas frente a la pérdida de biodiversidad.
Los bloqueos frenan los acuerdos
La primera revisión mundial del Marco de Biodiversidad de Kunming-Montreal (1), aprobado en 2022, ha confirmado que el ritmo de aplicación de los compromisos resulta insuficiente para alcanzar las metas previstas para 2030. Menos de la mitad de los objetivos nacionales examinados están en vías de cumplirse y los indicadores disponibles muestran más tendencias negativas que positivas.
El ritmo de aplicación de los compromisos resulta insuficiente para alcanzar las metas previstas para 2030
La falta de avances aumenta el riesgo de incumplir los objetivos establecidos para detener la crisis mundial de biodiversidad
Pese a este diagnóstico, las negociaciones no han conseguido aprobar medidas adicionales de suficiente alcance para corregir las políticas que continúan perjudicando a los ecosistemas. Esta falta de avances aumenta el riesgo de incumplir los objetivos establecidos para detener la crisis mundial de biodiversidad.
Uno de los principales obstáculos ha sido la oposición de determinadas delegaciones a reforzar los compromisos internacionales. Rusia ha sido una de las principales delegaciones que han obstaculizado la inclusión de referencias a los derechos humanos y a la protección de las personas defensoras de la naturaleza, mientras que Arabia Saudita y Argentina han respaldado algunas de estas posiciones.
Las discrepancias han afectado a cuestiones como la eliminación de subvenciones perjudiciales para la naturaleza, la incorporación de la biodiversidad a las políticas económicas y el reconocimiento de los derechos de las personas defensoras del medio ambiente
Las discrepancias han afectado a cuestiones como la eliminación de subvenciones perjudiciales para la naturaleza, la incorporación de la biodiversidad a las políticas económicas y el reconocimiento de los derechos de las personas defensoras del medio ambiente.
Para Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, el funcionamiento de las negociaciones internacionales requiere una revisión que impida que una minoría paralice decisiones respaldadas anteriormente por la comunidad internacional.
También han suscitado críticas las condiciones en las que se han adoptado algunas decisiones, después de que determinados debates se prolongaran durante sesiones nocturnas con una participación reducida. Algunos documentos preparados durante la conferencia ni siquiera llegaron a discutirse en el plenario.
Esta situación ha puesto de relieve las dificultades de las delegaciones con menos recursos para mantener su presencia durante todas las negociaciones. Entre las reformas planteadas figuran una mayor transparencia en la comprobación del quórum y una organización de los trabajos que garantice la participación efectiva de todos los países.
Las tensiones geopolíticas
Las tensiones geopolíticas también han condicionado los resultados de la conferencia y han impedido alcanzar acuerdos acordes con la gravedad de la crisis ecológica. A ello se suma el cuestionamiento de los informes de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) y de otros compromisos internacionales, como el relativo a la biodiversidad marina fuera de las jurisdicciones nacionales.
Ante estas posiciones, más de 50 países, liderados por Suiza, han impulsado un manifiesto en defensa de la ciencia independiente como fundamento de las decisiones internacionales sobre biodiversidad.
Financiación y reformas pendientes
Los países enriquecidos no han aportado los recursos comprometidos para apoyar la protección de la naturaleza y el desarrollo socioeconómico de los países del sur global
La financiación internacional para conservar la biodiversidad ha constituido otro de los principales puntos de desacuerdo. Los países enriquecidos no han aportado los recursos comprometidos para apoyar la protección de la naturaleza y el desarrollo socioeconómico de los países del sur global.
De los 20.000 millones de dólares anuales comprometidos, únicamente se han aportado 4.400 millones de dólares durante el periodo examinado, una cantidad que representa un descenso del 17 % respecto al periodo anterior, según los datos recogidos por Ecologistas en Acción.
Las negociaciones también han reflejado diferencias sobre qué países deben contribuir a estos mecanismos financieros. La Unión Europea y otros países del norte global han reclamado la incorporación de economías emergentes, como China o Arabia Saudita, a la lista de donantes, sin conseguir un acuerdo.
Las perspectivas del Fondo para el Medio Ambiente Mundial tampoco permiten garantizar los recursos necesarios. El proyecto relativo al mecanismo financiero reconoce que la novena reposición del fondo podría quedar por debajo de la anterior, incluso con compromisos adicionales.
Más allá del incremento de las aportaciones, las organizaciones consideran necesario abordar las políticas económicas que contribuyen a la degradación de los ecosistemas, especialmente aquellas que mantienen incentivos perjudiciales para la naturaleza.
