La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha pedido este viernes 10 de abril en Madrid “máxima precaución” ante una temporada de incendios forestales que puede ser “complicada”.
Pese a las abundantes lluvias registradas a comienzos de año, la ministra ha destacado el despliegue preventivo de brigadas y la reorganización de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Riesgo elevado este verano
Aagesen ha advertido de que las condiciones meteorológicas recientes, marcadas por un “tren de borrascas” y abundantes precipitaciones, no eliminan el riesgo de incendios, sino que pueden contribuir a generar más combustible vegetal de cara a los meses más cálidos.
En este sentido, la ministra ha subrayado que estas lluvias iniciales del año “dan señales” que obligan a extremar la vigilancia, al poder derivar en un verano con mayor carga de vegetación seca, lo que incrementa el potencial de propagación del fuego.
El mensaje principal trasladado por Aagesen ha sido claro: la combinación de factores climáticos puede desembocar en una “temporada de incendios complicada”, por lo que ha insistido en la necesidad de adoptar medidas de prevención desde ahora.
Esta advertencia se enmarca en un contexto en el que los incendios forestales siguen siendo una de las principales amenazas ambientales en España, especialmente durante los meses estivales, cuando las altas temperaturas y la sequedad del terreno favorecen su expansión.
Datos de superficie quemada
Según los datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS) del programa Copernicus, los incendios han afectado a 16.137 hectáreas en España hasta el 1 de abril de 2026.
Esta cifra representa el 27,4% del total de la superficie quemada en toda la Unión Europea, donde se han registrado 58.862 hectáreas calcinadas en el mismo periodo, lo que sitúa a España como uno de los países más afectados.
Aunque el año se encuentra todavía en una fase temprana en términos de campaña de incendios, estos datos reflejan ya un peso significativo del territorio español en el conjunto europeo, lo que refuerza la preocupación de las autoridades.
Además, el comportamiento de los incendios en años anteriores apunta a una fuerte concentración en los meses centrales del verano. En 2025, por ejemplo, la mayor parte de la superficie afectada se registró en agosto.
En ese periodo, el número de hectáreas quemadas experimentó un incremento muy notable: se pasó de 22.7845 hectáreas el 29 de julio a 380.877 hectáreas el 2 de septiembre, lo que evidencia la rapidez con la que pueden intensificarse los grandes incendios forestales.
Este patrón estacional refuerza la necesidad de anticiparse mediante medidas preventivas y de preparación operativa antes de la llegada de los meses más críticos.
Refuerzo de operativos
Ante este escenario, Aagesen ha señalado que el Ministerio para la Transición Ecológica lleva ya “semanas” desplegando operativos de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) en distintas comunidades autónomas.
Este despliegue anticipado tiene como objetivo mejorar la capacidad de respuesta temprana y reforzar la coordinación con los dispositivos autonómicos, que son los principales responsables de la gestión de los incendios.
Las BRIF constituyen uno de los principales instrumentos del Estado para la lucha contra incendios forestales, especialmente en situaciones de gran complejidad o cuando los recursos regionales se ven desbordados.
El refuerzo de estos equipos antes del inicio oficial de la campaña de verano responde a una estrategia de prevención y preparación, orientada a minimizar los daños y mejorar la eficacia de las intervenciones.
La ministra ha enmarcado estas actuaciones dentro de una política más amplia de adaptación a los riesgos climáticos, en un contexto en el que los incendios forestales se ven cada vez más condicionados por el cambio climático y los eventos extremos.
Cambios en la AEMET
Por otro lado, Aagesen se ha referido al cese de María José Rallo como presidenta de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que se ha producido a petición propia por motivos personales tras dos años en el cargo.
La ministra ha destacado la “extraordinaria labor y profesionalidad” de Rallo durante su mandato, especialmente en un periodo marcado por “situaciones muy complicadas”, y ha expresado el “máximo agradecimiento y reconocimiento” del Ministerio.
Según ha explicado, el Gobierno ha aprovechado este momento para introducir una modificación en el sistema organizativo de la AEMET, en línea con el nuevo Estatuto de la agencia.
Con esta reforma, la presidencia de la AEMET pasa a configurarse como un órgano de gobierno vinculado directamente a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, cuya titularidad corresponde actualmente a Hugo Morán.
Este cambio supone una reorganización interna del organismo, que tiene un papel clave en la predicción meteorológica y la gestión de riesgos climáticos, incluyendo los incendios forestales.
La AEMET proporciona información esencial para la planificación y la toma de decisiones en materia de prevención y extinción de incendios, por lo que su estructura y funcionamiento resultan estratégicos en este ámbito.