El hambre en el mundo vuelve a crecer tras casi dos décadas de mejoras. El Global Hunger Index 2026, el informe anual que mide el hambre país a país, ha situado la puntuación mundial en 18,1 puntos, por encima de los 17,6 de 2018, y ha confirmado que 44 países sufren niveles graves o alarmantes.
El informe(1), elaborado por la alemana Welthungerhilfe, el IFHV –instituto de la Universidad del Ruhr en Bochum– y la suiza Helvetas, lleva por lema No hay seguridad sin seguridad alimentaria. Ayuda en Acción ha publicado la edición en español (2). Sus autores advierten de que el hambre ha empeorado en 32 países desde 2018 y de que 57 países no alcanzarán ni un nivel bajo en 2030 al ritmo actual.
El hambre mundial vuelve a subir
El índice combina cuatro indicadores: la población que no come lo suficiente, los niños con poco peso para su altura, los niños con retraso del crecimiento y la mortalidad antes de los cinco años. La puntuación de 2026 recoge datos de 2021 a 2025 y se considera moderada. En el año 2000 era de 28,2 puntos, nivel grave.
La puntuación mundial de 2026, de 18,1 puntos, es superior a la de 2018 e interrumpe el descenso registrado desde el año 2000
La puntuación mundial de 2026, de 18,1 puntos, es superior a la de 2018 e interrumpe el descenso registrado desde el año 2000, según el informe. Tres de los cuatro indicadores han empeorado en ese periodo –la desnutrición, el retraso del crecimiento infantil y el bajo peso infantil–, mientras que la mortalidad de menores de cinco años ha seguido bajando despacio.
Los autores matizan que la subida no tiene por qué ser definitiva. La proporción de personas que no comen lo suficiente tocó techo en 2022 y desde entonces ha descendido, aunque sigue por encima de los niveles previos a la pandemia, con unos 645 millones de personas subalimentadas en 2025, según estimaciones de la FAO, la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura.
El mapa por países es desigual. El hambre es alarmante en 8 países y grave en 36, y siete de esos ocho están en África subsahariana. Somalia tiene la puntuación más alta (47,0), seguida de la República Democrática del Congo, Chad y Madagascar. Cuatro de los ocho –Burundi, Sudán, Sudán del Sur y Yemen– figuran en esa categoría de forma provisional, porque faltan datos para calcular su puntuación.
En Somalia, además, más de la mitad de la población –el 56,5 %– no come lo suficiente, el porcentaje más elevado del mundo. Cinco países –Fiyi, Libia, Papúa Nueva Guinea, las Islas Salomón y Siria– están peor hoy que en 2000, y otros 20 han visto estancarse su progreso desde 2018.
Por regiones, África subsahariana y Asia meridional siguen en nivel grave, pero Asia meridional ha registrado la mayor mejora desde 2018. América Latina y el Caribe mantienen un nivel bajo, con 7,4 puntos, y Europa y Asia Central, con 5,0 puntos, no han variado.
Conflictos y recortes frenan la lucha
El informe sitúa los conflictos armados como uno de los grandes motores del hambre. En 2025 se registraron 65 conflictos en los que participa algún Estado, la cifra más alta desde 1946, según el Programa de Datos de Conflictos de Uppsala. Los países con violencia crónica e intensa tienen una puntuación mediana de 22,1 puntos, frente a 9,7 en los países sin conflicto.
Cuando un conflicto obliga a una familia a abandonar su hogar, muchas veces pierde también su fuente de ingresos y la posibilidad de producir o comprar alimentos
PILAR LARA, Ayuda en Acción
“Cuando un conflicto obliga a una familia a abandonar su hogar, muchas veces pierde también su fuente de ingresos y la posibilidad de producir o comprar alimentos”, ha señalado Pilar Lara, del equipo de Relaciones Institucionales de Ayuda en Acción. Según la organización, que difunde el informe en España, la respuesta no puede limitarse al momento de la emergencia: las personas necesitan reconstruir sus medios de vida y recuperar su autonomía.
Las consecuencias llegan lejos. En 2025 se confirmó hambruna en partes de Gaza y Sudán, la primera vez que ocurre en dos crisis distintas en un mismo año desde que se llevan estos registros, hace dos décadas. En Gaza, tras el alto el fuego de octubre de 2025, ninguna zona seguía clasificada en hambruna en diciembre, aunque el informe describe una recuperación frágil.
