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En Medyka, los refugiados no solo cargan maletas. En brazos, envueltos en mantas o dentro de jaulas, cruzan también la frontera perros y gatos. Son otras víctimas, discretas y silenciosas, de la guerra en Ucrania.

Sumario

 

Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR)(1), 5.293.409 personas han huido de Ucrania hasta el 26 de abril desde que, el 24 de febrero, Vladímir Putin anunciara su “operación militar especial”. Casi tres millones han llegado a Polonia. De los animales que huyen con ellas no hay cifras. Apenas se ha contado su éxodo.

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Entre el 19 y el 28 de marzo, EcoAvant.com recorrió por carretera los principales pasos fronterizos de cinco de los siete países que lindan con Ucrania: Medyka (Polonia), Vel’ke Slemence (Eslovaquia), Beregsurány (Hungría), Siret (Rumanía) y Palanca (Moldavia). Este reportaje completa la serie desde el compromiso de EcoAvant.com con los derechos humanos y, en este caso, con los derechos de los animales. Sus escenas son de aquellos días de marzo; sus cifras y las últimas conversaciones con los voluntarios, de finales de abril.

Mapa de los otros refugiados de la guerra de Ucrania: las mascotas / Gráfico: EA

 

A pie de verja: una clínica veterinaria en una tienda de campaña

 

Una mascota en brazos de un refugiado que acaba de cruzar la frontera de Ucrania con Rumanía, en Siret / Foto: FFM - EA

Llegan con la misma expresión de abatimiento que las personas, tras un viaje que nadie había previsto. Tras la verja de Medyka esperan decenas de voluntarios con comida, material sanitario o tarjetas SIM polacas para los recién llegados. Algunos han pensado también en los animales.

Al cruzar la verja espera otro ejército que no es ni el ruso ni el ucraniano: el de la solidaridad

Al cruzar la verja espera otro ejército que no es ni el ruso ni el ucraniano: el de la solidaridad. En uno de los primeros puestos está Jan Franke, un alemán de 30 años que recibe a los animales según van llegando. Hace tres semanas que salió de Stuttgart para trabajar como voluntario de la Deutscher Tierschutzbund(2), la Asociación Alemana de Bienestar Animal. Ayudó a montar la tienda con material veterinario y ahora reparte alimento y asistencia a quienes cruzan con sus mascotas.

Jan Franke, voluntario de la organización animalista alemana Deutscher Tierschutzbund llegado de Stuttgart, en la tienda habilitada para la asistencia clínica / Foto: FFM - EA

Franke nos invita a entrar. Entre pilas de productos para mascotas, enseña unas instalaciones improvisadas a pie de frontera: "una sala con camilla para operaciones, medicamentos, comida y juguetes". Dentro, otros voluntarios preparan el material quirúrgico a la espera de cualquier emergencia.

Una decena de metros más allá se levanta la carpa de Dogs on the Streets(3) (DOTS), una ONG londinense que desde 2016 ayuda a personas sin hogar con perros en varias ciudades del Reino Unido, entre ellas Birmingham. Ofrece, según su web, un "vehículo de cirugía veterinaria" y garantiza "todos los servicios esenciales, así como alimentos, arneses, correas y sesiones de entrenamiento y/o preparación de manera gratuita". Con ellos colabora Ian Muccec, de 42 años, que ha venido por su cuenta desde Birmingham. Mientras ordena material, explica: "Hemos repartido desde bozales, correas, a todo tipo de material para perros y gatos, entre los refugiados que van llegando. Calculo que como mínimo 20 al día".

