BioCultura vuelve a A Coruña del 6 al 8 de marzo de 2026 con su habitual promesa de consumo responsable, alimentación ecológica y bienestar integral. La feria, organizada por la Asociación Vida Sana (AVS), reúne a productores ecológicos, empresas de cosmética natural y proyectos vinculados a la sostenibilidad.

Sumario

 

Sin embargo, el análisis detallado de la Guía de actividades BioCultura A Coruña 2026 muestra una realidad más compleja. Una parte significativa de las conferencias y talleres anunciados recurre a disciplinas espirituales, terapias energéticas o tecnologías de bienestar que carecen de respaldo científico reconocido.

La guía promociona “más de 120 actividades” durante los tres días del evento. Tras revisar el documento completo y eliminar duplicados procedentes de cuadros-resumen promocionales, el programa operativo incluye aproximadamente 125 actividades con horario y espacio asignados.

De ellas, 56 incorporan referencias explícitas a terapias energéticas, medicina ayurvédica, metafísica, dispositivos “cuánticos”, yoga espiritual o técnicas de bienestar terapéutico no validadas científicamente, lo que supone alrededor del 45% del programa total.

 

Una feria ecológica con un programa híbrido

 

BioCultura es una de las ferias ecológicas más veteranas de España. Fundada hace más de cuatro décadas por la Asociación Vida Sana, se celebra regularmente en ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia.

El núcleo del evento sigue siendo un mercado de productos ecológicos certificados, donde los visitantes pueden adquirir alimentos orgánicos, cosmética natural o productos de consumo responsable. En ese ámbito, la agricultura ecológica cuenta con regulación europea y sistemas de certificación oficiales que garantizan estándares de producción y trazabilidad.

BioCultura A Coruña 2026 reúne en su área expositiva a actores muy diversos. Según el listado oficial de expositores de la guía de actividades (p. 40), junto a productores de alimentación ecológica certificada —muchos de ellos bajo el sello del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica de Galicia (CRAEGA)— participan también instituciones públicas y entidades territoriales vinculadas al ecoturismo, como las Deputaciones de A Coruña y Lugo, el Parque Nacional Illas Atlánticas de Galicia, la Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas o la Fundación Juana de Vega.

En ese mismo espacio aparece igualmente la organización ecologista Greenpeace, cuya presencia convive con empresas y propuestas del ámbito del bienestar y las terapias complementarias —desde tecnologías de microcirculación hasta productos de “regeneración celular” o accesorios de inspiración energética—, reflejando la heterogeneidad de una feria donde el consumo ecológico, el activismo ambiental y las corrientes del “bienestar holístico” comparten escenario.

Pero la feria no se limita a ser un mercado. BioCultura incluye también conferencias, talleres y demostraciones relacionadas con salud, bienestar y desarrollo personal, donde se concentra buena parte de los contenidos más controvertidos.

En las descripciones de estas actividades aparecen con frecuencia términos como “energía”, “campo cuántico”, “vibración”, “manifestación” o “sanación”, conceptos que pertenecen al ámbito espiritual o terapéutico alternativo pero que a menudo se presentan mediante terminología científica.

Este fenómeno, conocido como cientificismo, consiste en utilizar lenguaje científico para conferir apariencia de legitimidad a prácticas que no han demostrado eficacia en estudios clínicos controlados.

En respuesta a las críticas recurrentes sobre la presencia de pseudoterapias en BioCultura, la organización ha defendido el carácter plural del evento. La actual presidenta de la Asociación Vida Sana, Montse Escutia, un artículo de Crónica Global, señaló que existe “una raya difícil” a la hora de determinar qué prácticas deben considerarse pseudocientíficas, y ha defendido que la feria pretende ofrecer un espacio donde convivan diferentes perspectivas sobre el bienestar y la sostenibilidad.

Estas declaraciones reflejan el desacuerdo existente entre los organizadores del evento y diversas organizaciones científicas y sanitarias que llevan años alertando sobre los riesgos de presentar terapias sin evidencia clínica en contextos vinculados a la salud o el bienestar.

 

Actividades del programa vinculadas a pseudoterapias o discursos pseudocientíficos

 

El análisis (1) del programa oficial de BioCultura A Coruña 2026 permite identificar 56 actividades cuyo título o enfoque remite a disciplinas espirituales, terapias energéticas, tecnologías de bienestar o corrientes terapéuticas sin evidencia científica reconocida.

