El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) presta asesoramiento científico-técnico experto a los incendios que afectan a la Sierra de Espadán, en la provincia de Castellón, y a masas forestales de las provincias de Madrid, Toledo y Ávila.
Los investigadores están dando apoyo con modelos de simulación de progresión del fuego y con el análisis de imágenes aéreas obtenidas con drones y satélite, según ha informado el propio organismo.
Modelos predictivos para anticipar el fuego
El CSIC ha activado el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (GADE) el pasado viernes, en respuesta a una petición de apoyo científico cursada por la Unidad Militar de Emergencias (UME). La solicitud ha incorporado a los equipos de investigación al dispositivo que trabaja frente a las llamas en las cuatro provincias afectadas.
El asesoramiento se reparte entre dos escenarios geográficos distintos y alejados entre sí. Por un lado, el fuego de la Sierra de Espadán, en Castellón. Por otro, los incendios que afectan a masas forestales de Madrid, Toledo y Ávila, en la zona centro de España.
El encargo cursado por la UME comprende, en primer lugar, labores de simulación de la evolución de los fuegos a través de modelos predictivos. Es la línea que da nombre al conjunto de la colaboración –modelos de simulación de progresión del fuego– y la que articula el resto de tareas asumidas por los investigadores.
A esa tarea se suma el análisis de combustión de las copas de los árboles, que atiende de forma específica a dos variables recogidas de manera expresa en la petición: la intensidad del fuego y su velocidad de propagación. Ambos parámetros forman parte del paquete de trabajo solicitado al organismo.
El tercer bloque corresponde a la actualización automática del frente de llama mediante imágenes satelitales. Se trata de un procedimiento que el CSIC describe dentro de las labores asumidas tras la activación del GADE, junto al resto de herramientas de análisis puestas a disposición del operativo.
Por último, el organismo aporta la obtención de imágenes con dron para colaborar en el seguimiento de la progresión y las características de los frentes de fuego que más preocupan al operativo, según la descripción facilitada por el propio Consejo.
El conjunto de estas herramientas –simulación predictiva, análisis de la combustión de las copas, actualización satelital del frente de llama y vuelo de dron– conforma el paquete de apoyo científico que el CSIC ha puesto a disposición del operativo desde la activación del grupo el pasado viernes.
Institutos y equipos científicos implicados
En estas tareas participa personal del grupo de drones del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), que se ha sumado al dispositivo desplegado en los incendios de la zona centro y de Castellón.
Junto a él trabaja personal del Instituto de Ciencias Forestales del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (ICIFOR-INIA-CSIC), uno de los centros del organismo en el ámbito forestal y el que aporta la coordinación general del grupo activado.
También interviene el Centro de Investigaciones sobre Desertificación, un instituto mixto del que, además del CSIC, forman parte la Universitat de València y la Generalitat Valenciana (CIDE-UV-GV).
El despliegue cuenta además con el apoyo en la coordinación del Centro de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM-CSIC) y del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).
La coordinación del GADE la ha asumido Javier Madrigal, ingeniero de Montes e investigador del ICIFOR, además de coordinador de riesgos forestales del CSIC. Le acompaña en esa tarea la responsable de emergencias del organismo, Inés Galindo, adscrita al IGME.
Emergencia nacional y protocolo PADE
Los incendios sobre los que trabajan los investigadores han sido declarados emergencia de nivel nacional, una calificación que sitúa la coordinación de la respuesta en el marco del Plan Estatal de Emergencias.
En ese contexto, la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, ha participado en las reuniones del Comité Estatal de Coordinación y Dirección (CECOD) del Plan Estatal de Emergencias celebradas este fin de semana para coordinar las medidas frente al fuego.
La intervención de los científicos se apoya en la aprobación del Protocolo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (PADE), el instrumento que ordena la participación del organismo en episodios de estas características. Bajo ese paraguas se ha activado el GADE a petición de la UME y se ha organizado el reparto de tareas entre los institutos participantes.
Tanto la aprobación de ese protocolo como la labor de asesoramiento científico se enmarcan en la actividad que desarrolla el CSIC orientada a contribuir a la definición de políticas basadas en la evidencia científica y a servir de puente entre los centros de investigación y los decisores políticos y la sociedad.
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