Greenpeace ha aplaudido este lunes 27 de julio la presentación de la Red Nacional de Refugios Climáticos realizada en Madrid por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque ha advertido de que la medida deberá ir acompañada de una mayor coordinación entre las administraciones públicas para evitar duplicidades, información dispersa y dificultades de acceso para la ciudadanía.
Criterios comunes y accesibilidad
La responsable de adaptación al cambio climático de Greenpeace, Elvira Jiménez, ha considerado que la creación de esta red constituye una buena medida inicial para establecer una definición más homogénea de lo que debe ser un refugio climático y de las características que estos espacios tienen que cumplir.
Según ha explicado en declaraciones a Europa Press, la iniciativa puede contribuir a fijar criterios comunes que permitan garantizar la efectividad de los refugios y asegurar que sean realmente accesibles para todas las personas.
Greenpeace ha señalado que la falta de homogeneidad puede dificultar la identificación y el uso de estos espacios por parte de la población. Por ese motivo, la organización ha valorado que la red nacional pueda servir para avanzar hacia una concepción compartida sobre las condiciones básicas que debe reunir un refugio climático.
Será necesario comprobar que estos lugares ofrecen unas condiciones adecuadas, que pueden utilizarse de forma sencilla y que responden a las necesidades de las personas expuestas a episodios de calor
La entidad ecologista ha insistido, no obstante, en que la creación de una red no debe limitarse a incorporar espacios bajo una misma denominación. A su juicio, será necesario comprobar que estos lugares ofrecen unas condiciones adecuadas, que pueden utilizarse de forma sencilla y que responden a las necesidades de las personas expuestas a episodios de calor.
En sus propios análisis, Greenpeace ha detectado limitaciones importantes relacionadas con la idoneidad de algunos espacios, su gratuidad y la facilidad de acceso. Estas dificultades pueden reducir la utilidad práctica de los refugios si no se corrigen mediante criterios claros y una planificación conjunta.
La organización ha advertido de que no todos los lugares identificados como refugios climáticos reúnen necesariamente las mismas condiciones. Por ello, ha defendido que la red establezca una cierta homogeneización que permita conocer con claridad qué servicios ofrece cada espacio y qué requisitos debe cumplir para ser considerado efectivo.
Jiménez ha destacado especialmente la necesidad de garantizar la gratuidad y la accesibilidad real. Estos dos elementos, según la representante de Greenpeace, resultan esenciales para que los refugios puedan cumplir su función y para que ninguna persona encuentre obstáculos a la hora de utilizarlos.
Coordinación entre administraciones
Pedro Sánchez ha presentado este lunes la Red Nacional de Refugios Climáticos y ha anunciado ayudas por valor de 10 millones de euros para financiar la creación de nuevos espacios, entre los que también se incluirán centros educativos.
Durante la presentación, el presidente del Gobierno ha animado a ayuntamientos, comunidades autónomas y diputaciones provinciales a poner toda su infraestructura pública al servicio de estos refugios. La propuesta pretende ampliar la disponibilidad de lugares habilitados para proteger a la población frente a las altas temperaturas.
Greenpeace ha valorado positivamente este impulso, pero ha reclamado que el despliegue de la red se realice de forma coordinada entre los distintos niveles administrativos. La organización considera que esta colaboración será necesaria para evitar que se dupliquen esfuerzos o que diferentes administraciones desarrollen sistemas paralelos sin conexión entre ellos.
Jiménez ha alertado del riesgo de que los usuarios se encuentren con distintas capas de redes, plataformas o listados que compliquen la búsqueda de información. La existencia de varias fuentes no coordinadas podría dificultar que la ciudadanía localice de forma rápida el refugio climático más cercano o conozca sus condiciones de acceso.
Por este motivo, Greenpeace ha pedido concentrar los esfuerzos y simplificar la información disponible. La organización ha defendido que los datos sobre ubicación, horarios, gratuidad y características de los refugios deben presentarse de una manera sencilla, clara y fácilmente consultable.
La entidad ecologista considera que la coordinación institucional deberá garantizar que los recursos públicos se utilicen de forma eficiente y que las distintas iniciativas territoriales formen parte de una red coherente. El objetivo, según ha planteado, debe ser facilitar el uso de los refugios y no crear nuevos obstáculos administrativos o informativos.
La colaboración entre administraciones también debería permitir identificar las zonas donde estos espacios son más necesarios. Greenpeace ha reclamado que la creación de nuevos refugios no se produzca de manera aislada, sino que responda a una planificación basada en su ubicación y en las necesidades concretas de cada territorio.
En este sentido, la organización ha señalado que las ayudas de 10 millones de euros anunciadas por Sánchez pueden contribuir a ampliar la red, siempre que su distribución se realice con criterios que aseguren la efectividad, la accesibilidad y la utilidad de los nuevos espacios.
Evaluación y transformación urbana
Greenpeace ha reclamado que la puesta en marcha de la red vaya acompañada de un sistema de evaluación y seguimiento que permita conocer dónde están ubicados los refugios, si se han instalado en las zonas prioritarias y si cumplen realmente con su función.
Elvira Jiménez ha subrayado que no basta con contabilizar el número de espacios disponibles. La experta ha defendido la necesidad de analizar su funcionamiento, comprobar su accesibilidad y estudiar si ofrecen una respuesta adecuada a las personas que necesitan utilizarlos.
La organización ha pedido que esta evaluación se realice de forma periódica para poder mejorar la red año tras año
La organización ha pedido que esta evaluación se realice de forma periódica para poder mejorar la red año tras año. El seguimiento permitiría detectar deficiencias, corregir limitaciones y adaptar los refugios a las necesidades observadas durante su funcionamiento.
Greenpeace también ha destacado la importancia de comprobar si las zonas elegidas para instalar estos espacios son aquellas donde resultan más necesarios. La ubicación, según la entidad, debe formar parte de los criterios fundamentales de planificación y evaluación.
La eficacia de la red dependerá igualmente de que la ciudadanía pueda conocer con facilidad la existencia de los refugios y acceder a ellos sin dificultades. Por ello, la organización ha vinculado la evaluación de los espacios con la claridad de la información, la gratuidad y las condiciones reales de uso.
Greenpeace ha defendido que el objetivo final debe ser convertir el conjunto del entorno urbano en un gran refugio climático
Además de la creación de refugios concretos, Greenpeace ha solicitado que la iniciativa esté acompañada de medidas más transformadoras. La organización ha defendido que el objetivo final debe ser convertir el conjunto del entorno urbano en un gran refugio climático.
Esta transformación urbana deberá avanzar de forma paralela al desarrollo de la red, según ha planteado Jiménez. Los refugios constituyen una herramienta para responder a las altas temperaturas, pero Greenpeace considera que deben integrarse en una actuación más amplia sobre las ciudades.
La entidad ecologista ha concluido que la Red Nacional de Refugios Climáticos representa un primer paso positivo, aunque su efectividad dependerá de la coordinación institucional, la accesibilidad de los espacios, la simplicidad de la información y la evaluación continua de sus resultados.
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