Estas propuestas aparecen distribuidas en distintos espacios del evento —como el Festival de Yoga del Noroeste, la Sala 1, la Sala 2, el Ágora o el área de Ecoestética— y abarcan desde charlas y talleres hasta demostraciones prácticas.

Actividad Página guía Disciplina
1 Pruebas y demostraciones con los accesorios cuánticos p.24 Pseudociencia cuántica
2 Accesorios cuánticos, ¿por qué y para qué debes poner uno en tu vida? p.41 Terapias energéticas
3 Principios de metafísica y manifestación cuántica p.30 Metafísica
4 Ayurveda y salud p.32 Medicina ayurvédica
5 Cristales que cuentan historias p.33 Biocristalización
6 Geometría sagrada práctica p.34 Esoterismo
7 El cuerpo sagrado: una puerta a la meditación p.21 Espiritualidad terapéutica
8 Ecstatic Dance Galicia: la discoteca del yo p.34 Meditación activa
9 Los cuerpos del yoga p.31 Filosofía espiritual del yoga
10 Keksel Trulkhor: práctica tibetana para superar obstáculos internos p.35 Yoga tibetano
11 Yoga integral: las ocho etapas de ejecución del asana p.41 Yoga espiritual
12 ¿Por qué hablamos hoy de yoga para la mujer? p.39 Yoga terapéutico
13 Ego superior, ego inferior: convierte al ego en aliado p.33 Espiritualidad terapéutica
14 Kirtan: mantras para el alma p.41 Espiritualidad devocional
15 Entrenamiento consciente: reconecta con tu esencia p.30 Desarrollo personal holístico
16 Casa sin tóxicos p.33 Salud ambiental alternativa
17 Menopausia: herramientas naturales de acompañamiento p.35 Naturopatía
18 La microcirculación mediante la terapia físico vascular BEMER p.40 Tecnología terapéutica sin evidencia
19 Neurofeedback dinámico p.42 Terapia alternativa
20 La danza de los ciclos. Crear, sostener y destruir p.32 Espiritualidad del yoga

 

Indicador Dato
Actividades totales del programa ≈ 125 (tras eliminar duplicados del PDF)
Actividades con pseudoterapias o pseudociencia 56
Porcentaje 45%
 
Proporción estimada sobre el total del programa
Fuente Guía de actividades BioCultura A Coruña 2026 (PDF oficial)

 

Algunos de los ponentes vinculados a terapias alternativas y advertencias sanitarias

 

El programa de BioCultura A Coruña 2026 incluye diversos ponentes vinculados al ámbito del “bienestar holístico” y las terapias alternativas. En algunos casos, los enfoques o productos asociados a estas actividades han sido objeto de advertencias por parte de autoridades sanitarias o de evaluaciones críticas en informes científicos.

Uno de los ejemplos más llamativos es el de Antón e Iago Ruanova, vinculados al proyecto Ruanova Health y ponentes de la actividad “Lo que nadie te cuenta de la salud”. En su propia web comercial se promocionan contenidos relacionados con el CDS o dióxido de cloro, como un libro que lo presentan como un recurso terapéutico, además de otros recursos de salud alternativa. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha advertido en diversas ocasiones de que el consumo de dióxido de cloro puede provocar efectos adversos graves y no debe utilizarse como tratamiento para ninguna enfermedad.

El contenido de la propia web del proyecto refleja además un discurso abiertamente confrontado con el consenso científico y con elementos habituales en la desinformación sanitaria. En su presentación, los responsables sostienen que el sistema educativo, los medios de comunicación y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) difunden información condicionada por intereses económicos de grandes corporaciones farmacéuticas. En ese mismo espacio presentan el dióxido de cloro cuya ingesta ha sido desaconsejada de forma reiterada por autoridades sanitarias— como uno de los “hallazgos médicos más significativos del siglo XX”.

La web también hace referencia positiva a la “Nueva Medicina Germánica”, una teoría pseudocientífica desacreditada asociada al médico alemán Ryke Geerd Hamer que atribuye enfermedades como el cáncer a conflictos emocionales y rechaza tratamientos médicos convencionales. Además, en algunos de sus contenidos audiovisuales anuncian que abordarán “la verdad de las vacunas”, dentro de un marco discursivo que cuestiona las recomendaciones sanitarias basadas en evidencia.