Ian Muccec, de 42 años, voluntario de Dogs on the Streets (DOTS) llegado desde Birmingham a Medyka (Polonia) / Foto: FFM - EA

Aunque tenemos una clínica veterinaria móvil totalmente equipada, con la que hemos venido, la verdad es que no la hemos necesitado. Los animales en general que vienen con las personas están muy bien cuidados, ya que son mascotas

IAN MUCCEC, 42 años, voluntario de Dogs on the Streets

"Aunque tenemos una clínica veterinaria móvil totalmente equipada, con la que hemos venido, la verdad es que no la hemos necesitado. Los animales en general que vienen con las personas están muy bien cuidados, ya que son mascotas. Casi todo nuestro trabajo aquí ha consistido en dar suministro de materiales para animales de compañía", añade Muccec tras una pausa.

 

De una granja colectiva soviética a un refugio de contenedores

 

Un voluntario pasea a dos perros en el centro de mascotas de Medyka, Polonia / Foto: FFM - EA

Dejamos atrás el pasillo de carpas que va de la verja a los autobuses y caminamos varios centenares de metros, lejos del epicentro de la crisis. Aparece una zona verde casi idílica: columpios, miradores y un pequeño puente de madera nueva frente a un estanque con patos. Al otro lado de la calle, los restos de varias naves que, casi con seguridad, fueron una granja estatal de la época de la colectivización agraria soviética. Junto a ellas, en un descampado, una treintena de contenedores en batería. Nos recibe Przemek Malik, un polaco de 42 años, alto, robusto y de ojos claros, voluntario de la Centaurus Foundation(4), con sede en Breslavia.

Entre las interminables colas de refugiados había decenas y centenares de mascotas transportadas de cualquier forma

Entre las interminables colas de refugiados había decenas y centenares de mascotas transportadas de cualquier forma, entre toallas o trapos, y muchas se perdían o eran abandonadas al llegar a Polonia en el caos de los primeros días. Por eso se movilizaron Malik y los suyos. Centaurus nació en 2006 para defender a los caballos y salvar a los équidos del sacrificio; con el tiempo, amplió su trabajo a perros y gatos.

Przemek Malik, de la Centaurus Foundation, frente al centro de mascotas improvisado en Medyka, Polonia / Foto: FFM - EA

Centaurus está en la frontera desde el primer día de la invasión. Al llegar a Medyka, se encontraron decenas de animales sueltos por la frontera. "Solo atrapamos a tres perros, en ese momento", recuerda Malik. Al principio se limitaron a repartir comida y accesorios a quienes cruzaban con sus mascotas, como el resto de voluntarios. Hasta que varios ucranianos les contaron que policías y chóferes prohibían viajar con animales en trenes y autobuses. Mucha gente se veía obligada a abandonarlos; en el mejor de los casos, alguien los llevaba a un refugio dentro de Ucrania.

¿Por qué no organizar un transporte de voluntarios para llevar comida y medicina a los refugios de animales en Ucrania?

PRZEMEK MALIK, 42 años, voluntario de la Centaurus Foundation

"¿Por qué no organizar un transporte de voluntarios para llevar comida y medicina a los refugios de animales en Ucrania?". Esa fue la pregunta que se hicieron en Centaurus, cuenta Malik. El alcalde de Medyka les ayudó a habilitar el espacio junto a las viejas naves. En pocos días tenían instalados los dos primeros contenedores. Hoy son una treintena, y en ellos trabajan, según sus cuentas, 15 voluntarios.

 

Cruzar a por ellos: los convoyes que se adentran en Ucrania

 

Jaulas con gatos llegados de Ucrania al centro de mascotas de Medyka, Polonia / Foto: FFM - EA

El domingo 27 de febrero, tres días después del inicio de la guerra, un puñado de voluntarios cruzó hacia Ucrania en un convoy de coches particulares. La experiencia, dice Malik, fue "horrible": el problema estaba en el regreso, al volver a la UE con los animales. "Retienen a los animales en la frontera durante muchas horas sin comida y sin bebida. No nos creen que tengamos este lugar aquí. Pero todo el problema comienza en la frontera para cruzar a la Unión Europea. El récord de tiempo que han pasado algunos voluntarios para llegar desde Ucrania en la frontera polaca es 36 horas… Un desastre".

