El número de mujeres víctimas de violencia de género descendió un 3,8% en 2025, hasta situarse en 33.373 casos, según la Estadística de Violencia Doméstica y de Género publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en un contexto marcado por el aumento de los condenados (+4,8%), el repunte de los menores afectados (+10,1%) y el crecimiento de la violencia doméstica (+7,4%) en España.

 

Descenso moderado de víctimas

 

En concreto, el descenso del 3,8% en 2025 se suma a la caída ya registrada el año anterior, cuando se contabilizaron 34.684 víctimas en 2024, tras los 36.582 casos de 2023, lo que refleja una evolución reciente a la baja, aunque todavía en niveles elevados si se observa la serie histórica iniciada en 2015.

La tasa de víctimas se situó en 1,5 por cada 1.000 mujeres de 14 y más años, con 12 comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas igualando o superando la media nacional. Por el contrario, regiones como Navarra, Galicia, Comunidad de Madrid, País Vasco y Cataluña registraron tasas inferiores.

Desde el punto de vista demográfico, casi la mitad de las víctimas –el 47,5%– tenía entre 30 y 44 años, una proporción similar a la de los hombres denunciados, que también se concentraron en ese tramo de edad (47,9%). El número de denunciados descendió igualmente un 3,8%, hasta los 33.228 hombres.

En cuanto a la relación entre víctima y agresor, el 40,8% correspondía a novios o exnovios, el 36,4% a parejas o exparejas de hecho y el 21,9% a cónyuges o excónyuges, lo que evidencia el peso de las relaciones afectivas en este tipo de violencia.

 

Aumento de menores y condenas

 

Uno de los datos más relevantes del informe es el incremento de los menores víctimas de violencia de género, que alcanzaron los 1.935 casos en 2025, lo que supone un aumento del 10,1% respecto al año anterior. De ellos, 980 eran niños y 955 niñas, en situaciones de convivencia o custodia vinculadas a las víctimas.

En paralelo, el número de personas condenadas por violencia de género ascendió a 40.929, un 4,8% más que en 2024 y la cifra más alta desde el inicio de la serie estadística del INE en 2015. Este incremento contrasta con el descenso de víctimas registrado en el mismo periodo.

En términos judiciales, el 72,3% de las sentencias firmes en casos de violencia de género se dictó en menos de un año, lo que indica una resolución relativamente ágil en la mayoría de los procedimientos.

 

Más casos de violencia doméstica

 

Por otro lado, la violencia doméstica también mostró una tendencia al alza en 2025. El número de víctimas con orden de protección o medidas cautelares se situó en 9.513, lo que representa un incremento del 7,4% respecto al año anterior.

Del total de víctimas, el 60,9% eran mujeres y el 39,1% hombres, en un contexto en el que el número de víctimas superó al de denunciados, con una ratio de 1,3 víctimas por cada persona denunciada. Además, 376 personas figuraron simultáneamente como víctimas y denunciadas.

En cuanto a las relaciones familiares, el 36,4% de los casos correspondió a padres o madres, el 24,3% a hijos y el 9,5% a hermanos, lo que refleja la diversidad de vínculos en este ámbito de violencia.

Respecto a las condenas, se registraron 10.757 personas condenadas por violencia doméstica, un 3,8% más, de las que 6.952 eran hombres y 3.805 mujeres. En este ámbito, el 62,7% de las sentencias firmes se resolvió en menos de un año.

 

Medidas judiciales y protección

 

En relación con las medidas cautelares, en los casos de violencia de género se adoptaron 98.551 medidas en 2025, lo que supone un descenso del 4,4% respecto al año anterior. De ellas, el 73,3% fueron de carácter penal y el 26,7% civil.

En el caso de la violencia doméstica, se dictaron 18.620 medidas cautelares, un 3,8% más, de las que el 72,5% recayeron sobre hombres y el 27,5% sobre mujeres. La gran mayoría –el 91%– correspondió a medidas de tipo penal.

En conjunto, los datos reflejan una evolución desigual: mientras se produce un descenso moderado de víctimas de violencia de género, aumentan indicadores relevantes como los menores afectados, las condenas judiciales y los casos de violencia doméstica, lo que dibuja un escenario sin una mejora clara del fenómeno en su conjunto.

Referencias