Cuando se alcanzan los 1.426 días de guerra en Ucrania, el conflicto de Ucrania ha entrado en un compás de espera en el que, tras el anunciado plan de paz que parecía a punto de imponerse a finales del año pasado, todavía no se ha llegado a ningún tipo de acuerdo o decisión.

Sumario

 

Mientras se plantean las posibles negociaciones, sobre el terreno la guerra mantiene la misma tendencia de meses pasados, con gran protagonismo de bombardeos sobre instalaciones energéticas y escasos movimientos y gran desgaste en la evolución del frente.

 

Últimas novedades bélicas

 

Mapa de la guerra en Ucrania a 19 de enero de 2026 / Imagen: EA Mapa de la guerra en Ucrania a 19 de enero de 2026 / Imagen: EA

La llegada del duro invierno marca la tendencia del conflicto, ya que buena parte de los ataques se concentran en las infraestructuras energéticas del enemigo para provocar su colapso. En mitad de la mayor ola de frío de la última década sobre Kiev, algunos barrios de la capital ucraniana han estado varios días sin suministro de calefacción tras sendos ataques rusos al sistema energético ucraniano. Además de la capital, principal núcleo de población ucraniano, la situación energética es muy complicada en otros grandes enclaves como Jarkov, Dnipro o la región de Zaporiyia.

Los ataques rusos con enjambres compuestos por centenares de drones y proyectiles son una constante que actúa contra todo tipo de infraestructuras ucranianas, ya sean energéticas, industriales, edificios civiles, el puerto de Odesa.

Entre los proyectiles rusos lanzados durante los últimos días ha destacado el misil hipersónico Oreshnik, que alcanzó Leópolis, cerca de la frontera polaca. Esta arma es de alcance intermedio y tiene capacidad de cargar ojivas nucleares a una distancia con la que podría alcanzar prácticamente toda Europa, en lo que puede suponer un velado mensaje de advertencia al resto del continente.

Este tipo de ataques no son una exclusiva rusa, ya que Ucrania también efectúa ofensivas masivas con proyectiles contra Rusia. En este caso, las principales zonas afectadas son regiones fronterizas como Belgorod, aunque el Kremlin haya afirmado el derribo masivo de más de un centenar de dichos drones sobre su país.

 

Los combates en el frente

 

Mientras tanto, en el frente Rusia se reafirma con ligeros avances, apenas pequeños asentamientos de pocos centenares de personas en los oblast de Donetsk o Zaporiyia, pero que servirían para proseguir el efecto avance con el que Rusia busca asegurar mejores condiciones sobre el terreno de cara a un posible acuerdo. Este avance ruso, que ahora supondría el control de aproximadamente el 90% del Donbás, puede dirigirse hacia la toma de nuevos territorios en vista a futuras negociaciones que asentaran la situación actual de las fronteras.

Frente a esta proclamación de avance ruso toma gran importancia la guerra de información, donde Rusia publicita el inminente colapso de las defensas ucranianas a modo de presión, mientras que éstas niegan cualquier situación desesperada en el frente a la vez que afirman haber recuperado posiciones cerca de Kupiansk, en la región de Donetsk.

 

El escenario político del conflicto

 

En el ámbito internacional, tras irrumpir la noticia del plan de paz que convertirse en el primer paso hacia el final del conflicto, la disputa de las condiciones del acuerdo y la exigencia de garantías de seguridad han aplazado de manera indefinida la tregua, aunque pueden retomarse las conversaciones en el próximo Foro de Davos.

El mencionado plan de paz contemplaba posibles puntos en común como la pertenencia de Ucrania a la UE, zonas desmilitarizadas entre ambos países o la reducción del ejercito ucraniano, pero otros puntos eran de muy difícil acuerdo, como la anexión de territorio ucraniano por parte de Rusia, la posibilidad de que Ucrania se incorporara a la OTAN, el control de la central nuclear de Zaporiyia y la duración y garantías de seguridad sobre el cumplimiento de dicho documento.

En medio de esta situación de desconcierto sobre los siguientes pasos del conflicto, los países europeos han continuado la prestación de apoyo a la resistencia de Ucrania, tras aprobar varios paquetes de ayuda para energía o armamento.