Los castañares son un tesoro cultural y natural de la Cordillera Cantábrica muy amenazado por el abandono de los aprovechamientos tradicionales, la incidencia de plagas y enfermedades, y la despoblación. Para potenciar su papel como ecosistema generador de bioeconomía y desarrollo rural, la Fundación Oso Pardo (FOP) liderará un proyecto que recuperará y pondrá en valor castañares tradicionales de fruto en áreas oseras de Asturias, Cantabria y Castilla y León. En un contexto de cambio climático, estos bosques jugarán un papel clave en el futuro del oso pardo cantábrico como fuente de alimento seguro y estable.

 

El castaño, clave para el futuro del oso pardo

 

En otoño los osos recorren los bosques en busca de frutos secos como bellotas y hayucos, una fuente vital de grasas para la hibernación. La producción de los robledales y hayedos de la Cordillera Cantábrica varía cada año –son árboles veceros, pero los castañares y soutos bien conservados y gestionados producen fruto de manera mucho más constante, otoño tras otoño: las castañas son por ello un alimento seguro, nutritivo y energético en la dieta del plantígrado.

Esta relación será cada vez más importante en el futuro, pues el castaño -de carácter termófilo- es uno de los árboles resilientes al cambio climático en la Cordillera Cantábrica. Según diversos estudios científicos, los castañares podrán expandir su hábitat óptimo a áreas de mayor altitud. Por eso serán claves para la conservación del oso y de otras especies que se alimentan de frutos, como las aves forestales. Estas, a su vez, proveen de importantes servicios ecosistémicos, como es el control biológico de las plagas de insectos que pueden afectar a los castaños.

En esta línea, como parte del proyecto se contribuirá a mejorar el conocimiento científico sobre las variedades tradicionales de castaño, su conservación y manejo, el potencial de recuperación y su idoneidad ante el nuevo escenario climático.

Recuperar 108 hectáreas de estos bosques en Cantabria, Asturias y Castilla y León, un servicio que se ofrecerá de manera gratuita a propietarios públicos y privados de las áreas de actuación

La meta del proyecto es recuperar 108 hectáreas de estos bosques en Cantabria, Asturias y Castilla y León, un servicio que se ofrecerá de manera gratuita a propietarios públicos y privados de las áreas de actuación. También se plantarán 12.000 árboles injertados con variedades tradicionales y locales, algunas en alto riesgo de desaparición.

Creación de empleo verde y dinamización rural, priorizando la contratación de mujeres

Además de la creación de empleo verde y dinamización rural, priorizando la contratación de mujeres, el proyecto ofrecerá formación a propietarios/as y trabajadores/as forestales sobre la gestión y manejo del castaño, la lucha contra plagas y enfermedades, y procesos y canales de comercialización.

 

Presupuesto total de 2.026.790 euros

 

El proyecto Castañas, osos y desarrollo rural cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con un presupuesto total de 2.026.790 euros.