En este mes de abril ya se puede considerar como iniciada la temporada de alto riesgo de incendios en España. El final de las abundantes precipitaciones del invierno y el incremento de las temperaturas generan una proliferación de vegetación que supone un factor de alto riesgo, como ya se puede observar a tenor del importante aumento de focos activos por toda la Península.

 

Mapa de los incendios forestales en España

 

Mapa de los incendios forestales activos a 21 de abril de 2026 / Imagen: EA

Los incendios activos están repartidos por toda la Península, aunque con especial incidencia en la cornisa norte y el cuadrante suroeste. En el sector noroeste, Galicia, Asturias y Cantabria todavía sufren varios focos tras la gran oleada que les afectó durante los primeros días de abril. También han resultado dañadas algunas zonas fronterizas del pirineo navarro-aragonés.

La zona este de la Península se encuentra relativamente libre de siniestros de importancia, con los más importantes ubicados en la provincia de Lleida, sur de La Rioja y norte de Teruel.

En cambio, la concentración de fuegos es mayor en la fachada occidental. De norte a sur, se han producido sucesivos siniestros de relativa importancia en el centro de la provincia de Salamanca, el norte de Cáceres y el sur de Badajoz. Por último, también se produce una acumulación de sucesos en la cuenca del Guadalquivir, una zona habitualmente afectada por los incendios.

 

Hectáreas quemadas por incendios forestales

 

Incendios forestales en España en datos hasta el 31 de marzo de 2026 / Infografía: EA

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ya ha publicado el balance de incendios forestales hasta el 31 de marzo en lo que puede considerarse como el verdadero comienzo de la campaña de incendios de 2026. Con un importante incremento de la cifra acumulada durante el último mes, hasta el 31 de marzo han ardido 12.946,66 hectáreas. En la comparación con anteriores referencias resulta inferior a las 18.372 hectáreas calcinadas de media durante el último decenio en el mismo periodo, mientras que el dato de este año resulta más del doble de los tres primeros meses de 2025, cuando se quemaron 5.822 hectáreas, una cifra positiva que quedó totalmente empañada con el agosto negro del año pasado.

Estos números se trasladan de manera similar a la cifra de siniestros totales. En lo que va de año se han producido 1.568 sucesos que se dividen entre 864 conatos menores de una hectárea y 704 incendios mayores de esa superficie. Este número de siniestros vuelve a ser inferior a la media del decenio, que es de 2.200 incendios en los tres primeros meses de año, y superior al dato del año pasado, cuando se produjeron 1.073 siniestros hasta el 31 de marzo. Afortunadamente hasta el momento apenas se había producido un único gran incendio forestal con una superficie mayor a las 500 hectáreas, el de Losar de la Vera, Cáceres, pero cuyos datos no se incluyen en esta estadística al haberse extinguido durante el mes de abril.

El dato de superficie forestal arrasada por regiones se concentra en torno a las Regiones del Noroeste. Esta agrupación compuesta por Galicia, Asturias, Cantabria, León y Zamora, agrupa el 89,55% de la superficie arrasada lo que supone en torno a las 11.600 hectáreas calcinadas, la inmensa mayoría del terreno afectado hasta el momento. En niveles muy inferiores, y con datos bastante similares entre sí, están las Comunidades interiores, que tienen el 6,09% del territorio afectado, y la región mediterránea, con el 4,36% del total. Hasta el momento Canarias no ha tenido ningún siniestro de consideración.

En cuanto al tipo de vegetación afectada por los incendios, el matorral y monte abierto vuelve a ser la más afectada, ya que 7.835,65 hectáreas de este tipo de formación vegetal han sido calcinadas. A continuación se sitúan los pastos y dehesas, que han sufrido el peor inicio de año de la última década y alcanzan las 4.113,13 hectáreas quemadas, dato sin precedentes. Por último la superficie arbolada ha sido la menos afectada, a pesar de lo cual casi mil hectáreas de árboles han ardido en los tres primeros meses del año.