El congreso “Daños por vacunas: autismo y enfermedades raras”, celebrado el 28 de febrero en Ciudad Real, ha reabierto el debate sobre la desinformación sanitaria en España. El evento siguió adelante después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Ciudad Real rechazara las medidas cautelares solicitadas para suspenderlo, una decisión que provocó la reacción de instituciones médicas y sociedades científicas.

Sumario

 

El Colegio de Médicos de Ciudad Real había solicitado la paralización del encuentro ante la preocupación por los contenidos del programa, que cuestionaban la seguridad de las vacunas y planteaban vínculos con enfermedades como el autismo. Sin embargo, el juzgado consideró que no existía encaje penal suficiente en ese momento procesal para justificar la suspensión del evento.

No obstante, la resolución judicial subrayó que la decisión no supone en ningún caso un aval al contenido del congreso ni a los mensajes que pudieran difundirse durante su celebración, limitándose únicamente al ámbito de las medidas cautelares.

 

El Colegio de Médicos anuncia vigilancia tras el evento

 

Tras la celebración del encuentro, el Colegio de Médicos de Ciudad Real ha reiterado su preocupación por el impacto que determinados discursos pueden tener sobre la confianza de la población en las vacunas.

En un comunicado, la institución médica ha señalado que mantendrá la vigilancia sobre cualquier información o denuncia que pudiera derivarse del evento, y ha insistido en que seguirá actuando dentro de sus competencias por las vías legales, institucionales y deontológicas.

La corporación colegial también ha recordado que la resolución judicial se circunscribe al ámbito procesal de las medidas cautelares y no valida las tesis defendidas por los organizadores del congreso.

En este sentido, el Colegio de Médicos insiste en que la vacunación constituye una de las intervenciones sanitarias más eficaces de la historia, responsable de la prevención de millones de muertes y de la reducción drástica de enfermedades infecciosas en todo el mundo.

Los médicos alertan de que la difusión de mensajes contrarios a la evidencia científica puede erosionar la confianza social en las vacunas, un elemento clave para mantener la protección colectiva frente a enfermedades prevenibles.

 

Sociedades científicas piden frenar la desinformación

 

La celebración del congreso también provocó la reacción de organizaciones científicas. La Asociación Española de Vacunología expresó su rechazo al encuentro y pidió su cancelación al considerar que difundía afirmaciones sin respaldo científico sobre la seguridad de las vacunas.

Según la asociación, el programa del evento incluía ponencias que planteaban una relación entre vacunación y autismo, una hipótesis que ha sido descartada por numerosos estudios científicos internacionales durante décadas.

La entidad advierte de que este tipo de mensajes puede favorecer la desinformación y contribuir a generar dudas en la población sobre los programas de inmunización.

Además, la asociación ha señalado la participación en el congreso de algunos activistas conocidos por sus posiciones antivacunas, entre ellos Josep Pàmies, una figura polémica por promover terapias y productos sin evidencia científica y por difundir discursos críticos con la vacunación.

La presencia de este tipo de perfiles, sostienen diversos expertos en salud pública, contribuye a amplificar narrativas que cuestionan consensos científicos ampliamente establecidos, como la inexistencia de relación entre vacunas y autismo.

 

La Junta pide confiar en la ciencia

 

La polémica generada en torno al congreso también ha sido abordada por el Gobierno de Castilla-La Mancha. El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, pidió días antes del evento a la ciudadanía que no escuche voces que carezcan de soporte científico en relación con la vacunación.

El responsable sanitario subrayó que la información en salud debe basarse en evidencias científicas contrastadas y advirtió de que los mensajes que cuestionan la eficacia de las vacunas sin fundamento pueden contribuir a la desinformación.

Fernández Sanz recordó además el papel histórico de la vacunación como herramienta de prevención primaria y destacó su importancia durante la pandemia de coronavirus, cuando las vacunas permitieron reducir de forma significativa la mortalidad y la gravedad de la enfermedad en pocos meses.

También mencionó otros programas de inmunización, como las vacunas frente a la gripe o las destinadas a proteger a la población infantil frente a determinadas infecciones respiratorias.