Los yámanas fueron el último pueblo en poblar el planeta y navegaron durante más de seis mil años en canoas de corteza entre el canal de Beagle y el cabo de Hornos.
Eran unos 3.000 cuando llegaron los misioneros europeos; cinco décadas más tarde quedaban 130. Hoy 1.600 personas se declaran yaganes en Chile y medio centenar vive en Villa Ukika, a las afueras de Puerto Williams. Estas son las claves para entender quiénes son, cómo vivieron y qué queda de ellos.
Cronología: de seis mil años a 1.600 descendientes
Los yaganes son una cultura en peligro de extincion / Infografia: EA El archipiélago del extremo sur americano fue el último rincón del planeta en ser poblado por el ser humano: los vestigios más antiguos hallados por los arqueólogos datan de hace algo más de seis mil años.
Los occidentales no lo descubrieron hasta su búsqueda de un paso al Pacífico, durante la primera circunnavegación del planeta de Magallanes y Elcano
Los occidentales no lo descubrieron hasta su búsqueda de un paso al Pacífico, durante la primera circunnavegación del planeta de Magallanes y Elcano, en el siglo XVI. Lo bautizaron como Tierra del Fuego por las numerosas hogueras encendidas que veían brillar en sus islas. La primera referencia escrita sobre sus habitantes la dejó el navegante holandés Jacques l'Hermite en 1624: al bajar su tripulación a tierra fueron atacados y murieron 17 marinos.
Menos de cien en 1919 y unas sesenta en 1923, cuando el Gobierno chileno les concedió un predio de 10.000 hectáreas
El derrumbe fue rápido y está fechado. A la llegada de los misioneros europeos, en el siglo XIX, eran unos 3.000; cinco décadas más tarde quedaban 130. Menos de cien en 1919 y unas sesenta en 1923, cuando el Gobierno chileno les concedió un predio de 10.000 hectáreas(1). En la década de 1960 las autoridades navales impulsaron su traslado a Villa Ukika. En 1983 murió Lakutaia le Kipa, que aún había vivido al modo tradicional; en febrero de 2022, Cristina Calderón, la última hablante nativa de la lengua.
Canoas de corteza y fuegos a bordo: la vida en el agua
Infografia descriptiva de la cultura de los yaganes / Imagen: EA Eran cazadores-recolectores que se desplazaban en canoas de corteza de árbol cosidas con tendones animales, en las que encendían pequeños fuegos, por entre las islas situadas al sur del canal de Beagle –actual frontera entre Chile y Argentina– hasta el cabo de Hornos.
Pese a la rudeza del clima subpolar iban prácticamente desnudos: una capa de grasa de lobo marino protegía del frío su cuerpo
Pese a la rudeza del clima subpolar iban prácticamente desnudos: una capa de grasa de lobo marino protegía del frío su cuerpo. La Antártida está a solo 1.000 kilómetros del cabo de Hornos.
De robusto tronco y fuertes brazos, con piernas por el contrario delgadas, debido a su vida de remeros
De robusto tronco y fuertes brazos, con piernas por el contrario delgadas, debido a su vida de remeros. El lobo marino era su presa predilecta, junto a cetáceos, aves marinas y mariscos. De aquella dieta quedan los conchales, hoy considerados yacimientos arqueológicos.
Sin jefes: pequeños grupos y una ceremonia prohibida
No había jefes ni autoridad por encima de la familia. Vivían en pequeños grupos familiares y ambos sexos gozaban del mismo reconocimiento.
Nunca fueron demasiados: su ventoso hábitat entre fiordos y glaciares no daba para mucho
Nunca fueron demasiados: su ventoso hábitat entre fiordos y glaciares no daba para mucho. La movilidad constante en canoa y la ausencia de excedente agrícola o ganadero mantenían los grupos pequeños y dispersos por centenares de islas.
En 1936 los carabineros prohibieron el chiexaus, la ceremonia de iniciación, celebrada por última vez en Puerto Mejillones
Tenían, eso sí, una vida ritual propia. En 1936 los carabineros prohibieron el chiexaus, la ceremonia de iniciación, celebrada por última vez en Puerto Mejillones tras un accidente mortal durante su desarrollo. Fue una de las pérdidas culturales decisivas: con ella se interrumpió la transmisión de buena parte del saber que la ceremonia servía para entregar.
