Rumanía ha solicitado este viernes 7 de agosto a la Comisión Europea que convoque con urgencia al Grupo Europeo de Coordinación de la Electricidad y active los mecanismos comunitarios de apoyo ante la situación energética generada por la grave sequía y los bajos caudales del Danubio.

La petición ha sido anunciada por el vicepresidente del Parlamento Europeo, Victor Negrescu, mientras las autoridades rumanas trabajan para garantizar el suministro energético y mantener las condiciones necesarias para el funcionamiento de la central nuclear de Cernavodă, que utiliza agua del río para su refrigeración.

 

Rumanía reclama apoyo europeo

 

Negrescu ha explicado que se ha solicitado formalmente a Bruselas una coordinación europea de emergencia destinada a proteger tanto a los consumidores como a la economía rumana frente a las consecuencias de la situación hidrológica que atraviesa el país.

El descenso del nivel del Danubio puede tener efectos sobre la seguridad energética, la competitividad económica y los precios de la energía, por lo que ha reclamado una respuesta rápida por parte de las instituciones comunitarias

El vicepresidente del Parlamento Europeo ha advertido de que el descenso del nivel del Danubio puede tener efectos sobre la seguridad energética, la competitividad económica y los precios de la energía, por lo que ha reclamado una respuesta rápida por parte de las instituciones comunitarias.

En este contexto, el eurodiputado del Partido Socialdemócrata rumano ha defendido que la intervención europea debería ir acompañada de apoyo técnico y financiero de la Unión Europea, con el objetivo de afrontar una situación que considera excepcional.

Negrescu también ha solicitado que se estudien soluciones temporales para garantizar la continuidad del suministro energético, siempre respetando las condiciones necesarias para que las instalaciones puedan seguir operando con seguridad.

El responsable europeo ha recordado que la Unión Europea dispone de mecanismos de apoyo para los Estados miembros que afrontan circunstancias extraordinarias y ha pedido que estos instrumentos sean activados ante la situación que atraviesa Rumanía.

Según ha señalado, la prioridad debe centrarse en proteger a los ciudadanos, las pequeñas y medianas empresas y la industria, además de evitar que las dificultades del sistema energético se traduzcan en nuevos incrementos de los precios.

 

El Danubio baja de caudal

 

La situación energética está directamente vinculada al reducido volumen de agua que transporta actualmente el Danubio. Según los datos comunicados este viernes por el Instituto Nacional de Hidrología y Gestión del Agua (INHGA), el caudal del río en Rumanía se sitúa en 1.400 metros cúbicos por segundo.

El organismo hidrológico prevé, no obstante, que el volumen de agua experimente un ligero aumento a mediados de la próxima semana, una evolución que las autoridades siguen con atención por su importancia para las instalaciones energéticas que dependen del río.

 

Preocupación por la central nuclear de Cernavodă

 

Uno de los principales puntos de preocupación es la central nuclear de Cernavodă, cuyo funcionamiento requiere captar agua del Danubio para refrigerar sus instalaciones

Uno de los principales puntos de preocupación es la central nuclear de Cernavodă, cuyo funcionamiento requiere captar agua del Danubio para refrigerar sus instalaciones. El primer ministro en funciones, Ilie Bolojan, ha indicado este viernes que las condiciones actuales permiten por ahora mantener operativo el reactor.

Bolojan ha explicado que el nivel disponible en el área donde se realiza la captación del agua de refrigeración garantiza el funcionamiento durante cuatro o cinco días incluso en un escenario en el que el nivel del río continúe disminuyendo diariamente.

En concreto, el primer ministro ha señalado que ese margen se mantendría si el Danubio descendiera entre uno, dos o tres centímetros al día, según las declaraciones recogidas por la agencia rumana de noticias Agerpres.

Las autoridades tratan así de preservar unas condiciones suficientes en el río mientras evolucionan los caudales y se estudian las medidas necesarias para asegurar la continuidad de la producción energética sin comprometer las exigencias operativas de la instalación nuclear.

 

Una presa para elevar el agua

 

Ante esta situación, el Gobierno de Rumanía ha puesto en marcha durante esta semana una operación destinada a modificar las condiciones del flujo de agua hacia Cernavodă. El dispositivo contempla el hundimiento controlado de cuatro barcazas cargadas con rocas en el Danubio.

El objetivo de la intervención es construir una especie de presa de fondo que permita dirigir más agua hacia la zona de Cernavodă y conseguir una elevación del nivel del río de entre 10 y 12 centímetros, proporcionando así un margen adicional para la captación utilizada por la central.

Para preparar esta operación, las autoridades llevaron a cabo una detonación controlada en el río Bala con el propósito de obtener los fragmentos de roca necesarios. Posteriormente, máquinas excavadoras han continuado trabajando para recoger este material y cargarlo en las barcazas.

Las fuertes corrientes registradas en la zona han impedido ejecutar el hundimiento en el momento inicialmente previsto

El plan contempla utilizar esas embarcaciones cargadas de roca para formar la estructura bajo el agua, aunque las condiciones del propio Danubio han obligado a modificar temporalmente los trabajos. Las fuertes corrientes registradas en la zona han impedido ejecutar el hundimiento en el momento inicialmente previsto.

Por este motivo, las operaciones han tenido que ser pospuestas, mientras continúan los trabajos de preparación y las autoridades siguen la evolución del río. La intervención forma parte de las actuaciones impulsadas para asegurar que Cernavodă pueda disponer del agua necesaria mientras persista la situación de sequía.

La combinación de los caudales excepcionalmente bajos del Danubio, las necesidades de refrigeración de la central y el riesgo de repercusiones sobre el sistema energético ha llevado así a Rumanía a trasladar el problema al ámbito comunitario.

El Gobierno rumano mantiene sus actuaciones sobre el terreno mientras la solicitud dirigida a la Comisión Europea busca activar una respuesta coordinada que permita afrontar las consecuencias energéticas de la sequía y proteger tanto el abastecimiento como a consumidores, empresas e industria.

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