Un estudio de investigadores de la Universidad de Málaga, publicado en octubre de 2026 en la revista científica Ardeola, revela que más del 70% de las plantas solares de Sevilla, Cádiz, Granada y Málaga se solapan con zonas especialmente favorables para tres especies de aves esteparias amenazadas. La investigación advierte del riesgo que representa la expansión fotovoltaica en Andalucía para la conservación de estos hábitats y plantea mejorar la planificación territorial para compatibilizar las energías renovables con la protección de la biodiversidad.

 

Las provincias con mayor afección

 

Los resultados muestran importantes diferencias territoriales en la coincidencia entre instalaciones fotovoltaicas y hábitats adecuados para las aves esteparias. Sevilla registra el mayor porcentaje de solapamiento, con un 73,84%, seguida de Cádiz (73,81%), Granada (72,44%) y Málaga (71,88%). Estas cifras reflejan la presión que ejerce la implantación de infraestructuras energéticas sobre espacios utilizados por especies especialmente sensibles a la transformación del territorio.

La provincia sevillana destaca también por concentrar el 47,52% de las instalaciones solares potencialmente perjudiciales para las aves esteparias de toda Andalucía. En contraste, el estudio no identifica plantas fotovoltaicas que afecten a las zonas más favorables para estas especies en Almería, lo que pone de manifiesto las diferencias existentes en la distribución territorial de los proyectos.

El solapamiento espacial constituye uno de los principales resultados de la investigación, aunque no implica necesariamente que todas las instalaciones hayan provocado daños directos sobre las poblaciones de aves. El análisis identifica la coincidencia entre las ubicaciones fotovoltaicas y los terrenos que reúnen condiciones especialmente adecuadas para su conservación.

Las superficies llanas, la escasa cobertura vegetal y la elevada radiación solar favorecen el desarrollo de parques fotovoltaicos, pero también forman parte de los paisajes abiertos de los que dependen numerosas especies amenazadas

Esta coincidencia responde, en parte, a que los terrenos más atractivos para la producción solar comparten características con los hábitats esteparios. Las superficies llanas, la escasa cobertura vegetal y la elevada radiación solar favorecen el desarrollo de parques fotovoltaicos, pero también forman parte de los paisajes abiertos de los que dependen numerosas especies amenazadas.

La investigación examina este conflicto en un momento de fuerte crecimiento previsto de la energía solar en Andalucía. Según las estimaciones de la Junta, la potencia eléctrica instalada pasará de menos de 900 megavatios en 2018 a 26.000 megavatios en 2030, una expansión que requiere ocupar importantes superficies de terreno.

La potencia eléctrica instalada pasará de menos de 900 megavatios en 2018 a 26.000 megavatios en 2030

A escala nacional, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC 2023–2030) contempla alcanzar 160 gigavatios de potencia renovable instalada al final de la década, de los cuales 57 gigavatios corresponderán a tecnología solar fotovoltaica. Estas previsiones sitúan la ordenación del territorio entre las cuestiones relevantes para el desarrollo del nuevo modelo energético.

 

Tres especies especialmente vulnerables

 

La avutarda común, el sisón común y el aguilucho cenizo, tres especies vinculadas a los paisajes agrícolas abiertos y cuya conservación depende, en buena medida, de la disponibilidad de terrenos adecuados para alimentarse y reproducirse

El trabajo científico se centra en la avutarda común, el sisón común y el aguilucho cenizo, tres especies vinculadas a los paisajes agrícolas abiertos y cuya conservación depende, en buena medida, de la disponibilidad de terrenos adecuados para alimentarse y reproducirse.

Investigadores e investigadoras seleccionaron estas aves por su vinculación con los ecosistemas agroesteparios, caracterizados por extensiones de cultivos herbáceos, barbechos y praderas. Aunque presentan diferencias ecológicas y de comportamiento, permiten evaluar la incidencia potencial de la transformación territorial sobre un conjunto representativo de estos ambientes.

La avutarda común y el sisón común presentan una marcada fidelidad a determinadas áreas y una capacidad de dispersión relativamente limitada. Estas características incrementan su vulnerabilidad frente a la pérdida y fragmentación del hábitat, porque dificultan la ocupación de nuevos territorios cuando desaparecen o se modifican los espacios utilizados habitualmente.

