La proporción de contactos en redes sociales con personas nunca conocidas en persona se asocia con mayores niveles de soledad entre adultos de Estados Unidos, según un estudio nacional publicado en Public Health Reports (1). La investigación concluye que quienes interactúan más con desconocidos en plataformas digitales presentan más del doble de probabilidades de sentirse solos, mientras que mantener contactos considerados amigos cercanos no muestra una relación significativa con una menor soledad.
El trabajo, liderado por investigadores de la Oregon State University, analizó datos de 1.512 adultos estadounidenses de entre 30 y 70 años encuestados entre julio y agosto de 2023. Los resultados sugieren que el tipo de relación mantenida en redes sociales podría ser más relevante para el bienestar emocional que el simple número de conexiones digitales.
Contactos desconocidos y aislamiento
Los investigadores evaluaron la soledad mediante la escala de cuatro ítems del sistema PROMIS de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Además, preguntaron a los participantes qué proporción de sus contactos en redes sociales correspondía a personas a las que “nunca habían conocido en persona” y qué porcentaje consideraban “amigos personales cercanos”.
Tras ajustar los resultados por siete variables sociodemográficas, el análisis mostró que las personas situadas en el cuartil más alto de contactos nunca conocidos en persona tenían una probabilidad significativamente mayor de experimentar soledad. En concreto, el estudio halló una odds ratio ajustada de 2,33, lo que implica más del doble de riesgo respecto al grupo con menor proporción de este tipo de contactos.
Además, la relación fue lineal: a medida que aumentaba el número de interacciones con desconocidos en redes sociales, también crecían los niveles de soledad
Además, la relación fue lineal: a medida que aumentaba el número de interacciones con desconocidos en redes sociales, también crecían los niveles de soledad. Los autores destacan que esta asociación se mantuvo incluso tras aplicar ponderaciones estadísticas para garantizar la representatividad nacional de la muestra.
En cambio, el porcentaje de contactos considerados amigos personales cercanos no mostró asociación significativa con menores niveles de soledad. Según los investigadores, este hallazgo cuestiona la idea de que ampliar la red de amistades digitales reduzca automáticamente el aislamiento emocional.
Un fenómeno ligado a la salud
La investigación recuerda que la soledad constituye actualmente un importante problema de salud pública. Estudios previos ya habían relacionado el aislamiento social con mayor riesgo de depresión, enfermedades cardiovasculares, ictus y mortalidad prematura
La investigación recuerda que la soledad constituye actualmente un importante problema de salud pública. Estudios previos ya habían relacionado el aislamiento social con mayor riesgo de depresión, enfermedades cardiovasculares, ictus y mortalidad prematura.
Los autores citan además el informe del cirujano general de Estados Unidos, que definió recientemente la soledad como una “epidemia” con efectos comparables a otros factores de riesgo para la salud.
Aunque investigaciones anteriores habían detectado asociaciones entre uso intensivo de redes sociales y soledad en adolescentes y jóvenes, los autores subrayan que existe menos evidencia sobre adultos de mediana edad. El nuevo trabajo pretende cubrir ese vacío analizando cómo influye la naturaleza de los vínculos digitales.
Según el artículo, las plataformas sociales permiten mantener conexiones tanto con amigos reales como con usuarios desconocidos, pero ambas experiencias podrían tener efectos psicológicos distintos. Interactuar con desconocidos podría incrementar procesos de comparación social, sensación de exclusión o vínculos superficiales, mientras que los contactos cercanos quizá no sustituyan adecuadamente las relaciones presenciales.
Necesidad de más investigación
Los investigadores advierten de que el estudio es observacional y no permite establecer causalidad. Por ello, no puede determinarse si interactuar con desconocidos provoca soledad o si las personas más solitarias tienden a buscar más conexiones virtuales
Los investigadores advierten de que el estudio es observacional y no permite establecer causalidad. Por ello, no puede determinarse si interactuar con desconocidos provoca soledad o si las personas más solitarias tienden a buscar más conexiones virtuales con individuos ajenos a su entorno presencial.
El equipo propone que futuras investigaciones analicen la evolución temporal de estas relaciones y estudien las motivaciones que llevan a determinadas personas a establecer más vínculos digitales con desconocidos.
También sugieren que posibles intervenciones de salud pública podrían centrarse en reducir las interacciones excesivas con personas nunca conocidas físicamente, especialmente si sustituyen relaciones sociales presenciales o vínculos cercanos.
El estudio señala además que las redes sociales no son homogéneas y que sus efectos dependen del contexto, el tipo de interacción y la calidad de las relaciones establecidas. Investigaciones previas ya habían mostrado resultados mixtos: algunas apuntan a beneficios relacionados con apoyo emocional o integración social, mientras otras relacionan determinadas dinámicas digitales con ansiedad, depresión o aislamiento.
Los autores concluyen que comprender mejor cómo influyen los distintos tipos de contacto en redes sociales será clave para diseñar estrategias que promuevan un uso más saludable de estas plataformas en la población adulta.
Referencias
- (1) Closeness of Social Media Contacts and Loneliness Among US Adults: A Nationally Representative Study. Public Health Reports.
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