La 45º Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA o ATCM por sus siglas en inglés) ha concluido la semana pasada en Helsinki, un encuentro en el que varias organizaciones ecologistas han expresado su "frustración" porque, a su juicio, los resultados no reflejan la magnitud de las crisis climáticas y de biodiversidad a las que se enfrenta actualmente la Antártida.

Durante los nueve días de la reunión, se abordaron cuestiones climáticas y la protección de especies clave, pero no se avanzó en la adopción de "medidas necesarias para proteger esta región vulnerable", como han manifestado las organizaciones ecologistas. No obstante, han destacado los progresos respecto a la creación de una Zona Antártica Especialmente Protegida y un acuerdo sobre la importancia de una regulación del transporte marítimo y el turismo.

"Una vez más la ATCM perdió la oportunidad de actuar para asegurar el futuro de la Antártida, ya que el principal resultado de la reunión fue una declaración que no se traduce en ninguna acción significativa y que tendrá consecuencias prácticas limitadas", ha señalado la directora ejecutiva de la Coalición Antártica del Océano Austral (ASOC), Claire Christian.

 

CO2 a la mitad para 2030

 

"Para mantener la posibilidad de permanecer por debajo de 1,5°C, las emisiones de CO2 deben reducirse al menos a la mitad para 2030, y a cero para mediados de siglo", añadió por su parte la directora y fundadora de la Iniciativa Internacional sobre el Clima en la Criosfera (ICCI), Pam Pearson.

"Comprometerse a algo menos provocará una pérdida catastrófica de la capa de hielo de la Antártida que borraría todos los asentamientos humanos a lo largo de muchas costas en los próximos siglos, desplazando a cientos de millones de personas y borrando a algunas naciones de la existencia física terrestre", señaló.

Las ONG también lamenta la falta de protección hacia el pingüino emperador, que no ha sido designado como Especie Especialmemnte Protegida. "Las pruebas científicas son claras: se necesitan medidas de protección para invertir las previsiones actuales que indican que el pingüino emperador se enfrentará a una cuasi extinción a finales de siglo", manifestó la directora de Conservación Antártica de WWF, Emily Grilly.

 

Una nueva Zona Antártica Especialmente Protegida

 

No obstante, los grupos ecologistas se han mostrado satisfechos con la designación de una nueva Zona Antártica Especialmente Protegida (ZAEP), que abarca aproximadamente 285 kilómetros cuadrados de naturaleza salvaje en la Antártida Oriental. "Esta designación protegerá la biodiversidad terrestre, incluidos invertebrados endémicos, así como petreles de las nieves y ecosistemas únicos en torno a lagos glaciares", afirman.

"Las pruebas científicas son incuestionables: La Antártida se encuentra en primera línea de la crisis climática, con unas temperaturas y un deshielo del hielo marino que aumentan año tras año", asegura el asesor principal de la coalición antártica y del océano austral, Rodolfo Werner. "Más que nunca, instamos a los gobiernos a emprender una acción histórica mediante la creación de tres áreas marinas antárticas protegidas a gran escala en la reunión de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR por sus siglas en inglés)", ha reclamado.