España alberga entre el 50% y el 60% de las poblaciones mundiales de ambas especies, avutarda común y sisón común

La importancia de su conservación resulta especialmente significativa en España, que alberga entre el 50% y el 60% de las poblaciones mundiales de ambas especies. Andalucía constituye, además, uno de los principales enclaves meridionales de su distribución, por lo que las transformaciones territoriales en esta comunidad adquieren una relevancia particular.

El aguilucho cenizo presenta un comportamiento migratorio diferente, ya que realiza desplazamientos de larga distancia a través del Sáhara. Sin embargo, durante la época reproductora mantiene una estrecha dependencia de los cultivos tradicionales de cereales, donde encuentra condiciones adecuadas para establecer sus nidos.

Esta especie ha experimentado un acusado descenso poblacional en España durante las últimas décadas, relacionado con la desaparición de hábitats, la destrucción de nidos durante las cosechas mecanizadas y la disminución de presas. En Andalucía, además, su distribución aparece cada vez más fragmentada.

Los paisajes agroesteparios se encuentran entre los ecosistemas más amenazados de Europa. La intensificación agrícola, las plantaciones forestales, el crecimiento urbano y el desarrollo de infraestructuras energéticas contribuyen a sustituir o dividir estos espacios, de los que depende una comunidad de aves altamente especializada.

A estas presiones se añaden las características biológicas de algunas especies, como sus bajas tasas reproductivas y su sensibilidad a las perturbaciones. La combinación de estos factores reduce su capacidad de recuperación frente a cambios ambientales rápidos y refuerza la importancia de conservar superficies suficientemente extensas y conectadas.

 

Planificar las renovables para proteger aves

 

Ante los resultados obtenidos, los investigadores/investigadoras proponen incorporar de manera más decidida la protección de la biodiversidad a la planificación energética. Una de sus recomendaciones consiste en establecer criterios territoriales que permitan identificar y excluir del desarrollo fotovoltaico aquellas áreas que presentan un elevado valor para la conservación.

El estudio también plantea orientar preferentemente las nuevas instalaciones hacia terrenos degradados o zonas de menor conflicto ambiental, evitando ocupar ecosistemas naturales y seminaturales especialmente sensibles. Esta alternativa permitiría reducir las incompatibilidades entre producción energética y conservación de especies amenazadas.

Otra de las medidas propuestas consiste en reforzar la mitigación y compensación de los impactos ambientales asociados a las instalaciones. Entre las actuaciones señaladas figuran la restauración de hábitats y el soterramiento de las líneas de evacuación eléctrica, con el objetivo de disminuir los efectos de las infraestructuras sobre la fauna.

En este contexto, SEO/BirdLife defiende que la implantación de energías renovables debe ajustarse a criterios ambientales desde las primeras fases de selección de emplazamientos. La organización considera necesario priorizar las ubicaciones menos perjudiciales y someter los proyectos a los procedimientos de evaluación ambiental correspondientes.

SEO/BirdLife ha desarrollado mapas de compatibilidad entre energías renovables y biodiversidad

Con esta finalidad, la entidad ha desarrollado mapas de compatibilidad entre energías renovables y biodiversidad, concebidos como herramientas complementarias a la zonificación ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y a los instrumentos existentes en las comunidades autónomas.

Estos mapas están disponibles para administraciones públicas, empresas, organizaciones conservacionistas y ciudadanía, con el propósito de facilitar decisiones que permitan avanzar en la transición energética sin agravar la situación de los ecosistemas y especies más vulnerables.

La expansión de la energía solar y la conservación de las aves esteparias pueden ser compatibles

La investigación concluye que la expansión de la energía solar y la conservación de las aves esteparias pueden ser compatibles, siempre que la ubicación de las instalaciones tenga en cuenta las necesidades ecológicas del territorio. El desafío consiste en reducir las emisiones de carbono sin aumentar, al mismo tiempo, la pérdida de biodiversidad en unos hábitats que ya soportan numerosas presiones.

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