Un total de 1.160.000 europeos, entre ellos 50.566 españoles, han firmado la iniciativa ciudadana 'Salvemos las abejas y a los agricultores', que reclama el fin de los plaguicidas de aquí a 2035 y que ha sido promovida por una alianza de ONG, iniciativas agrícolas, asociaciones apícolas y científicas.

Los tres objetivos principales que componen la iniciativa: la reducción en un 80 por ciento el uso de plaguicidas con vistas al año 2030 y de la extinción total del uso de estos para el año 2035 en la Unión Europea.

También reclama que se pongan en marcha las medidas necesarias para restaurar la biodiversidad en los terrenos agrícolas, y por último movilizar a los agricultores para la conversión hacia la 'agroecología'.

Para Ecologistas en Acción, la recogida de firmas es "un éxito histórico" para la protección de la salud humana y el medio ambiente" que ya ha recogido un 25 por ciento más de los apoyos requeridos por la Comisión Europea para valorar su aceptación.

 

Menos del 6 % de las iniciativas ciudadanas validadas

 

La ONG considera que después de conseguir los apoyos suficientes, la validación por parte de la Comisión Europea será clave, algo definido por la organización como un "escollo importante" ya que menos del 6 por ciento de las iniciativas que se han llevado a las autoridades europeas han sido validadas.

No obstante, la Comisión Europea deberá analizar y responder la iniciativa demandada, y el Parlamento Europeo tendrá que recibir en audiencia a los 7 miembros del Comité de Ciudadanos con la posibilidad de redactar una resolución basada en esas demandas para someterlo a votación.

El número de firmas ha sido determinante para reflejar el apoyo de la ciudadanía, que aún con las complicaciones surgidas por la pandemia han apoyado en gran número la iniciativa.

 

Reducir de forma drástica las autorizaciones

 

Por ello, Ecologistas en Acción considera que el millón de apoyos debería ser "suficiente" para corregir la política de Luis Planas al frente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Igualmente, la organización concluye que "hay que tomar medidas serias para reducir de forma drástica las autorizaciones de estos productos que tanto daño hacen a la biodiversidad y a la salud humana".