Las bolsas mundiales registraban caídas este viernes, arrastradas por el desplome del jueves en Wall Street, ante el temor de los inversores a que el avance electoral de los demócratas en EE UU frene el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y limite la construcción de centros de datos.
En concreto, el Dow Jones concluyó la sesión del jueves con un desplome del 3,44%, el S&P 500 cedió un 4,35% y el Nasdaq se dejó un 5,52% al cierre.
Fuertes caídas en chips y Europa
Las pérdidas golpearon de lleno a las compañías tecnológicas más expuestas a la inteligencia artificial cotizadas en Estados Unidos, donde se concentró el desplome del jueves.
De este modo, el selectivo Philadelphia Stock Exchange Semiconductor Index, que agrupa a las 30 mayores empresas de semiconductores cotizadas en EE UU, llegaba a hundirse más de un 10% en la sesión.
Entre los valores afectados, las acciones de Nvidia llegaban a bajar un 8,99% y las de ASML, un 8,65%, mientras que los títulos de Broadcom perdían un 9,3%.
De su lado, el castigo para Intel superaba el 10% y más de un 13% en el caso de Qualcomm, mientras que AMD y Micron llegaban a caer más de un 17% cada una.
En Asia, el Nikkei japonés cedía un 5,96% y el Kospi surcoreano se dejaba cerca de un 6%, en línea con las pérdidas registradas en Estados Unidos.
En Europa, las bolsas abrieron el viernes con descensos generalizados: el DAX alemán cedía un 1,46%, el FTSE 100 londinense un 1,51% y el CAC 40 francés un 1,40%.
El Ibex 35 abrió con una caída del 1,18% y, a media sesión, perdía alrededor de un 1,3%, en torno a los 19.200 puntos, arrastrado por las fuertes pérdidas de Wall Street.
Temor a los centros de datos
El temor de los inversores se centra en las posibles consecuencias de un mayor control demócrata de las cámaras legislativas estadounidenses sobre el desarrollo de la IA y, especialmente, sobre la construcción de centros de datos, las instalaciones necesarias para entrenar y ejecutar los modelos de IA.
La plataforma de inversión XTB preveía una reacción inicial de cautela en bolsa y explicaba que los sectores más afectados por la victoria demócrata pueden ser la banca, el petróleo, el gas, las plataformas tecnológicas, los centros de datos y los activos digitales.
En esta línea, la plataforma señalaba que la victoria demócrata podría impulsar medidas sobre competencia, uso de datos y expansión de los centros de datos, por su consumo de electricidad y agua y su impacto en las facturas de los hogares.
Estas medidas podrían elevar los costes y retrasar proyectos de Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta, así como afectar a Nvidia y otros proveedores, cuyos pedidos dependen de esas inversiones.
Las dudas sobre la rentabilidad de la inversión en IA venían de antes y se habían reforzado con las caídas históricas de Alphabet e Intel: la primera perdió más de 500.000 millones de dólares en bolsa el 29 de octubre, con una caída de más del 12%, tras revelar que había consumido más efectivo en verano que en primavera.
Por su parte, Intel cerró con un desplome del 28,6%, su peor jornada desde 1974, pese a superar las previsiones de beneficio, debido a una previsión de ingresos inferior a la esperada y a la caída del mercado de PC.
La demanda de servicios de IA en la nube seguía creciendo: Google Cloud aumentó sus ingresos un 103%, AWS un 39% y Azure un 48%. Aun así, Alphabet, Amazon y Meta registraron flujo de caja libre negativo, porque su inversión en infraestructura supera el efectivo que generan.
En septiembre, además, crecieron las alertas sobre la deuda de la IA. El Banco de Pagos Internacionales advirtió de que la inversión en IA se financia cada vez más con deuda y crédito privado opacos e interconectados, y de que una retirada de inversión podría provocar un fuerte desplome.
En EE UU, el debate se extendió a un posible rescate público del sector, con propuestas de garantías estatales, críticas de senadores y la idea de un fondo público con participación en las empresas. El debate se cruzó con la rivalidad con China, y el presidente Donald Trump rechazó cualquier freno a los modelos más avanzados.
Expertos cautos y foco en Anthropic
Para Bankinter, la reacción del sector Semiconductores en Bolsa está siendo "exagerada", sobre todo si se compara con la de las grandes tecnológicas de centros de datos (Microsoft, Amazon, Meta y Alphabet), que presentan una evolución positiva estos días.
Asimismo, la entidad explica que la victoria demócrata no supone una paralización del desarrollo de la IA, sino que el mercado será más exigente con los múltiplos y la calidad de balance a la hora de valorar las compañías.
La entidad señala que una mayor presión regulatoria puede ralentizar la puesta en marcha de centros de datos y aumentar sus costes, pero no considera que esto afecte a la demanda. Por ello cree que las operadoras seguirán desarrollando sus proyectos, aunque "de una forma más lenta" y, probablemente, llevándose en algunos casos los proyectos a otros Estados.
Por su parte, para XTB, variables como los beneficios de las compañías, la regulación, el empleo, los salarios, la competencia y los márgenes pueden pesar más que el resultado político de las midterms.
En el ámbito tecnológico, los inversores también mantienen la atención sobre la salida a Bolsa de Anthropic, prevista para la semana del 16 de noviembre, según las estimaciones recogidas por Bankinter.
La entidad considera que esta operación supondría una referencia para la valoración del conjunto del sector de la IA, en un momento en el que los mercados están reajustando sus expectativas sobre el crecimiento de estas compañías.
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