Uno de los compromisos pendientes es la reforma de estas ayudas. En 2022, los gobiernos acordaron identificar las subvenciones perjudiciales antes de 2025 y eliminarlas, reducirlas progresivamente o reformarlas para conseguir una disminución de al menos 500.000 millones de dólares anuales para 2030.
Sin embargo, el primer plazo ha vencido sin un cumplimiento generalizado. Durante la COP17 se ha llegado a discutir si debían reiterarse obligaciones previamente aceptadas, en lugar de establecer mecanismos concretos para aplicarlas.
Durante la COP17 se ha llegado a discutir si debían reiterarse obligaciones previamente aceptadas, en lugar de establecer mecanismos concretos para aplicarlas
Los resultados también han sido insuficientes en la incorporación de la biodiversidad a las políticas agrarias, pesqueras, energéticas, financieras y de infraestructuras. Los esfuerzos de conservación pierden eficacia cuando otras decisiones públicas continúan favoreciendo actividades que deterioran los ecosistemas.
En este contexto, Juan Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para la Transición Verde de SEO/BirdLife, ha señalado las dificultades para coordinar las respuestas internacionales frente a la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la degradación de las tierras.
La conferencia tampoco ha convertido en un programa de acción la hoja de ruta técnica destinada a coordinar las tres convenciones de Río, pese a la estrecha relación existente entre estas crisis ambientales.
Derechos humanos y próximos compromisos
Otro de los aspectos más cuestionados de la COP17 ha sido el debilitamiento de las referencias a los derechos humanos y a la participación de determinados colectivos en las decisiones internacionales sobre biodiversidad
Otro de los aspectos más cuestionados de la COP17 ha sido el debilitamiento de las referencias a los derechos humanos y a la participación de determinados colectivos en las decisiones internacionales sobre biodiversidad.
Retrocesos en el reconocimiento de los pueblos indígenas, las mujeres, la juventud y las personas defensoras de la naturaleza
Las negociaciones han registrado retrocesos en el reconocimiento de los pueblos indígenas, las mujeres, la juventud y las personas defensoras de la naturaleza. Algunas delegaciones se han opuesto a incorporar compromisos específicos de protección y han conseguido reducir el alcance de las referencias a estos colectivos en los documentos aprobados.
Estas cuestiones ya forman parte del Marco de Kunming-Montreal, cuya meta 22 contempla la protección de las personas defensoras del medio ambiente, mientras que el propio acuerdo incorpora un enfoque basado en los derechos humanos.
A pesar de las dificultades, la conferencia ha conseguido aprobar las normas de funcionamiento del nuevo Órgano Subsidiario sobre pueblos indígenas, una decisión valorada como uno de los principales resultados positivos de las negociaciones, aunque haya requerido concesiones.
También se han reconocido algunas iniciativas anunciadas durante la cumbre, como CARES, destinada a favorecer la recuperación de especies amenazadas, y las actuaciones para mejorar las medidas eficaces de conservación basadas en áreas, conocidas como OECM.
Asimismo, destaca la iniciativa Friends of Target 18, orientada a facilitar la reforma de los incentivos perjudiciales para la biodiversidad. No obstante, la utilidad de estos instrumentos deberá evaluarse por sus resultados concretos y no únicamente por su puesta en marcha.
El balance de Ereván pone de manifiesto la necesidad de reforzar la aplicación de los compromisos internacionales durante los cuatro años que restan hasta 2030
El balance de Ereván pone de manifiesto la necesidad de reforzar la aplicación de los compromisos internacionales durante los cuatro años que restan hasta 2030. Aunque coinciden en este diagnóstico, las organizaciones ecologistas plantean distintas prioridades para conseguirlo.
Entre ellas figura la reclamación a España y a la Unión Europea para que mantengan la ambición del Marco de Kunming-Montreal y promuevan cambios en el funcionamiento de las negociaciones multilaterales, con el fin de evitar que las objeciones de unas pocas delegaciones debiliten los acuerdos.
También se considera necesario que la sociedad civil y la comunidad científica refuercen su colaboración para exigir una respuesta más decidida de los gobiernos. Desde esta perspectiva, no basta con acelerar la ejecución de las medidas existentes, sino que resulta imprescindible aumentar su ambición.
De este modo, la COP17 deja un escenario de compromisos pendientes, con algunos avances institucionales, pero sin las decisiones de alcance que las organizaciones consideran necesarias para revertir la pérdida de biodiversidad y garantizar el cumplimiento de las metas mundiales de 2030.
Referencias
- (1) Marco de Biodiversidad de Kunming-Montreal. COP15.
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