La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural impulsa este mes de julio en Baleares una campaña de sensibilización para proteger a la pardela balear durante los primeros vuelos de los ejemplares jóvenes, una etapa especialmente delicada en la que las aves pueden desorientarse por las luces artificiales y quedar expuestas a atropellos, colisiones y depredadores.
Primer vuelo hacia el mar
Durante estas semanas, los pollos de pardela balear abandonan los nidos situados en islotes y acantilados para iniciar su primer vuelo hacia el mar. La Conselleria explica que este momento resulta crítico para la supervivencia de una especie endémica del archipiélago.
En esta fase, algunos ejemplares jóvenes se sienten atraídos por las luces artificiales de la costa, pierden la orientación y terminan cayendo en calles, carreteras u otros espacios urbanos. Una vez en tierra, las aves quedan expuestas a atropellos, colisiones y ataques de depredadores, principalmente gatos.
La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, destaca que la conservación de esta especie constituye una responsabilidad compartida y subraya la importancia de la colaboración ciudadana durante el periodo de salida de los pollos.
Torres señala que la implicación de la población resulta esencial para reducir una de las causas de mortalidad de los ejemplares jóvenes y avanzar en la recuperación de una especie que forma parte del patrimonio natural exclusivo de Baleares.
Según recalca, cada aviso permite que los equipos especializados actúen con rapidez y aumenta las posibilidades de que las aves rescatadas puedan regresar al medio natural. La rapidez en la comunicación del hallazgo puede resultar determinante para la supervivencia de los animales.
Por este motivo, la Conselleria y la Iniciativa de Investigación de la Biodiversidad de las Illes (IRBI) solicitan la participación de la ciudadanía para localizar a los ejemplares desorientados y facilitar su recuperación.
Cómo actuar ante un ejemplar
En caso de encontrar una pardela balear en una calle o en otra zona urbana, la recomendación principal es llamar inmediatamente al servicio de emergencias 112 o al Consorcio para la Recuperación de la Fauna de Baleares (Cofib).
Durante la llamada, se debe informar de la ubicación exacta del animal y de su estado aparente. Estos datos permiten a los técnicos valorar la situación y organizar la recogida del ejemplar con mayor rapidez.
Cuando el ave se encuentra en una zona peligrosa, como una carretera o un lugar con riesgo de atropello, se recomienda recogerla con mucho cuidado, utilizando una toalla o un paño para evitar causarle daños.
Una vez recogida, la pardela debe colocarse en una caja de cartón ventilada, provista de pequeños orificios, hasta que los profesionales encargados de la recuperación de fauna puedan hacerse cargo del animal.
La campaña insiste en que la manipulación debe limitarse a situaciones en las que el ejemplar se encuentre en peligro y siempre debe realizarse siguiendo las indicaciones de los servicios especializados.
La Conselleria también pide comunicar el hallazgo cuando se localice un ejemplar muerto. Aunque el animal ya no pueda ser recuperado, la información contribuye a determinar las áreas donde se producen más incidentes.
Estos avisos permiten identificar las zonas con mayor incidencia, analizar los puntos de riesgo y mejorar las medidas destinadas a reducir la mortalidad asociada a la iluminación artificial y a otros peligros presentes en los entornos urbanos.
La amenaza de las luces
Las luces artificiales constituyen una de las principales causas de mortalidad de las aves marinas en todo el mundo. En Baleares, este fenómeno afecta especialmente a los ejemplares jóvenes durante sus primeros desplazamientos desde las colonias de cría hasta el mar.
La iluminación de la costa puede alterar su orientación natural y provocar que las aves vuelen hacia núcleos urbanos, infraestructuras y carreteras. Al caer al suelo, muchas tienen dificultades para volver a levantar el vuelo y quedan expuestas a múltiples amenazas.
El problema no afecta únicamente a la pardela balear. La Conselleria recuerda que también incide en otras especies protegidas, como el paíño europeo –Hydrobates pelagicus– y la pardela cenicienta –Calonectris diomedea–.
El paíño europeo realiza sus primeros vuelos entre los meses de agosto y septiembre, mientras que la pardela cenicienta inicia esta etapa entre octubre y noviembre. Por ello, los episodios de desorientación pueden prolongarse durante varios meses.
La campaña forma parte de las actuaciones impulsadas por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural para reforzar la conservación de la biodiversidad y proteger a las especies amenazadas del archipiélago.
El Govern destaca que la cooperación entre las administraciones públicas, las entidades científicas, las organizaciones dedicadas a la conservación y el conjunto de la población resulta fundamental para preservar el patrimonio natural de Baleares.
La pardela balear –Puffinus mauretanicus– es una especie exclusiva del Mediterráneo occidental y concentra en Baleares prácticamente toda su población reproductora mundial. Esta distribución limitada aumenta su vulnerabilidad frente a las amenazas que afectan a sus zonas de cría y a sus desplazamientos.
La especie está catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y está considerada el ave marina más amenazada de Europa.
La campaña busca reducir la mortalidad de los ejemplares jóvenes mediante una respuesta rápida ante cada hallazgo. El Govern insiste en que la colaboración ciudadana permite mejorar las posibilidades de recuperación de las aves y obtener información útil para diseñar medidas de conservación más eficaces.
Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Activar ahora