La promoción del CDS o dióxido de cloro ha sido objeto de advertencias por parte de autoridades sanitarias. El dióxido de cloro ha sido defendido públicamente también por algunos activistas del ámbito de las terapias alternativas, entre ellos Josep Pàmies, impulsor del proyecto Dulce Revolución, presentado en la feria BioCultura Barcelona en 2009 y participante en otras ediciones del evento dentro de su programa de actividades.

El debate sobre este tipo de discursos volvió recientemente a la actualidad tras el congreso antivacunas celebrado en Ciudad Real bajo el título Daños por vacunas: autismo y enfermedades raras, que siguió adelante el 28 de febrero después de que la justicia rechazara suspenderlo. Diversas sociedades científicas y organizaciones médicas alertaron entonces del riesgo de desinformación sanitaria y señalaron la participación del activista leridano.

Otro de los nombres presentes en el programa es Fernando Aparicio, vinculado al Instituto de Estudios Naturales (IEN). En su propia web profesional se presenta como naturópata y promotor de enfoques como nutrición ortomolecular, kinesiología integrativa, flores de Bach o homeopatía unicista.

En una entrevista publicada en la propia web del instituto, Aparicio sostiene que existe una supuesta “campaña de desprestigio” contra las terapias naturales y critica el uso del término “pseudoterapias”, que califica de concepto “inventado”. Sin embargo, este término se utiliza en el ámbito sanitario y científico para referirse a prácticas que se presentan como terapias médicas sin contar con evidencia científica suficiente sobre su eficacia o seguridad.

Informes del Ministerio de Sanidad sobre prácticas con pretendida finalidad sanitaria han señalado que muchas de las técnicas incluidas en este ámbito —como homeopatía, kinesiología aplicada o flores de Bachcarecen de respaldo científico sólido para su uso clínico. El propio instituto dirige además programas de formación en varias de estas disciplinas, lo que sitúa a este tipo de centros en el centro del debate sobre la expansión de la formación en pseudoterapias y su impacto en la información sanitaria disponible para la ciudadanía.

Estas disciplinas forman parte del campo de las terapias complementarias analizadas en el informe preliminar del Ministerio de Sanidad sobre prácticas con pretendida finalidad sanitaria, que señala que decenas de técnicas carecen de evidencia científica suficiente para respaldar su uso clínico.

Por su parte, Marta Cela participa con una charla sobre neurofeedback dinámico. Su actividad profesional se centra en la aplicación de sistemas de entrenamiento cerebral como NeurOptimal, presentados como herramientas para mejorar el bienestar y el rendimiento cognitivo. Sin embargo, revisiones científicas recientes señalan que la evidencia sobre su eficacia clínica en trastornos como el TDAH sigue siendo limitada y heterogénea (2), lo que mantiene abierto el debate sobre su utilidad terapéutica. 

El neurofeedback se basa en la monitorización de la actividad eléctrica cerebral mediante electroencefalografía (EEG), una técnica que registra las señales del cerebro a través de sensores colocados en el cuero cabelludo. Sin embargo, la eficacia clínica de estas técnicas continúa siendo objeto de debate científico. Algunos investigadores han advertido sobre la expansión comercial del neurofeedback y el uso de promesas terapéuticas que no siempre cuentan con respaldo sólido en la literatura médica. Un análisis publicado en la revista científica American Psychologist (3) señala que la evidencia que respalda esta técnica sigue siendo limitada en muchos casos y que parte de las mejoras observadas podría explicarse por factores psicosociales como la motivación o las expectativas de los pacientes o el efecto placebo.

En conjunto, la presencia de estas actividades refleja la convivencia dentro del programa de BioCultura entre contenidos relacionados con la sostenibilidad o la alimentación ecológica y propuestas vinculadas al ámbito del bienestar alternativo. Las autoridades sanitarias españolas han insistido en diversas ocasiones en que las decisiones relacionadas con la salud deben basarse en información contrastada y evidencia científica, y han desarrollado iniciativas públicas para informar a la ciudadanía sobre los riesgos de las pseudoterapias, como la campaña #EsPopularPeroNoCiencia del Ministerio de Sanidad.

