Después de tres semanas de subida desenfrenada donde los embalses se han disparado más de veintitrés puntos en total, el impulso de las reservas se ha moderado hasta quedar en un crecimiento semanal de medio punto que deja las reservas totales en un 83,0%.

 

Evolución del agua en los embalses españoles

 

Mapa de la situación de los embalses en España por cuencas hasta el 24 de febrero de 2026 / Imagen: EA Mapa de la situación de los embalses en España por cuencas hasta el 24 de febrero de 2026 / Imagen: EA

La mayor estabilidad atmosférica de los últimos días y la necesidad de múltiples desembalses por cuestiones de seguridad han propiciado el relativo estancamiento de las reservas, ya con un escaso margen de crecimiento por el elevado porcentaje de llenado que arrastraban desde semanas anteriores.

El decimosexto incremento semanal consecutivo ha supuesto un aumento de 265 hectómetros cúbicos, que impulsa las reservas totales hasta 46.494 hectómetros. Al realizar la comparación anual, este 83,0% se sitúa más de 25 puntos por encima del 57,9% que se había embalsado a estas mismas alturas del año pasado.

 

La situación por cuencas hidrográficas

 

Situación de los embalses y evolución del agua embalsada en datos hasta el 24 de febrero de 2026 / Infografía: EA Situación de los embalses y evolución del agua embalsada en datos hasta el 24 de febrero de 2026 / Infografía: EA

En esta ocasión la elevada posición de la que partían algunos ámbitos ha provocado dos tendencias generalizadas. Una situación tendente a la estabilidad en la vertiente atlántica, y otra donde se ha prolongado el crecimiento en la vertiente mediterránea, que ha capitalizado la mayor parte del ascenso semanal. A pesar de dichas variaciones la mayor parte de la Península, con la única excepción del cuadrante sureste, vuelve a mantenerse por encima de la cota del 70%.

Las cuencas de la zona norte han estirado ligeramente su tendencia ascendente, con moderados crecimientos en ámbitos que superan el 90%. Las únicas excepciones a la tónica general de la región se han dado en Galicia Costa, que ha caído un punto hasta el 94,2%, y el País Vasco, que se mantiene en el 95,2%. El resto de ámbitos de la zona han crecido, con el mayor impulso en los 2,8 puntos más del Cantábrico Oriental hasta el 93,2%. También ganó 1,2 puntos el Cantábrico Occidental hasta el 92,0% y el Miño-Sil llegó al 91,0% tras ganar seis décimas.

En los grandes ríos de las mesetas se ha llegado a una fase de estabilización general en torno al 85%, situación que se ha transmitido de dos maneras distintas a las reservas. El Duero ha ganado 2,7 puntos hasta llegar a dicho porcentaje, mientras que el Tajo y el Guadiana han moderado sus reservas. El Tajo ha caído un par de décimas hasta el 82,8%, mientras que la pérdida del Guadiana ha sido mayor, 3,5 puntos para mantenerse aún con el 86,1%.

La región suroeste también sufre ese proceso de equilibrio generalizado. El Tinto, Odiel y Piedras ha caído 1,3 puntos, pero aún se mantiene con el 92,6%. El resto de ámbitos de la región han acrecentado más aún sus reservas, con nueve décimas más en el Guadalete-Barbate hasta el 91,8% y el Guadalquivir que recupera 1,2 puntos y alcanza el 81,8%.

Frente a esta tendencia estabilizadora de la vertiente atlántica, en la región mediterránea se ha dado un crecimiento generalizado, especialmente protagonizado por la cuenca del Ebro. La mayor cuenca de la región experimentó el mayor aumento porcentual, con una ganancia de 3,1 puntos y casi 250 hectómetros cúbicos para situarse en el 84,6%. Este crecimiento fue acompañado por las dos cuencas con menores números de la Península, que recibieron un aporte de 1,9 puntos en el caso del Júcar, hasta alcanzar el 63,7%, y un crecimiento de 1,6 puntos en el Segura, que llega hasta el 47,2% de su capacidad. El resto de cuencas de la región experimentó ligeros descensos en torno al medio punto que dejan a la cuenca Mediterránea Andaluza en un 73,4% y al ámbito de Cataluña en un 92,2%.