En un precedente que podría abrir una nueva era en la defensa de los derechos ambientales, un juzgado de Barcelona ha admitido a trámite una demanda de un ciudadano de a pie contra el ayuntamiento de la ciudad por los elevados niveles de contaminación del aire que se registran en la capital catalana, superiores a los máximos legales que los poderes públicos están obligados a hacer respetar.

El Juzgado Contencioso-Administrativo número 6 barcelonés aceptó con fecha 30 de enero la demanda de Román Martín Valldeperas, un vecino del céntrico distrito de L'Eixample, en la que reclama su derecho a disfrutar de un aire limpio o por lo menos situado dentro del límite legal fijado por una directiva de la Unión Europea que marca un máximo de 40 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno (NO2), que se supera en Barcelona desde 2010, año en que esta normativa entró en vigor. A su iniciativa se han sumado diversos padres de familia y profesionales que han promovido una plataforma en internet.

"Las directivas de la UE fijan límites muy claros. ¿Por qué no se cumplen?"

Algunos estudios calculan que unas 3.500 personas fallecen prematuramente cada año en la ciudad debido a este exceso de polución atmosférica, y la demanda incorpora esta cifra para reclamar la adopción de medidas como un sistema de peaje para el acceso de vehículos a motor al centro de la capital. Entre la prolija documentación que acompaña la denuncia constan testimonios de algunos de los principales especialistas en contaminación, que apoyan el peaje como medida más eficaz, además de más “justa y equitativa”, como se ha demostrado en ciudades como Estocolmo (Suecia), donde el tráfico se ha reducido en un 35%, Londres (Reino Unido) o Milán (Italia).

Asimismo, el demandante ampara sus reclamaciones en diversas sentencias del Tribunal de Justicia de la UE en las que se deja claro que las administraciones tienen la obligación de obtener mejoras reales en los indicadores de contaminación en lugar de considerar suficiente la presentación de planes sin efectos beneficiosos demostrados.

El demandante, padre de dos niñas, de 6 y 8 años, presentó un escrito al Ayuntamiento de Barcelona para solicitar información sobre la contaminación en la ciudad y las medidas adoptadas para reducirla y consideró insuficiente la respuesta, por lo que presentó un recurso de alzada ante el ayuntamiento el 3 de mayo, que no obtuvo respuesta.

100.000 coches al día

Las directivas europeas, que son de obligado cumplimiento, marcan límites muy claros. ¿Por qué no se cumplen? También la administración ha de cumplir las leyes”, reclama Martín, para quien “es obligación del Ayuntamiento actuar, sobre todo cuando sabe que la contaminación ocasiona problemas de salud a todos los ciudadanos de Barcelona”. “Tengo el mismo derecho al aire limpio que quienes viven fuera de la ciudad y respiran aire puro”, afirma, tras recordar que la calle de Aragó, donde se halla el colegio de sus hijas, es “una autopista urbana por la que pasan 100.000 coches al día”.

El juzgado concedió 20 días al Ayuntamiento de Barcelona para presentar sus alegaciones contra la demanda, que se cumplen esta semana, cuando la teniente de alcalde de Ecologia, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, ha desestimado la implantación de una tasa o peaje por la entrada de vehículos motorizados en la ciudad como forma de combatir la mala calidad del aire y se inclinó por las medidas que el Ayuntamiento ya ha puesto en marcha como la creación de zonas de bajas emisiones, la extensión de la red de carriles-bici o mejoras en el transporte público.

La ciudad supera desde 2010 los 40 microgramos por metro cúbico de NO2

A partir de 2020, los coches más contaminantes no podrán acceder al perímetro formado por las rondas que circunvalan la capital catalana, y ya se limita su acceso durante los episodios punta de contaminación. El Ayuntamiento de Barcelona ha reclamado hoy al gobierno central y al catalán que se impliquen en esta lucha en el ámbito de sus competencias con actuaciones como la ejecución del carril bus-VAO de la B-23, más ayudas a la renovación de flotas profesionales y un incremento de las aportación al transporte metropolitano con las repetidas veces prometidas inversiones en la red de trenes de Cercanías, que en las últimas semanas han incrementado sus ya considerables cifras de averías e incidencias, y donde se han producido dos graves accidentes que se han saldado con una víctima mortal y numerosos heridos.