A la violencia se suman los recortes de la financiación. El dinero destinado a responder a la inseguridad alimentaria en contextos de crisis cayó en 2025 a niveles de 2016 y 2017: a finales de octubre solo se había recibido 10.550 millones de dólares de los 29.000 millones necesarios, algo más de un tercio. Mientras tanto, el gasto militar mundial alcanzó un récord en 2025 y la ayuda oficial al desarrollo bajó en 2024 y 2025.
Asoman, además, nuevas amenazas. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por la guerra entre EE UU, Israel e Irán, afecta a cerca de un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes, y el informe prevé que el precio de la urea suba un 60 % en 2026, algo que amenaza la disponibilidad y el precio de los alimentos.
A ello se suma un nuevo El Niño, que según la NOAA, la agencia estadounidense del océano y la atmósfera, tiene más de un 90 % de probabilidades de ser muy fuerte este otoño e invierno en el hemisferio norte.
“Hoy seguimos pensando la seguridad sobre todo en términos militares, pero la seguridad alimentaria es esencial para la paz y la estabilidad”, ha afirmado Marlehn Thieme, presidenta de Welthungerhilfe, en la nota de prensa del informe. “La guerra provoca hambre, y el hambre puede alimentar nuevos conflictos”, ha añadido. La organización reclama que la seguridad alimentaria pase a ser un elemento central de la política de seguridad.
África subsahariana: retrocesos y avances
África subsahariana concentra buena parte de los peores datos. Su puntuación, de 27,5 puntos**, se considera grave y supera la de 2018, y cuatro de las seis mayores crisis alimentarias provocadas por guerras están allí: Nigeria, República Democrática del Congo, Sudán y Sudán del Sur.
El hambre en África subsahariana es la más alta del mundo y revierte los avances anteriores: es la primera vez que su puntuación sube entre dos años de referencia
El hambre en África subsahariana es la más alta del mundo y revierte los avances anteriores: es la primera vez que su puntuación sube entre dos años de referencia, apunta el informe, que atribuye el aumento a la desnutrición y al retraso del crecimiento infantil. Nigeria registra la mayor subida del planeta, de 28,2 a 34,3 puntos desde 2018, por la crisis económica, el encarecimiento de los alimentos y la inseguridad en el norte del país.
En Sudán, los combates entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido han desplazado a unos 13,6 millones de personas desde abril de 2023, y en 2025 se confirmó hambruna en dos ciudades sitiadas, El Fasher y Kadugli. En la República Democrática del Congo, con 39,5 puntos, el hambre coincide desde mayo con el mayor brote de ébola registrado, que ya ha afectado a seis provincias.
Aun así, el informe muestra que se puede avanzar. Nueve países han reducido su puntuación más de un 20 % desde 2018, entre ellos Nepal, Ruanda, Togo, Uganda y Venezuela. Uganda ha bajado ocho puntos y su subalimentación ha pasado del 38,1 % al 20,9 %, mientras que Mozambique ha pasado de 46,9 puntos en el año 2000, nivel alarmante, a 25,9, nivel grave.
Esos avances conviven con bolsas de crisis. En Cabo Delgado, en el norte de Mozambique, nueve años de conflicto armado han dejado a 1,6 millones de personas necesitadas de asistencia humanitaria y a unas 500.000 desplazadas, según Ayuda en Acción.
Entre las personas afectadas está Bela, de 23 años y madre de cuatro hijos, que tuvo que huir del conflicto armado. Con el apoyo de esa organización ha logrado una vivienda y ha montado un pequeño negocio de venta de carbón.
El mensaje central del informe es que el progreso contra el hambre ya no puede darse por hecho. Para no perder lo conseguido, plantea resolver y prevenir los conflictos, mantener la financiación humanitaria y de desarrollo, llegar a la población desplazada o marginada que los promedios nacionales ocultan y conservar los sistemas que miden el hambre donde más se necesitan.
- (1) 2026 Global Hunger Index: No Security Without Food Security. Welthungerhilfe, IFHV y Helvetas.
- (2) Global Hunger Index 2026: no hay seguridad sin seguridad alimentaria (edición en español). Ayuda en Acción.
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