 

Riesgos documentados y cifras alarmantes

 

Los riesgos asociados a la promoción de pseudoterapias no son solo teóricos. Diversos informes sanitarios han intentado cuantificar su impacto en la salud pública.

En 2019, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) estimó que entre 1.200 y 1.400 muertes anuales en España podrían estar relacionadas con el uso de terapias alternativas en sustitución de tratamientos médicos convencionales.

Del mismo informe se desprende que entre 550 y 800 pacientes con cáncer habrían fallecido tras abandonar tratamientos oncológicos para seguir pseudoterapias.

La Organización Médica Colegial (OMC) y la propia APETP han advertido reiteradamente de que estas prácticas pueden retrasar diagnósticos, inducir abandono de tratamientos eficaces o generar dependencia psicológica.

 

Un pasado turbio bajo escrutinio

 

La controversia en torno a BioCultura no se limita al debate sobre pseudoterapias. Reportajes publicados por EcoAvant.com han ampliado el foco hacia la historia de la Asociación Vida Sana (AVS), recogiendo testimonios de exintegrantes que describen dinámicas internas problemáticas en los orígenes del proyecto.

Algunos testimonios mencionan dinámicas de control interno, explotación laboral o abusos dentro del entorno organizativo descrito por los denunciantes.

Hasta la fecha, Vida Sana no ha ofrecido una respuesta pública detallada ni ha llevado a cabo procesos de rendición de cuentas sobre estas acusaciones.

En paralelo, diversas organizaciones han solicitado la retirada de la condición de Entidad Declarada de Utilidad Pública (DUP) de la asociación.

En este contexto, algunos analistas han utilizado el término sectwashing para describir lo que consideran una estrategia de legitimación social basada en el ecologismo y el consumo responsable. El concepto se utiliza para referirse a situaciones en las que valores ampliamente aceptados —como la sostenibilidad o la alimentación ecológica— funcionan como vehículo de prestigio público para organizaciones o discursos que arrastran controversias en otros ámbitos.

La Red Parental España, APETP, ARP-SAPC (Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico) y la federación RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo y el Abuso de Debilidad) emitieron una nota de prensa conjunta en la que alertaban sobre la presencia de pseudoterapias y prácticas sin aval científico en la feria organizada por la Asociación Vida Sana. Según estas entidades, la promoción de estas actividades podría suponer un riesgo para la salud pública y evidenciar, además, una permisividad institucional que consideran preocupante. 

En este contexto, el comunicado señala que COFENAT (Colegio Nacional de Profesionales de las Terapias Naturales) y el Instituto de Estudios Naturales (IEN) han desempeñado un papel destacado en la feria, promoviendo seminarios y talleres centrados en salud, nutrición y longevidad.

Las organizaciones firmantes del documento recuerdan que en estas ponencias se han difundido enfoques como la nutrición ortomolecular, la naturopatía o diversas terapias energéticas, prácticas que —según subrayan— no cuentan con reconocimiento oficial ni con evidencia científica sólida. A su juicio, la presentación profesional de cursos, titulaciones o diplomas en estos ámbitos puede inducir a confusión entre el público, otorgando una apariencia de legitimidad a prácticas que carecen de base científica y que, en algunos casos, podrían resultar potencialmente perjudiciales.

BioCultura es una de las principales ferias ecológicas de España. Pero el análisis del programa sugiere que el evento funciona también como un espacio donde conviven distintos discursos sobre la salud, el bienestar y la espiritualidad.

Para los críticos, esta mezcla puede generar confusión entre el consumo ecológico —respaldado por regulación— y prácticas terapéuticas sin evidencia científica.

Y es precisamente en esa intersección —entre mercado ecológico, cultura del bienestar y controversia científica— donde BioCultura continúa encontrando tanto su atractivo como su polémica.

Cálculo del porcentaje de actividades que incluyen pseudoterapias o pseudociencia
  • (1) El porcentaje se basa en el recuento de las actividades con horario y espacio asignados en la Guía de actividades BioCultura A Coruña 2026. Tras eliminar duplicados, el programa incluye ≈125 actividades, de las cuales 56 presentan referencias a pseudoterapias o discursos sin respaldo científico, lo que equivale a aproximadamente el 45% del total.
Referencias