Los refugiados que huyen de la guerra de Rusia contra Ucrania pueden desplazarse con sus mascotas sin la necesidad de solicitar previamente un permiso individual al no ser un estado miembro de la Unión Europea, después de que la Comisión Europea haya instado a sus países a flexibilizar las medidas habituales para facilitar que los desplazados puedan llevar consigo a sus animales sin dificultades.

 

Sin ánimo comercial

 

Pocos días después de que Rusia iniciara la invasión el pasado 24 de febrero la Comisión Europea recordó a sus Estados miembro que el reglamento de la UE permite como excepción las condiciones previstas para los desplazamientos de animales de compañía sin ánimo comercial, "en situaciones excepcionales" autorizar el desplazamiento sin ánimo comercial a su territorio, aunque no cumplan las condiciones habituales.

Así, los refugiados podrán viajar con sus mascotas sin que hayan presentado una solicitud previa de autorización y sin que el Estado de destino la haya concedido. Tampoco será necesario que los animales estén aislados bajo la supervisión oficial durante el tiempo que se cumplen esas condiciones y que no sea superior a seis meses.

Para facilitar el proceso en esta situación de emergencia, la Comisión Europea invitó a los 27 que elaborasen disposiciones sobre los permisos que se aplicarán a las mascotas de los refugiados y a autorizar su entrada sin la citada petición de permiso previo individual, tan solo mediante la información y puesta en conocimiento del personal de fronteras.

 

Un protocolo de actuación homogéneo

 

Según una directriz de la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del 3 de marzo y a la que ha tenido acceso Europa Press "todos" los Estados miembro se han mostrado "favorables" a la entrada sin necesidad de un permiso individual, pero observa que hay un riesgo alto de que lleguen animales afectados por la rabia.

En condiciones normales, las mascotas de Ucrania, al ser un país tercero, tienen que estar correctamente identificadas con microchip, estar vacunadas contra la rabia; haber valorado la carga de anticuerpos al menos 30 días después de la vacunación y tres meses antes del desplazamiento.

También deberían, en un contexto no bélico, disponer de un certificado de importación que acompaña al animal, o en caso de reintroducción de un pasaporte que certifique la vacunación, y la prueba de valoración de anticuerpos y no estaría permitida la entrada de perros, gatos y hurones menores de siete meses.

Pero Agricultura considera "previsible" que lleguen animales de compañía que no cumplan con tales condiciones y por ello ha emitido una instrucción para establecer un protocolo de actuación homogéneo en toda España para "mitigar los riesgos inherentes a esta situación".

 

Alto riesgo de rabia

 

El Ministerio reconoce que el "riesgo principal" para España de llegada de rabia "sigue siendo en la actualidad" el norte de África, un territorio fuertemente endémico y fuente frecuente de casos importados en Ceuta y Melilla.

Así, confirma que hay un foco "actual" en Melilla que se ha convertido en "endémico y de difícil control y erradicación", por lo que ha aumentado el nivel de riesgo en toda España. Pero el "siguiente nivel de riesgo, aunque considerablemente menor" es la importación ilegal de perros de raza procedentes de países del este de Europa.

En ese contexto, Sanidad de la Producción Agraria, que depende del departamento que dirige Luis Planas, observa que con el escenario actual en Ucrania "el riesgo procedente de esta zona se incrementa de forma notable", aunque admite que, en este momento es "difícilmente cuantificable" ya que no dispone de una estimación del número de animales de compañía que pueden llegar con los refugiados.

 

La rabia está muy extendida en Ucrania

 

Ante la falta de una estimación cuantitativa, evalúa que a nivel cualitativo Ucrania "sigue siendo el único país de Europa donde la rabia está muy extendida entre los animales y las personas", con unos 1.600 casos de rabia actuales en Ucrania y con casos esporádicos en humanos pese a las medidas de prevención, según datos de Regulatory Mechanism in Biosystems de 2021.

Precisamente, añade que los ataques a personas por parte de carnívoros domésticos con rabia se observaron con mayor frecuencia en la zona oriental de Ucrania, por su alta urbanización y alta densidad humana. En el país invadido, en los últimos 25 años, se han registrado 63 casos de rabia en humanos; 24 de ellos provocados por perros, 22 por gatos y el resto por parte de otros animales.

El Ministerio reconoce "lagunas" en las medidas de control de la rabia en Ucrania por la falta de coordinación y de esfuerzos significativos para sensibilizar a su población, así como de financiación de los programas de profilaxis para humanos y animales.

Así, concluye que el "riesgo cualitativo de los animales compañía que pueden llegar acompañando a sus dueños sin asegurar el cumplimiento de los requisitos habituales es muy elevado" y, en función del número de refugiados que lleguen el riesgo cuantitativo podría "incrementarse de forma considerable", de modo de forma preliminar la calificación del Ministerio es "de riesgo alto".

 

Medidas de mitigación

 

Por ello, como medida de contención ve relevante tener a la población autóctona de perros, gatos y hurones "convenientemente protegida" por lo que ante las mascotas que lleguen de Ucrania a zonas donde la población actual autóctona no cuenta con protección adecuada "hará necesario extremar las medidas de mitigación de riesgo siguientes".

De este modo, como medidas de mitigación la directriz de Agricultura establece que cualquier administración pública o los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, policías locales y autonómicas y todo profesional relacionado con la salud pública "informará de inmediato" a los Servicios Veterinarios Oficiales de la Comunidad Autónoma de la llegada de un animal de compañía (perro, gato o hurón principalmente) acompañando a refugiados procedentes de Ucrania.

Los veterinarios "a la mayor brevedad" tendrán que identificar a los animales con microchip; comprobar si el animal ha sido vacunado en Ucrania; extraerle una muestra de sangre para determinar los anticuerpos y revacunación en ese momento.

Las mascotas deberán permanecer en aislamiento domiciliario durante tres meses desde la extracción de sangre y si su titulación es desfavorable, tendrá que permanecer 30 días en cuarentena en un centro público o privado, revacunarlo a los dos meses y evaluar 30 días después si cuenta con anticuerpos e iniciar entonces una cuarentena de tres meses, entre otras condiciones.

 

Pruebas serológicas gratuitas

 

Todas las pruebas serológicas se realizarán de forma gratuita en el Laboratorio Nacional de Referencia de Santa Fe.

Por otro lado, Agricultura recomienda tratar a los animales domésticos procedentes de Ucrania contra un parásito endémico en ese país Echicococcus multilocularis, que no se ha detectado en animales españoles. Así, ve conveniente que cuando lleguen las mascotas de los refugiados se les aplique un medicamento veterinario que reduzca la carga de las formas intestinales maduras e inmaduras de Echinococcus multilocularis en las especies huéspedes afectadas.