Salud por Derecho ha advertido este lunes, 18 de mayo, en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud que ha comenzado en Ginebra (Suiza), de que la preparación ante futuras pandemias sigue marcada por la desigualdad y la falta de acceso, en un contexto en el que las próximas crisis sanitarias podrían producirse bajo una mayor presión climática, con sistemas de salud tensionados y con vulnerabilidades aún no resueltas.

 

Acceso equitativo pendiente

 

El responsable de Incidencia Política de Salud por Derecho, Adrián Alonso, ha señalado que la preparación sanitaria no depende únicamente de la capacidad de respuesta ante una emergencia, sino también de la cooperación internacional, del acceso justo a las herramientas sanitarias y de la posibilidad de reducir las vulnerabilidades antes de que aparezcan nuevas crisis.

Según la organización, los principales debates de la Asamblea Mundial de la Salud giran en torno al acceso a la información relevante y a las muestras biológicas necesarias para desarrollar vacunas, medicamentos y otras tecnologías sanitarias durante una emergencia internacional. También se centran en cómo garantizar el acceso equitativo a esos productos una vez que han sido desarrollados.

Durante la pandemia muchos países del Sur Global compartieron secuencias genéticas y muestras biológicas que resultaron claves para el desarrollo de vacunas, pero después no accedieron a ellas en las mismas condiciones que los países con mayor capacidad económica y productiva

Salud por Derecho considera que esta cuestión sigue siendo central porque el intercambio de información científica y de muestras no siempre se traduce en un reparto justo de los beneficios. La organización recuerda que, durante la pandemia, muchos países del Sur Global compartieron secuencias genéticas y muestras biológicas que resultaron claves para el desarrollo de vacunas, pero después no accedieron a ellas en las mismas condiciones que los países con mayor capacidad económica y productiva.

La entidad sostiene que esa falta de equidad no fue accidental, sino consecuencia de un sistema que no facilita suficientemente el acceso equitativo. Entre los factores señalados figuran la propiedad intelectual, la concentración de la producción y la ausencia de mecanismos internacionales vinculantes capaces de asegurar una distribución más justa de los productos sanitarios.

 

Tratado de Pandemias

 

Aunque el Tratado de Pandemias salió adelante en 2025, Salud por Derecho advierte de que sigue bloqueada la negociación de un anexo relacionado con el reparto de beneficios derivados del intercambio de información sobre patógenos. Ese intercambio se utiliza para desarrollar productos farmacéuticos, pero la organización subraya que todavía no existe un acuerdo cerrado sobre cómo deben distribuirse los beneficios que se generan a partir de esos datos y materiales.

Para la organización, este bloqueo mantiene abierta una de las principales debilidades del sistema internacional de preparación y respuesta. La cuestión no afecta solo al desarrollo científico, sino también a la capacidad de garantizar que las vacunas, los tratamientos y otras tecnologías sanitarias lleguen de forma justa y suficiente a todos los países durante una emergencia sanitaria.

En este sentido, Salud por Derecho insiste en que las próximas crisis sanitarias van a producirse en un escenario más complejo. Alonso ha advertido de que ese contexto estará condicionado por la presión climática, la desigualdad y unos sistemas de salud sometidos a una fuerte presión. Por ello, la preparación ante pandemias no puede limitarse a la reacción inmediata, sino que debe incorporar medidas de cooperación, acceso y reducción de vulnerabilidades.

La organización sitúa este debate en un momento especialmente relevante para la gobernanza sanitaria internacional. La Asamblea Mundial de la Salud, que ha comenzado este lunes en Ginebra, aborda precisamente los retos vinculados a la respuesta ante emergencias, al desarrollo de herramientas sanitarias y a los mecanismos que deben impedir que se repitan las desigualdades observadas durante crisis anteriores.

 

Nuevas amenazas sanitarias

 

Salud por Derecho también ha vinculado la preparación ante futuras pandemias con la aparición de nuevas amenazas sanitarias en un contexto de presión climática. La organización indica que la aparición de nuevas enfermedades ya no se analiza únicamente como un problema epidemiológico, sino también como un fenómeno relacionado con factores ambientales y sociales.

Entre esos factores, la entidad menciona el aumento de las temperaturas, la degradación ambiental y la pérdida de biodiversidad. Según expone, cada vez más organismos científicos y sanitarios alertan de que estos elementos están modificando las condiciones en las que aparecen y se transmiten determinadas enfermedades, lo que refuerza la necesidad de una respuesta más amplia.

Más del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes notificadas en el mundo tienen origen animal

La organización recuerda, además, que según la OMS, más del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes notificadas en el mundo tienen origen animal. Para Salud por Derecho, brotes recientes como el hantavirus o la situación actual del ébola Bundibugyo reflejan hasta qué punto la salud humana, la salud animal y la salud ambiental están cada vez más conectadas.

La situación del ébola Bundibugyo vuelve a poner el foco, según Salud por Derecho, sobre debilidades que siguen abiertas. La organización señala que la OMS declaró este fin de semana la emergencia de salud pública de importancia internacional por un brote para el que actualmente no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobado, en un momento de preocupación por la posible expansión regional de los casos en África Central.

Además, Salud por Derecho alerta del impacto sanitario asociado a la contaminación atmosférica y a la dependencia de los combustibles fósiles. La organización vincula estos factores con el aumento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como con olas de calor cada vez más intensas, elementos que agravan la presión sobre los sistemas sanitarios.

La preparación frente a pandemias no puede desvincularse de la desigualdad, la presión climática ni la capacidad real de los países para acceder a vacunas, medicamentos y tratamientos cuando se produce una emergencia

En conjunto, la entidad plantea que la preparación ante futuras pandemias debe entenderse como un proceso que combina cooperación internacional, acceso equitativo a tecnologías sanitarias, reparto justo de beneficios y reducción de vulnerabilidades. Desde su perspectiva, sin esos elementos, las próximas crisis sanitarias podrían volver a reproducir las desigualdades que ya quedaron expuestas durante la pandemia.

La advertencia de Salud por Derecho llega, por tanto, en un momento en el que la comunidad internacional debate cómo fortalecer la respuesta sanitaria global. La organización insiste en que la preparación frente a pandemias no puede desvincularse de la desigualdad, la presión climática ni la capacidad real de los países para acceder a vacunas, medicamentos y tratamientos cuando se produce una emergencia.

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