Cantabria ha matado 20 lobos en lo que va de 2026, de los 35 permitidos en su Plan de Gestión, según ha informado este jueves, 15 de octubre, la Consejería de Ganadería del Gobierno autonómico. Las actuaciones, realizadas por agentes del Medio Natural, forman parte del control poblacional iniciado tras la salida de la especie del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), en abril de 2025.
Distribución de los lobos abatidos
De los animales eliminados este año, 16 son machos y cuatro hembras. Las extracciones se concentran principalmente en Campoo, con seis ejemplares, seguida de Soba, con tres, y Arenas de Iguña y San Pedro del Romeral, con dos cada una.
También se han realizado actuaciones en Los Tojos, Ruiloba, Rionansa, Tudanca, Guriezo, Herrerías y Cillorigo de Liébana, con un ejemplar en cada municipio.
Desde la entrada en vigor del nuevo cupo, el pasado 1 de junio, se han matado 15 lobos: 13 machos y dos hembras. De ellos, 12 corresponden a la zona 1, considerada lobera, donde se permite retirar hasta 20 animales, y tres a la zona 2, que incluye territorios donde no debería existir una presencia estable de la especie y tiene asignado un límite de diez ejemplares.
Quedan 15 ejemplares por eliminar hasta diciembre
El Plan de Gestión establece un límite de extracción equivalente al 20% de la población estimada, lo que supone un máximo de 35 lobos durante 2026. Según los datos de la Consejería, todavía podrían retirarse otros 15 animales antes de finalizar el año.
El departamento dirigido por María Jesús Susinos ha recordado que Cantabria fue la primera comunidad autónoma en realizar estas actuaciones tras la salida del lobo del LESPRE. Desde entonces, 58 ejemplares han sido abatidos por los agentes del Medio Natural, los únicos habilitados con carácter general para efectuar estos controles.
La normativa autonómica también contempla extracciones adicionales si persisten daños significativos por su intensidad o frecuencia una vez alcanzado el cupo. En ese caso, la Dirección General de Montes y Biodiversidad podrá autorizar nuevas intervenciones, que se descontarán del límite correspondiente al año siguiente.
El TSJC rechaza suspender el cupo
Por otra parte, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha denegado la medida cautelar solicitada por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL), que pretendía paralizar temporalmente las extracciones autorizadas por el Gobierno autonómico.
Se trata del cuarto auto en el mismo sentido. La Sala de lo Contencioso Administrativo considera necesario ponderar la conservación del lobo con los intereses socioeconómicos de la ganadería y las consecuencias económicas para las explotaciones afectadas.
El tribunal señala que los daños causados a la ganadería se compensan con recursos públicos, lo que justifica la existencia de un interés general en controlar su coste. Asimismo, ha impuesto a ASCEL el pago de 300 euros en costas procesales.
La resolución rechaza la suspensión cautelar, por lo que los controles poblacionales pueden continuar conforme al cupo establecido para este año, sin que el auto resuelva definitivamente el fondo del recurso.
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