La temperatura media mundial superará los 1,5 ºC de calentamiento respecto a los niveles preindustriales probablemente en los próximos años, según el informe Limitar el rebasamiento que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha publicado este miércoles desde Nairobi.

Sumario

 

El organismo de la ONU sostiene, sin embargo, que todavía es posible reducir las temperaturas y alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. En el escenario más optimista, el aumento alcanzará un máximo de 1,8 ºC por encima de los niveles preindustriales, y la mayoría de los demás escenarios prevén picos más elevados.

 

Rebasamiento, pico y declive

 

El PNUMA ha instado a emprender una acción acelerada, colectiva y global para que esa superación del límite acordado en París sea temporal: que se alcance un pico y que después se reduzcan las emisiones. Esa trayectoria –que el documento denomina rebasamiento, pico y declive– es “la mejor opción restante” para minimizar la magnitud y la duración del exceso e intentar volver por debajo de los 1,5 ºC lo antes posible.

El camino implica reducir de forma inmediata y sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero, incluido el metano, para contener el aumento máximo de temperatura. También exige llegar a las emisiones netas negativas que hagan descender los valores térmicos a largo plazo.

La eliminación de dióxido de carbono –el proceso de extraer carbono del aire y almacenarlo mediante la forestación u otros medios– es, según el texto, una parte esencial de la estrategia, pero actúa como complemento y no como sustituto de las reducciones sostenidas de emisiones.

El informe advierte de que esa técnica solo puede contribuir de manera creíble al regreso por debajo de los 1,5 ºC si el pico de calentamiento se mantiene muy por debajo de los 2 ºC y se reducen todas las emisiones residuales. Por eso reclama marcos de gobernanza sólidos que garanticen un despliegue responsable y gestionen sus implicaciones en integridad ambiental, equidad y escala.

 

Impactos irreversibles y puntos de inflexión

 

Los riesgos y los impactos se intensificarán con cada fracción de grado adicional por encima de los 1,5 ºC y con el paso de los años. Entre los efectos pronosticados figuran la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de ecosistemas y la sumersión de los pequeños Estados insulares en desarrollo y de las ciudades costeras de baja altitud.

El PNUMA prevé daños graves para la salud humana, la seguridad alimentaria y el suministro de agua, así como para la naturaleza, las ciudades, las infraestructuras y las economías.

La probabilidad de superar puntos de inflexión irreversibles aumenta con la magnitud y la duración de las temperaturas más elevadas. El organismo cita la desestabilización de las principales capas de hielo, la degradación de la selva amazónica y la alteración de la circulación meridional de retorno del Atlántico (AMOC), el sistema de corrientes que desplaza agua superficial cálida hacia el norte y agua profunda fría hacia el sur y que resulta clave en la regulación del clima.

Algunos impactos podrían manifestarse de forma abrupta y otros se acumularán con el tiempo. El texto reconoce, además, que es probable que existan límites a la adaptación e impactos irreversibles, en especial si no se logra minimizar el pico de temperatura.

Tras años de inacción, el PNUMA considera inevitables las pérdidas irreversibles incluso si se consigue volver por debajo de los 1,5 ºC. Muchas comunidades podrían verse obligadas a reubicarse o a cambiar sus medios de vida, lo que plantea cuestiones de justicia, poder y legitimidad política que requerirán nuevos mecanismos de gobernanza inclusivos.

“No habrá buenos resultados si permanecemos por encima de los 1,5 ºC”, ha advertido la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, para quien las olas de calor extremas que se registran en todo el mundo ya demuestran que los efectos del cambio climático llegarán más rápido, con más fuerza y durante más tiempo.

 

La COP31 marca el horizonte

 

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha resaltado que “el calor abrasador, los incendios forestales devastadores y las inundaciones mortales de este verano son una advertencia de lo que nos espera”. “Debemos lograr que el rebasamiento por encima de los 1,5 grados sea lo más reducido y breve posible. Eso exige un rebasamiento de la ambición”, ha subrayado.

El documento llega a las puertas de la COP31. El ministro australiano de Cambio Climático y Energía y presidente de negociaciones de la cumbre, Chris Bowen, ha sostenido que la reciente crisis energética ha recordado al mundo la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la transición hacia las renovables y reforzar la cooperación climática.

El presidente designado de la COP31, Murat Kurum, ha añadido que rebasar los 1,5 ºC “no debería verse como un nuevo destino”, sino como una trayectoria que hay que minimizar y revertir con urgencia. A su juicio, la cumbre debe acelerar la electrificación global, recortar el metano procedente de los residuos y reforzar la resiliencia de las ciudades y de los ecosistemas marinos y costeros.

El PNUMA reclama que la acción climática venga acompañada de una firme voluntad política y de multilateralismo, junto con políticas eficaces, gobernanza inclusiva y financiación. “La equidad y la justicia deben sustentar todas las respuestas”, recalca el texto, que pide que los países con mayor responsabilidad en el cambio climático actúen con la mayor rapidez y ambición.

El organismo subraya además los cobeneficios de una transición rápida de los combustibles fósiles a las renovables: mejora de la calidad del aire y de la salud pública, abaratamiento de la energía y mayor acceso a la electricidad. Y pide priorizar las intervenciones que sirvan a la vez para mitigar y para adaptarse, como las soluciones de refrigeración basadas en la naturaleza.

Para el meteorólogo superior del Estado y presidente de la Asociación Meteorológica Española, Ernesto Rodríguez Camino, el informe dibuja un panorama “todavía posible y esperanzador” siempre que la superación del límite no exceda unas pocas décimas de grado –de 0,2 a 0,3 ºC– y quede limitada en el tiempo, según declaraciones recogidas por el Science Media Centre España.

El investigador del Barcelona Supercomputing Center Raffaele Bernardello ha destacado que el texto delinea tres fases interconectadas –respuesta inmediata, afrontamiento y contención, y resiliencia a largo plazo– que coexistirían en distintas regiones y escalas temporales, y que plantea la mitigación y la adaptación como dimensiones del mismo problema y no como etapas sucesivas.

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