A pesar del alto el fuego impuesto en la Franja de Gaza desde mediados de octubre, la destrucción y la miseriag son la rutina diaria que sufren los habitantes gazatíes.

Sumario

 

A los amasijos de escombros y las precarias condiciones de vida de la población civil se suma la amenaza de las intervenciones del ejército israelí que, contrariamente al espíritu de la tregua, protagoniza tiroteos aislados que ya han dejado más de 400 víctimas mortales desde el comienzo de la tregua.

 

El incumplimiento del alto el fuego y el complejo estatus de la Franja

 

Mapa de la incursión militar de Israel en Gaza, actualizado a 5 de enero, con las zonas de combate y avance terrestre / Imagen: EA Mapa de la incursión militar de Israel en Gaza, actualizado a 5 de enero, con las zonas de combate y avance terrestre / Imagen: EA

Si bien es cierto que la guerra no continúa con el mismo grado de crudeza que causó más de 70.000 muertes en Gaza, el conflicto todavía permanece de modo larvado, con ofensivas y ataques puntuales que dejan un reguero continuo de muertos gazatíes. Desde la entrada en vigor del alto el fuego el pasado 10 de octubre, al menos 416 personas han sido asesinadas, y más de 1.100 han resultado heridas por las fuerzas armadas israelíes. En medio de la destrucción en que ha quedado sumida la Franja, ya se han recuperado más de 680 nuevos cadáveres, que habían quedado atrapados entre las ruinas de los edificios, víctimas de los bombardeos.

Estos ataques localizados del ejército israelí han salpicado de muertes toda la Franja, como los disparos que asesinaron a una persona en Jan Yunis o un niño de doce años que fue tiroteado en una zona próxima a la línea amarilla en Yabalia, al norte de Gaza.

En medio de esta latente tensión, Israel no cesa de reivindicar Gaza como un territorio propio y Netanyahu proclama los avances logrados por Israel durante el año pasado a la vez que insiste en que todavía quedan asuntos por terminar en Gaza, entre los que no deja de destacar el desarme de Hamás.

 

La catástrofe humanitaria y la falta de ayuda internacional

 

Como parte de su táctica de asfixiar los suministros de recursos contra la Franja, Israel ha revocado el permiso de operaciones en Gaza a 37 organizaciones humanitarias, entre las que se encuentran instituciones de importancia internacional como Médicos sin Fronteras u Oxfam. Este veto de Israel obliga a que los trabajadores extranjeros de dichas organizaciones deban salir de la Franja antes del 1 de marzo, periodo de cese de actividades establecido por el gobierno. Israel alega que las organizaciones no completaron el proceso de registro que les obligó a hacer el ejecutivo israelí en marzo de 2025.

En su acoso a las organizaciones de ayuda a Gaza, Israel ha llegado a aprobar una ley que prohibiría el suministro de electricidad y agua para las instalaciones de la agencia de la ONU para los refugiados de Palestina.

Mientras se obstruye el flujo de ayuda humanitaria, la población civil sigue hacinada en gran medida en los campos de refugiados repartidos por toda la franja, donde intenta luchar contra el frío, el hambre y la miseria. En estos centros se han producido incendios que han dejado víctimas mortales, a la vez que las fuertes lluvias han complicado sobremanera la situación, con temporales de agua y viento que han arrasado las tiendas de campaña, único hogar de sus moradores.

 

El ámbito internacional y regional del conflicto

 

Aunque, como en Gaza, también haya un alto el fuego en vigor, el Líbano ha vuelto a sufrir bombardeos de Israel sobre lo que han denominado infraestructuras terroristas de Hezbolá. En varios ataques dirigidos contra el sur del Líbano, el ejército israelí afirma haber atacado objetivos como un complejo de entrenamiento de las unidades de élite de Hezbolá y otras estructuras de almacenamiento de armas de la milicia.

Mientras el contexto internacional sigue dividido en su posición sobre el conflicto, en Europa se mantiene una petición generalizada sobre Israel de abrir nuevos cruces que permitan una ayuda sostenida a Gaza, así como un nuevo flujo de suministro humanitario centrado tanto en el ámbito sanitario como en materia de vivienda, donde más de un millón de personas necesita apoyo urgente por la carencia de refugio habitacional.

Por su parte, Trump y Netanyahu continúan con reuniones en sentido contrario al de los países europeos. Ambos mandatarios se lanzan elogios cruzados con el reconocimiento expreso de la alianza entre Estados Unidos ( EE UU) e Israel, donde el presidente americano no dudó en alabar el ‘trabajo fenomenal’ de Netanyahu.