Greenpeace ha advertido este jueves, 2 de julio, en Madrid, de que solo una de cada tres capitales españolas cuenta con refugios climáticos, pese al aumento de las muertes por calor, y ha alertado de que muchos de los espacios existentes presentan graves carencias que impiden que sean efectivos para proteger a la población más vulnerable.

Protección insuficiente
La organización ecologista ha señalado que los refugios climáticos son una medida efectiva a corto plazo para proteger a las personas frente al calor extremo. Sin embargo, ha denunciado que el avance en su implantación se encuentra casi congelado respecto a 2025, cuando se detectaron 16 capitales con estos espacios, frente a las 19 actuales.
El verano que conocíamos ya no existe. El calor es un problema de salud pública que cada año mata en España a miles de personas y no estamos respondiendo a la velocidad que el cambio climático nos impone, ni para frenarlo ni para adaptarnos a sus impactos
ELVIRA JIMÉNEZ, responsable de adaptación al cambio climático de Greenpeace
“El verano que conocíamos ya no existe. El calor es un problema de salud pública que cada año mata en España a miles de personas y no estamos respondiendo a la velocidad que el cambio climático nos impone, ni para frenarlo ni para adaptarnos a sus impactos”, ha advertido Elvira Jiménez, responsable de adaptación al cambio climático de Greenpeace.
La entidad considera que el balance con respecto a 2025 es “desolador”, ya que casi el 70% de las capitales de provincia volverá a dejar a las personas más vulnerables sin protección ante un verano que la organización describe como “al rojo vivo”. La advertencia llega, además, a las puertas de un nuevo episodio de calor extremo.
Greenpeace ha subrayado que la falta de estos espacios aumenta la vulnerabilidad de toda la población, especialmente de la infancia, las personas mayores y quienes viven con enfermedades crónicas. Según la organización, no basta con anunciar refugios, sino que deben cumplir requisitos básicos de disponibilidad, accesibilidad, gratuidad e información pública.
Carencias territoriales
Por comunidades autónomas, Greenpeace ha recordado que el norte de España ya no es un destino para escapar del calor y que sus ciudades han destacado por las constantes alertas rojas sanitarias. Según sus datos, Oviedo, Santander, Lugo y Santiago no cuentan con ningún refugio climático.
En el País Vasco, aunque todas las capitales ofrecen una red de refugios, la organización ha advertido de limitaciones de horarios o de espacios que considera inadecuados. En Bilbao, por ejemplo, se incluyen como refugios espacios bajo puentes o vestíbulos de pequeñas estaciones de transporte, mientras que Vitoria-Gasteiz reduce su red de 29 refugios a solo 9 durante el mes de agosto.
En La Rioja, los refugios interiores de Logroño abren únicamente en su horario habitual e incluyen espacios de pago como cafeterías municipales, algo que Greenpeace considera incompatible con una característica básica de estos recursos: la gratuidad. En Navarra, la organización señala que se ha comenzado a impulsar una red foral de refugios climáticos, aunque Pamplona cuenta por ahora solo con espacios de exterior.
En el interior del país, Extremadura y Castilla-La Mancha destacan, según Greenpeace, por la “ausencia total de refugios” en sus principales ciudades. En Castilla y León, únicamente Valladolid cuenta con refugios climáticos, en una red que permanece sin cambios desde el año pasado.
La organización ha remarcado que esta situación se produce pese a que León, Salamanca, Zamora y Valladolid figuran entre las ciudades españolas con mayor porcentaje de población mayor de 65 años y han estado en alerta roja sanitaria por altas temperaturas durante la reciente ola de calor. Para Greenpeace, estos datos evidencian la distancia entre el riesgo climático y la respuesta de las administraciones.
Accesibilidad y horarios
Greenpeace ha situado a Madrid como un “caso de desinformación”, al considerar que el Ayuntamiento ha anunciado varios refugios que no están identificados y que no existe ningún listado o mapa sobre estos espacios en la web municipal. Para la organización, esta falta de información incumple otro requisito básico: informar debidamente a la población.
Además, la entidad ha criticado que este año el Ayuntamiento de Madrid promueva los mercados municipales como refugios, aunque la mayoría no cuente con zonas de descanso gratuitas, por lo que sería necesario consumir en algún establecimiento. Greenpeace considera que esta circunstancia limita el acceso de quienes más necesitan estos espacios.
En Aragón, solo Zaragoza cuenta con refugios climáticos, aunque Greenpeace advierte de limitaciones de horario. En cambio, Cataluña dispone de una red extensa en todas las capitales, especialmente en Barcelona, donde el Ayuntamiento asegura un refugio para todas las personas a menos de 10 minutos.
No obstante, la organización ecologista también advierte de que las restricciones horarias reducen la efectividad de estos recursos tanto en Barcelona como en Lleida, Girona y Tarragona. Para Greenpeace, la existencia de una red no garantiza por sí sola una protección suficiente si los espacios no están disponibles en los momentos de mayor riesgo.
En la Comunidad Valenciana, Valencia es la única capital con refugios climáticos, todos de interior y abiertos únicamente en sus horarios habituales. La Generalitat Valenciana ha impulsado una red de refugios climáticos, pero, según Greenpeace, solo constan como participantes seis municipios que no son capitales.
Más al sur, la ciudad de Murcia mantiene la misma red que en 2025, con algunos espacios de exterior que la organización cuestiona por su sombra insuficiente. Greenpeace insiste en que un refugio climático debe ofrecer condiciones reales de alivio térmico y no limitarse a una señalización formal.
En Andalucía, tres capitales –Cádiz, Granada y Huelva– no disponen de refugios. En el resto, siempre según Greenpeace, las medidas son “deficientes”: Sevilla ha habilitado cuatro centros deportivos para toda su población, mientras que Málaga ha señalizado una red idéntica a la del año pasado, pese a incluir zonas que la organización considera inadecuadas, como un parking.
La entidad también señala que Almería ha activado cinco espacios únicamente durante las alertas del último episodio de calor; que en Jaén la mayoría de centros cierra tras el mediodía y algunos no cuentan ni siquiera con fuentes de agua; y que Córdoba ofrece solo ocho refugios, aunque amplía su horario en caso de alerta roja.
Por último, Greenpeace ha advertido de que en ninguno de los archipiélagos es posible encontrar refugios climáticos. Según la organización, el Gobierno de Canarias solo ha publicado una guía con recomendaciones para diseñar espacios de exterior, mientras que el Govern balear ha publicado ayudas para habilitar refugios, aunque Palma permanece todavía en fase de diseño de una posible red.
Ante esta situación, Greenpeace ha insistido en que “no basta simplemente con etiquetar un espacio como refugio climático”. La organización defiende que estos lugares deben ser efectivos en términos de disponibilidad y accesibilidad para que puedan utilizarlos las personas más vulnerables que no encuentran alivio en sus hogares.
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