Nosotros proporcionamos instalaciones de cuarentena, veterinarios, vacunas e incluso podemos retener a esos animales 30 días, pero no, no podemos porque simplemente bloquean la entrada de los animales, así que los dejamos morir

PRZEMEK MALIK, 42 años, voluntario de la Centaurus Foundation

"Nosotros proporcionamos instalaciones de cuarentena, veterinarios, vacunas e incluso podemos retener a esos animales 30 días, pero no, no podemos porque simplemente bloquean la entrada de los animales, así que los dejamos morir", añade, indignado pero sin perder la amabilidad.

Detrás del bloqueo está la rabia. Ucrania "sigue siendo el único país de Europa donde la rabia está muy extendida entre los animales y las personas", con unos 1.600 casos al año en animales, según un estudio de la investigadora Iryna Makovska y otros autores publicado en 2021 en Regulatory Mechanisms in Biosystems(5). Aun así, la Federación de Veterinarios de Europa(6) (FVE) instó a "todas las partes para que relajasen temporalmente los requisitos de importación para permitir que los refugiados llevasen consigo a sus animales mientras huían, por ejemplo, con respecto a la necesidad de realizar pruebas de rabia a los perros". Algunos países abrieron sus fronteras por su cuenta y, a mediados de marzo, Bruselas recordó que la UE permite "en situaciones excepcionales" la entrada de mascotas sin autorización previa. Desde entonces, se abandonan menos animales.

Hoy los convoyes están mucho mejor organizados y llegan a cientos de kilómetros de la frontera: a Kiev, Cherkasy, Dnipró, Zaporiyia, Odesa, Rivne o Ivano-Frankivsk. Salen dos veces por semana y, según Malik, rescatan una media de cien animales por expedición. Pero con límites.

No jugamos a hacer de héroes. No ponemos en riesgo la vida de los voluntarios y es por eso que no vamos a regiones donde hay bombardeos activos. No evacuamos a cualquier precio

PRZEMEK MALIK, 42 años, voluntario de la Centaurus Foundation

"No jugamos a hacer de héroes. No ponemos en riesgo la vida de los voluntarios y es por eso que no vamos a regiones donde hay bombardeos activos. No evacuamos a cualquier precio", explica Malik en nuestra última conversación, a finales de abril.

 

Borodyanka: los refugios a los que no se llega

 

Un gato mira fijamente a la cámara desde una jaula en un contenedor adaptado en el centro de mascotas refugiadas de Medyka, Polonia / Foto: FFM - EA

Esos límites tienen un nombre: Borodyanka, a unos 60 kilómetros de Kiev. El 20 de marzo, día 25 de la guerra, la localidad está bajo control ruso y Malik sabe que allí hay un refugio con centenares de perros: "Están todos encerrados en las jaulas desde hace tres semanas sin agua, sin comida, están todos muertos… Mierda, y hay muchos refugios así, refugios que podrían estar siendo bombardeados como me consta que ya ha pasado en Járkov,…". El diario británico Daily Mail(7) ha documentado casos de refugios en primera línea.

Se te rompe el corazón de pensar en todos los animales que no podemos salvar porque no podemos llegar a ellos

PRZEMEK MALIK, 42 años, voluntario de la Centaurus Foundation

"Se te rompe el corazón de pensar en todos los animales que no podemos salvar porque no podemos llegar a ellos", dice tras un largo silencio.

Semanas después, tras la retirada rusa, Malik nos facilita unas imágenes de aquel refugio y nos autoriza a publicarlas en exclusiva. Son estremecedoras: animales muertos por doquier y personas apilando decenas de cuerpos de perros, uno encima de otro.

Los animales no tenían ni agua ni comida. Alrededor de 250 perros murieron de hambre y 228 sobrevivieron

PRZEMEK MALIK, 42 años, voluntario de la Centaurus Foundation

"Los animales no tenían ni agua ni comida. Alrededor de 250 perros murieron de hambre y 228 sobrevivieron", describe Malik.

