España registra 219.665 hectáreas quemadas hasta el 29 de julio de 2026, según los datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS), integrado en el programa Copernicus.

Sumario

 

Esa superficie equivale al 47,2% de todo el territorio arrasado por el fuego en la Unión Europea en lo que va de año, un porcentaje que convierte a España en el país que más aporta al balance comunitario de la actual temporada de incendios forestales.

 

España lidera el fuego europeo

 

El conjunto de la Unión Europea contabiliza 464.781 hectáreas calcinadas hasta esa misma fecha, según la misma fuente. Prácticamente la mitad de ese total corresponde al territorio español.

España no solo encabeza la clasificación por superficie afectada, sino también por número de siniestros. Es el país de la UE donde más incendios se han registrado en 2026, con 382 fuegos contabilizados por el sistema europeo hasta el 29 de julio.

Italia ocupa la segunda posición, con 335 incendios, y Francia cierra el podio con 330. Los tres Estados del sur y el suroeste del continente concentran así el grueso de los episodios registrados en el conjunto de la Unión.

El resto de los Veintisiete acumula, en conjunto, 245.116 hectáreas, es decir, el 52,8% restante del balance comunitario, una cifra que se reparte entre los otros veintiséis Estados miembros del bloque.

La evolución de las dos curvas –la española y la comunitaria– se ha ido ajustando a medida que ha avanzado el año, hasta el punto de que casi una de cada dos hectáreas ardidas en la Unión Europea en 2026 lo ha hecho en territorio español.

 

Cinco veces más que 2025

 

La comparación interanual es el dato más contundente del balance. En España se ha quemado 5,1 veces más territorio que el año pasado por estas mismas fechas, cuando el fuego había afectado a 42.700 hectáreas.

A escala europea el salto también resulta notable, aunque menos acusado: se han consumido 2,6 veces más hectáreas que en 2025 a estas alturas de julio, cuando el acumulado comunitario se situaba en 172.186 hectáreas.

La brecha entre ambos ritmos explica el aumento del peso español dentro del cómputo europeo. Mientras el conjunto de la Unión ha multiplicado por algo más de dos y medio su registro del año anterior, España lo ha hecho por más de cinco.

La serie histórica que maneja Copernicus permite dimensionar el alcance del ejercicio en curso. La media de superficie quemada en España entre 2006 y 2025, para el conjunto del año, se sitúa en 95.064,85 hectáreas, un valor que el acumulado de 2026 ya duplica con holgura cuando aún no ha terminado julio.

El máximo de esa misma serie de veinte años alcanza las 393.079 hectáreas, un techo que el registro actual todavía no ha superado, aunque el ejercicio no ha llegado aún al mes de agosto.

El gráfico de acumulados que elabora Copernicus compara la evolución del año en curso con la media y el máximo registrados entre 2006 y 2025 a lo largo de todo el calendario, desde los primeros días de enero hasta diciembre. En esa comparación, la curva de 2026 se sitúa por encima de la media histórica.

 

El precedente del verano pasado

 

El contexto reciente ayuda a interpretar la magnitud de las cifras. 2025 fue el peor año en superficie quemada en España desde 1994, con un total de 354.793,50 hectáreas arrasadas en el conjunto del ejercicio.

Las estadísticas de aquel año, sin embargo, se dispararon en apenas dos semanas. Entre el 5 y el 19 de agosto de 2025, las hectáreas quemadas en España pasaron de 47.198 a 367.520.

Las 219.665 hectáreas contabilizadas el 29 de julio de este año equivalen ya a cerca de dos tercios del total quemado durante todo 2025, el ejercicio más devastador de las tres últimas décadas en España.

La mayor parte del balance anual se concentró, por tanto, en quince días de agosto, un mes que en 2026 está todavía por delante y que el año pasado marcó el punto de inflexión de toda la campaña.

La diferencia de partida entre uno y otro año es sustancial. El 29 de julio de 2025 el acumulado español apenas superaba las 42.700 hectáreas, mientras que en la misma fecha de 2026 la cifra asciende a 219.665.

Con ese punto de partida, el balance de la actual temporada de fuegos en España arranca el mes clave desde un nivel casi cinco veces superior al que precedió al agosto más destructivo desde 1994.

Los datos, actualizados hasta el 29 de julio, proceden del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea, la herramienta con la que el Ejecutivo comunitario realiza el seguimiento de la superficie afectada por el fuego en los Estados miembros dentro del programa Copernicus.

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