Más de 45.800 personas han firmado hasta este martes, 28 de julio, una petición en Change.org dirigida al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para reclamar un plan nacional urgente de restauración ecológica y reforestación, además de un endurecimiento de las penas para quienes provocan incendios forestales de manera intencionada. La movilización surge en España ante la repetición de nuevos incendios, evacuaciones y daños ambientales, y denuncia que las administraciones siguen actuando tarde frente a una emergencia que exige prevención continuada.
Restaurar después del incendio
La campaña, denominada Nos Quemamos, sostiene que los incendios forestales se repiten cada año mientras las administraciones continúan reaccionando cuando el fuego ya se ha declarado
La campaña, denominada Nos Quemamos, sostiene que los incendios forestales se repiten cada año mientras las administraciones continúan reaccionando cuando el fuego ya se ha declarado. La iniciativa exige medidas preventivas, eficaces y mantenidas en el tiempo para evitar que los daños se agraven y para favorecer la recuperación de las zonas afectadas.
“España está ardiendo. Año tras año se repite la misma historia y seguimos reaccionando tarde”, recoge el texto. Los promotores reclaman un plan urgente de restauración ecológica y cambios legales destinados a impedir que quienes provocan incendios queden impunes.
Cambios legales destinados a impedir que quienes provocan incendios queden impunes
Una de las principales demandas es la puesta en marcha de un plan de restauración posterior a los incendios que permita frenar la erosión, estabilizar los terrenos quemados y evitar una degradación irreversible del suelo. La petición considera que la intervención tras el fuego resulta fundamental para reducir el deterioro ambiental y favorecer la recuperación de los espacios afectados.
La campaña también reclama una estrategia de reforestación de mayor alcance. La propuesta no se limita a los terrenos arrasados por los incendios, sino que plantea actuar también en antiguos terrenos agrícolas y pastoriles que se encuentran actualmente en desuso.
Los impulsores reconocen que reforestar no impide por sí solo que se inicie un incendio, pero defienden que una gestión forestal planificada y diversa puede contribuir a interrumpir la continuidad de las masas vegetales, proteger el suelo frente a la desertificación y reforzar la estructura de los bosques.
La iniciativa sitúa así la gestión del territorio entre las prioridades necesarias para reducir los impactos de los incendios. Su planteamiento combina la recuperación de las zonas quemadas, la reforestación de terrenos abandonados y el mantenimiento de los montes como parte de una estrategia continuada.
Penas duras
Otro de los ejes de la petición es el endurecimiento de la legislación aplicable a las personas que provocan incendios forestales intencionadamente. La campaña critica la percepción de que determinadas infracciones administrativas cometidas en espacios naturales reciben más atención sancionadora que las conductas negligentes o deliberadas que terminan destruyendo un bosque y vidas humanas.
“La impunidad tiene que acabarse”, sostiene la iniciativa, que reclama una respuesta legal contundente frente a quienes originan incendios. Los firmantes consideran que la gravedad de los daños ecológicos, humanos y materiales exige medidas proporcionales y una mayor capacidad de prevención y sanción.
La petición demanda además más inversión en prevención, limpieza de montes y medios de extinción. También reclama actuaciones estrictas frente a las comunidades autónomas que, según los promotores, no destinan recursos suficientes a reducir el riesgo de incendios.
Entre los comentarios incorporados a la campaña, varios firmantes describen su preocupación por el estado de los espacios forestales. Elisabeth reclama más inversión en limpieza de bosques, equipos de rescate y protección de los bomberos, a los que reconoce como las personas que se juegan la vida durante las labores de extinción.
Yolanda, que se identifica como voluntaria y titular del carné amarillo de una Agrupación de Defensa Forestal –ADF–, denuncia el estado de dejadez de los montes y reclama más prevención para reducir los impactos. Elena pide que se detenga la situación, mientras Mónica explica que vive en una zona de monte y teme que el fuego llegue hasta su entorno.
La nueva movilización no es la primera que recoge reivindicaciones ciudadanas sobre prevención y extinción. En años anteriores, los propios bomberos forestales han impulsado campañas para exigir operativos durante todo el año, mejores condiciones laborales y un mayor reconocimiento profesional.
Una petición surgida después del incendio de la Sierra de la Culebra reclama que los dispositivos contra incendios permanezcan activos durante los doce meses y no únicamente en verano. Esta iniciativa supera ya los 207.000 apoyos.
Otra campaña histórica, titulada Luchamos contra el fuego. Reconozcan la categoría profesional de los bomberos forestales, solicita al Gobierno el reconocimiento profesional de estos trabajadores, la aprobación de un estatuto específico y condiciones laborales dignas. La petición suma ya más de 309.000 firmas.
Un pacto de Estado
A la petición Nos Quemamos se suma otra iniciativa impulsada bajo el lema Todos contra el fuego, que ha superado hasta este martes las 12.650 firmas y reclama un pacto de Estado de adaptación y prevención de incendios forestales.
Esta segunda campaña recuerda que hace un año se anunció un pacto de Estado frente a la emergencia climática, pero asegura que sigue sin contar con financiación estable. También sostiene que España acumula más de 150.000 hectáreas quemadas sin que se hayan destinado los recursos necesarios para prevenir el siguiente gran incendio.
Fernando Valladares, afirma que en Los Gallardos, Almería, se ha producido lo que la ciencia llevaba años advirtiendo
El impulsor de la petición, Fernando ValladaresZonas calcinadas tras el paso del incendio forestal- Alberto Ortega - Europa Press, afirma que en Los Gallardos, Almería, se ha producido lo que la ciencia llevaba años advirtiendo. La campaña menciona al menos trece personas fallecidas y vehículos calcinados con ocupantes que no pudieron escapar.
Una catástrofe prevista deja de ser natural
Valladares considera que una catástrofe prevista deja de ser natural y advierte de las consecuencias de los incendios registrados en Ávila, Guadalajara y Madrid, donde se han producido evacuaciones de decenas de pueblos y daños ecológicos, humanos y materiales.
El promotor critica que, un año después del anuncio realizado durante los incendios de agosto de 2025, el pacto continúe sin financiación estable. También denuncia que el dinero público sigue premiando, según sus palabras, a quienes contaminan más que a quienes trabajan en prevención.
Prioridades de Estado
El objetivo de esta segunda petición es conseguir que las administraciones actúen antes del próximo gran incendio forestal y que el conocimiento científico participe en la protección del territorio frente al fuego.
Ambas iniciativas coinciden en reclamar un cambio de enfoque basado en la prevención, la gestión forestal, la restauración ecológica y la protección de los equipos de extinción. “No podemos seguir llegando tarde y mal”, concluye la campaña Nos Quemamos, que pide convertir estas actuaciones en prioridades de Estado.
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