Yámanas o yaganes: de dónde viene cada nombre
Ellos se llamaban a sí mismos yámanas, que en su lengua significa 'hombres', es decir, varones. Yaganes es el nombre que les pusieron los colonizadores.
Lo acuñó el misionero anglicano Thomas Bridges a partir del topónimo Yahgashaga, y es el que acabó imponiéndose
Lo acuñó el misionero anglicano Thomas Bridges a partir del topónimo Yahgashaga, y es el que acabó imponiéndose, también entre los propios descendientes. A Bridges se le debe además la obra que hoy permite reconstruir la lengua: reunió a finales del siglo XIX más de 32.400 palabras en un diccionario publicado en 1933 como Yamana-English: A Dictionary of the Speech of Tierra del Fuego(2). Una persona culta maneja en su idioma como mucho unas 5.000.
Hubo que inventar un alfabeto para esta lengua no escrita, que en su momento de mayor vitalidad tuvo cinco variedades dialectales
Hubo que inventar un alfabeto para esta lengua no escrita, que en su momento de mayor vitalidad tuvo cinco variedades dialectales(3). Hoy 1.600 personas se declaran yaganes en Chile, repartidas entre Puerto Williams, Punta Arenas y la argentina Ushuaia, y la lengua se enseña en talleres comunitarios y en programas de educación intercultural bilingüe.
Por qué desaparecieron, y los yaganes en cifras
Los pueblos de la isla Grande de la Tierra del Fuego (48.000 kilómetros cuadrados), como los ona o los selk'nam, fueron masacrados cuando trataban de oponerse al avance de las haciendas ovejeras de los colonos occidentales por sus tierras.
Hubo auténticos cazadores de indios profesionales, como el infame Julius Popper, de origen rumano, que cobraban una cantidad por cada pieza
Hubo auténticos cazadores de indios profesionales, como el infame Julius Popper, de origen rumano, que cobraban una cantidad por cada pieza. Con los yaganes y los kawésqar fue distinto: sus islotes abruptos y boscosos carecían de interés para los ganaderos.
A los canoeros los diezmaron el sarampión y la viruela, y la aniquilación de sus fuentes de alimento por balleneros y loberos
A los canoeros los diezmaron el sarampión y la viruela, y la aniquilación de sus fuentes de alimento por balleneros y loberos. El resto lo hicieron el traslado forzoso de los años sesenta y la vergüenza: durante décadas, ser yagán fue motivo de burla en la escuela.
Los yaganes en cifras:
- Más de 6.000 años de ocupación humana del archipiélago.
- 48.000 km² de la isla Grande de la Tierra del Fuego.
- 1.000 kilómetros del cabo de Hornos a la Antártida.
- Unos 3.000 yaganes en el siglo XIX; 130 cinco décadas más tarde.
- Menos de 100 en 1919; unas 60 en 1923.
- 10.000 hectáreas concedidas por el Gobierno chileno en 1923.
- 32.400 palabras en el diccionario de Thomas Bridges.
- Cinco variedades dialectales en su momento de mayor vitalidad.
- Medio centenar de personas en Villa Ukika, junto a Puerto Williams.
- 1.600 personas se declaran yaganes en Chile, según el Censo de 2017.
La lengua, en cambio, no se ha extinguido: se ha interrumpido una generación. La nieta de Cristina Calderón da clases de yagán por Zoom a la última comunidad del cabo de Hornos, y el manual que preparó con un lingüista lo edita desde 2024 el Ministerio de Educación de Chile.
Referencias
- (1)FUCOA, Ministerio de Agricultura de Chile. Yagán. Serie introducción histórica y relatos de los pueblos originarios de Chile. consultado en octubre de 2026.
- (2)Bridges, Thomas – ed. Ferdinand Hestermann y Martin Gusinde. Yamana-English: A Dictionary of the Speech of Tierra del Fuego. 1933. Biblioteca Nacional Digital de Chile.
- (3)Gobierno de Chile, Pueblos Originarios. Lengua yagán. consultado en octubre de 2026.
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