Miles de personas se han manifestado este domingo 20 de septiembre en el centro de Barcelona contra la ampliación del aeropuerto de El Prat, convocadas por Zeroport y otras 210 entidades para rechazar un proyecto que, según los organizadores, tendrá un importante impacto ecológico por su emplazamiento en una zona natural protegida y por el aumento de vuelos y del impacto climático que supondrá.
Marcha por el centro de Barcelona
La movilización se ha desarrollado bajo una pancarta con el lema “ampliación, ni ahora ni nunca” y ha recorrido el centro de la capital catalana. Los participantes han expresado así su oposición al proyecto destinado a aumentar la capacidad del aeródromo barcelonés, una iniciativa que ha vuelto a situar el futuro del aeropuerto en el centro del debate ambiental y territorial.
La marcha ha arrancado poco después de las 12.00 horas desde el Passeig de Gràcia, a la altura de su confluencia con la calle Aragó. Hasta ese punto han llegado una decena de columnas procedentes de distintos lugares para incorporarse a la movilización contra la ampliación.
Las columnas han utilizado diferentes formas de desplazamiento. Algunas han estado formadas por ciclistas, otras han incluido vehículos agrícolas y la mayoría de las personas participantes han llegado a pie antes de iniciar conjuntamente el recorrido por Barcelona.
Las cifras de participación ofrecidas por convocantes y autoridades han sido diferentes. Los organizadores han situado la asistencia en 30.000 personas, mientras que la Guardia Urbana la ha cifrado en 5.500. En cualquier caso, la movilización ha reunido a miles de personas para mostrar públicamente su rechazo al proyecto aeroportuario.
El recorrido ha transcurrido entre el Passeig de Gràcia y la plaza de Sant Jaume, con la ampliación de El Prat como principal motivo de protesta. Las entidades convocantes han centrado sus críticas tanto en las repercusiones sobre el entorno natural como en las consecuencias que atribuyen al incremento de la actividad aérea.
Impacto climático y territorial
Los convocantes han señalado que el proyecto tiene un “enorme impacto ecológico” por dos razones principales. Por un lado, han destacado que el aeropuerto se encuentra en una zona natural protegida y, por otro, han advertido de que la ampliación permitirá incrementar el número de vuelos y, en consecuencia, su impacto sobre el clima.
La protesta se ha celebrado después de que el Consejo de Ministros haya aprobado esta misma semana la primera fase vinculada a la ampliación. Las organizaciones contrarias al proyecto han definido la iniciativa como “negacionismo climático”, una valoración que han relacionado con las consecuencias ambientales que prevén que tendrá el crecimiento de la infraestructura.
Las entidades convocantes también han asegurado que llevar adelante la ampliación agravará algunos de los principales problemas del país. Entre ellos han citado específicamente la crisis de la vivienda, la emergencia climática y la masificación turística, cuestiones que han vinculado al modelo de crecimiento asociado al incremento de la capacidad aeroportuaria.
👓 A vegades, a Plaça Catalunya passen coses... pic.twitter.com/jwi0qP7pHJ
— Zeroport (@zeroportbcn) September 17, 2026
De este modo, la movilización no se ha limitado a expresar el rechazo a las obras en el aeropuerto, sino que las organizaciones han relacionado el proyecto con un aumento de los vuelos y con sus posibles repercusiones ambientales y sociales. La oposición expresada durante la marcha ha puesto especialmente el foco en el impacto climático y ecológico de esa mayor actividad aérea.
La convocatoria de Zeroport y las otras 210 entidades ha articulado así la protesta alrededor de las consecuencias que atribuyen a la ampliación. El emplazamiento del aeropuerto, el eventual incremento del tráfico aéreo y los efectos sobre problemas como la vivienda o la presión turística han formado parte de los argumentos expuestos contra el proyecto.
Presencia de partidos políticos
En la manifestación también han participado representantes de ERC, los Comuns y la CUP. La presencia política se ha producido después de que la ampliación haya sido impulsada por gobiernos socialistas, con los que ERC y los Comuns han mantenido distintos acuerdos políticos.
Por parte de Esquerra Republicana, Diana Riba, ha reclamado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, la gobernanza catalana del aeropuerto. Su intervención ha situado la gestión de la infraestructura entre los elementos planteados durante la movilización.
La dirigente de los Comuns Jéssica Albiach, por su parte, se ha dirigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para pedirle que escuche las demandas de los manifestantes que han recorrido las calles del centro de Barcelona en rechazo al proyecto.
La protesta ha reunido de este modo a entidades sociales y ambientales, participantes llegados en distintas columnas y representantes políticos alrededor de una misma oposición a la ampliación. La convocatoria ha concluido con el proyecto de El Prat situado de nuevo en el centro de las críticas por sus consecuencias ambientales, climáticas y territoriales, tal y como han denunciado sus organizadores.
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