 

Vacunas, chips y adopciones: de Medyka al resto de Europa

 

Dos veterinarios voluntarios ponen una vacuna a un perro llegado de Ucrania al centro de mascotas de Medyka, Polonia / Foto: FFM - EA

Tras viajes tan largos, los animales llegan agotados y, sobre todo, estresados. Lo primero es pasar por las pequeñas clínicas instaladas dentro de los contenedores: primeros auxilios, vacunas, chip y una fotografía para identificarlos. Después, el equipo veterinario decide si deben quedar aislados según la enfermedad que tengan o puedan desarrollar. La incidencia es baja: no son animales abandonados durante mucho tiempo, sino mascotas bien cuidadas.

Cuando se cumplen dos meses de guerra, según Malik, ya han pasado 1.200 animales por el centro de Medyka

Cuando se cumplen dos meses de guerra, según Malik, ya han pasado 1.200 animales por el centro de Medyka. En cada contenedor hay unos 15 perros, atendidos por una media de tres voluntarios. A las 7.30 horas empiezan los paseos matutinos, mientras otros limpian las jaulas.

Un perro en una jaula de la unidad de curas de un contenedor del centro de mascotas de Medyka, Polonia / Foto: FFM - EA

A finales de abril, la mayor preocupación es un brote de parvovirus canino, una enfermedad vírica grave y potencialmente mortal. Tienen siete animales ingresados en clínica y les faltan tests para detectar el antígeno en las heces, por lo que Malik ha lanzado un llamamiento de ayuda.

Nadie se lleva un animal sin dejar rastro. Centaurus trabaja con organizaciones de confianza de varios países de la UE, que firman la documentación del chip y hacen cuarentenas de hasta 30 días. En Polonia, Alemania y Holanda, muchas organizan después adopciones. "Nos envían fotos y vídeos de cada uno de los animales. Tenemos muchos donantes y les hemos de proporcionar esa información", explica Malik. Y cuando terminen las cuarentenas, llamarán uno por uno: "¿Qué pasa con ese animal, dónde está? ¿Se ha adoptado? Sí. Y si es así, entonces pedimos el contacto con la familia de adopción. Y los llamaremos y pediremos actualizaciones porque no queremos perder el control sobre esos animales".

Zosia Szlemp, a la derecha, con dos voluntarias más de la Sociedad para el Cuidado de los Animales en Polonia, en la estación de Przemyśl / Foto: FFM - EA

La red llega también a la estación de trenes de Przemyśl. Allí, en una carpa, Zosia Szlemp, de 24 años, atiende con dos compañeras de la Sociedad para el Cuidado de los Animales en Polonia(8) (TOZ) a quienes bajan del tren con sus mascotas. La entidad asegura en su web haber realizado en 2021 unas "36.000 intervenciones relacionadas con el trato inhumano de los animales en Polonia". Aquí, cuenta Szlemp, tienen comida para mascotas, mantas, ropa y algunos medicamentos, y ayudan a reducir el estrés de los animales nada más llegar. Tienen también refugios donde algunos refugiados dejan a los animales que no pueden llevarse.

En estos momentos tenemos a 10 perros donde hay veterinarios que se encargan de los primeros auxilios y las vacunas. Luego los damos en adopción en Polonia u otros países

ZOSIA SZLEMP, 24 años, voluntaria de la Sociedad para el Cuidado de los Animales en Polonia

"En estos momentos tenemos a 10 perros donde hay veterinarios que se encargan de los primeros auxilios y las vacunas. Luego los damos en adopción en Polonia u otros países", explica.

En Medyka, los contenedores se llenan y se vacían al ritmo de los convoyes. Cada perro, cada gato, sale con su chip, su foto y un destino al que alguien llamará para preguntar por él. Los perros de Borodyanka no llegaron a tenerlos.

En esta guerra también se huye a cuatro patas.

Referencias

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