Se estima que, cuando se complete el proyecto, la red contendrá más de 70.000 kilómetros de itinerarios planificados y señalizados. Ahora mismo, convive con tramos ya realizados y otros que, aunque son transitables, no cumplen aún los requisitos para incluirse como completos. “Los estándares EuroVelo tienen como objetivo ofrecer una experiencia satisfactoria, cómoda, segura y de calidad a los usuarios de las rutas”, aclara Freire.

Cargando las alforjas de la bici y pedaleando desde la ciudad noruega de Kirkenes, se pueden recorrer los más de 10.400 kilómetros que la unen con Rezovo, en Bulgaria, a orillas del Mar Negro. Es la llamada Ruta del telón de acero, la más larga de toda la red, que incluye lugares tan emblemáticos como San Petersburgo o Sofía.

EuroVelo también llega a España a través de tres sendas. Una de las más conocidas es la de los peregrinos que conecta la ciudad de Santiago de Compostela con la localidad de Trondheim, en el norte de Noruega. Un punto de salida distinto para acometer el peregrinaje hacia la catedral de Santiago.

Uso de la bici en España

En nuestro país, el uso de la bicicleta como forma alternativa de transporte ha crecido desde 2011, tal como asegura el último Barómetro de la bicicleta, publicado en 2015. Aumenta el número de ciclistas urbanos, pero no tanto el turismo de alforjas. Para Iñaki Díaz, de la Asociación Pedalibre, la causa principal es que en España existen aún muchos baches para el cicloturismo.

No hay apenas rutas establecidas, que son las que atraen al gran público. No existe una cultura del viaje en bici. No hay redes de alojamientos acostumbrados a tratar con ciclistas ni facilidades para el transporte de bicis, como equipaje en el transporte público de larga distancia”, explica.
Para Díaz, en España falta cultura ciclista, algo que se nota en las leyes relacionadas con el uso de la bicicleta. “La normativa de circulación tiene un sesgo deportivo, alejado de las necesidades de alguien que practique el viaje en bici. Por ejemplo, se obliga a utilizar casco de protección y no se permite transportar personas en remolques”.

De la misma opinión es Arantxa Hernández Colorado, jefa del Área de Vías Verdes y Turismo Ferroviario de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE). “La escasa tradición de uso de la bicicleta en España ha influido muy negativamente. Aún queda mucho trabajo por hacer para seguir convenciendo de que el turismo en bicicleta genera empleo, economía local y sostenible, destinos inteligentes, desestacionalización y turismo de calidad”.

Hernández demanda una mayor atención por parte de las administraciones para impulsar este sector del turismo en España, así como para hacer llegar el producto a mercados como el holandés, el británico o el alemán.