La prevalencia global del trastorno depresivo mayor (TDM) durante el periodo perinatal se sitúa en torno al 6,2% durante el embarazo y al 6,8% en el año posterior al parto, según una revisión sistemática publicada el 30 de abril de 2026 en The Lancet Psychiatry (1). El estudio, que analiza datos de más de 2 millones de mujeres y niñas en 90 países, concluye que el riesgo es mayor en las primeras semanas tras el nacimiento y subraya la necesidad de reforzar la detección y el tratamiento en los sistemas de salud.

 

Mayor riesgo tras el parto

 

El análisis identifica que la prevalencia del TDM alcanza su punto máximo en las primeras dos semanas posparto, un periodo en el que el riesgo aumenta de forma significativa en comparación con el embarazo. Según los autores, este incremento es estadísticamente significativo (p<0,0001) y se mantiene elevado a lo largo de todo el primer año tras el nacimiento.

Los resultados muestran que la depresión no es un fenómeno puntual, sino una condición que persiste durante todo el periodo perinatal, lo que incluye tanto el embarazo como los 12 meses posteriores al parto. Esta continuidad evidencia la necesidad de una vigilancia prolongada y no limitada al momento inmediato del nacimiento.

Además, el estudio advierte de que los instrumentos de medición pueden distorsionar las estimaciones. Las escalas de síntomas, ampliamente utilizadas, sobrestiman la prevalencia real en comparación con las entrevistas diagnósticas clínicas, con diferencias de hasta 121,9% durante el embarazo y 71,3% en el posparto.

 

Desigualdades entre regiones

 

La investigación revela importantes variaciones geográficas en la prevalencia del TDM durante el periodo perinatal. Las cifras más elevadas se registran en África subsahariana meridional, donde la prevalencia alcanza el 15,6% durante el embarazo y el 16,6% en el posparto.

En el sur de Asia, los niveles también son altos, con tasas del 13,7% durante la gestación y del 14,6% tras el parto. En contraste, las regiones de Asia Pacífico de altos ingresos presentan las cifras más bajas, con valores del 3,1% en el embarazo y del 3,3% en el periodo posparto.

Estas diferencias reflejan la influencia de factores estructurales, como el acceso a la atención sanitaria, las condiciones socioeconómicas y los sistemas de apoyo, aunque el estudio se centra en la medición de la prevalencia y no en el análisis causal de estos determinantes.

Los datos proceden de 780 estudios incluidos en la fase cuantitativa, que aportan un total de 1.505 puntos de prevalencia. En conjunto, la revisión analiza 1025 estudios en la síntesis cualitativa, tras examinar más de 25.000 registros científicos.

 

Necesidad de atención integrada

 

Los autores concluyen que la depresión durante el periodo perinatal es un problema de salud global persistente, con una presencia significativa en todas las regiones del mundo. En este contexto, subrayan la importancia de integrar la detección, la prevención y el tratamiento en los modelos existentes de atención materna.

El estudio destaca que comprender la distribución global del TDM es clave para diseñar una respuesta sanitaria eficaz. En particular, insiste en la necesidad de que los sistemas de salud incorporen estrategias específicas de salud mental perinatal, especialmente en las fases de mayor riesgo, como el posparto inmediato.

La revisión se basa en datos recopilados entre 1980 y 2025 a partir de bases como PubMed, Embase y PsycINFO, así como literatura gris. El análisis sigue las directrices PRISMA y utiliza técnicas de meta-regresión para ajustar errores de medición y heterogeneidad entre estudios.

El trabajo incluye mujeres y niñas de entre 10 y 59 años y se centra en diagnósticos definidos según los criterios del DSM o la CIE, lo que refuerza la consistencia clínica de los resultados.

Aunque algunos miembros del equipo investigador cuentan con experiencia vivida en trastornos mentales, el estudio no incluye la participación directa de personas diagnosticadas con depresión perinatal en su diseño o desarrollo.

En conjunto, los hallazgos ponen de relieve que la depresión en el periodo perinatal sigue siendo un problema infradiagnosticado y persistente, con implicaciones relevantes para la salud materna y la atención sanitaria global.

Referencias

Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Activar ahora