La organización de conservación marina Oceana ha presentado sus alegaciones al proyecto de ley de residuos y suelos contaminados y exige que la nueva norma sea realmente ambiciosa y prohíba los plásticos más dañinos para el medio marino como son los globos, a los que define como "el residuo plástico más mortífero para aves, tortugas y cetáceos" y recuerda que casi el 75% de la basura de las playas es plástico.

Además de prohibir los globos exige la eliminación de vasos y recipientes desechables de determinados entornos, promover sistemas de retorno y aplicar un impuesto finalista al plástico de un solo uso. La ONG valora que la ley que salga del legislativo será una "pieza clave" para transponer la Directiva 2019/904 de la Unión Europea (UE), que prohibirá productos como cubiertos, platos, pajitas, agitadores de bebidas y palitos de globos a partir de 2021.

La directora de la Campaña de Plásticos de Oceana en Europa, Natividad Sánchez, ha denunciado que con más de un millón de kilómetros cuadrados, España tira al mar 126 toneladas diarias de plástico, "el segundo con más superficie marina de la UE y el que más plástico vierte al mar". Por ello, insiste en que la ley "no puede pasar de puntillas" sobre esto. "Los plásticos de un solo uso son un problema creciente y necesitamos una ley ambiciosa, que vaya más allá de los mínimos marcados por la UE. Nuestros mares se ahogan en plástico", ha alertado.

En concreto, las alegaciones de Oceana a la ley plantea la inclusión de objetivos de reducción para toallitas en la norma, y acabar con las anillas de plástico de los packs de bebidas y eliminar los vasos y recipientes desechables dentro de los edificios de la administración, restaurantes y bares, así como favorecer los sistemas de depósito, devolución y retorno para ir eliminando su uso de otros entornos, tales como eventos al aire libre.

Reducir un 10% las botellas de un solo uso

 

Asimismo, plantea fijar objetivos en la comercialización de envases rellenables para que estos supongan, al menos, un 70% del mercado en 2025. Oceana afirma en un estudio que reducir un 10% las botellas de un solo uso de refrescos y agua reduciría en un 22% el número de botellas que llegan al mar.

Igualmente, sobre la introducción de un impuesto especial que grave los productos plásticos de un solo uso, excepto los elementos de componente sanitario o prevención de la salud, estima que la medida obligaría a las empresas del sector a buscar alternativas más sostenibles. La recaudación debería destinarse a abordar el problema de la basura en ecosistemas de profundidad, financiar sistemas de retornables y promover medidas de concienciación.

La científica marina senior de Oceana en Europa, Pilar Marín, ha manifestado que "el Gobierno ha asumido muchos compromisos nacionales e internacionales para reducir la contaminación por plástico, pero ahora es el momento de poner en marcha esta línea de actuación".

Marín destaca que esa es "la forma más eficiente para responder a la emergencia climática y alcanzar 'residuo cero' en 2050, además de salvaguardar la salud de los mares de España y sus recursos a lo largo del proceso".

Oceana urge al Ejecutivo a poner el foco en la reducción de basuras y en la llegada de plásticos al mar mediante las acciones para reducir la presencia de plásticos en el medio ambiente, ya que perjudican "gravemente" la biodiversidad marina y afectan a actividades económicas "fundamentales" para la pesca.

Datos del Ministerio para la Transición Ecológica apuntan que el plástico continúa siendo el residuo más frecuente en las costas españolas (73,3%), con gran diferencia respecto al resto de materiales.