Tras varios meses de tensiones y amenazas, Estados Unidos (EE UU) ha lanzado un ataque relámpago en las inmediaciones de Caracas, una intervención que, según un funcionario venezolano consultado por el New York Times, habría causado la muerte de hasta 40 personas.

Sumario

 

En el marco de la intervención militar, han sido bombardeados principalmente objetivos militares y aeropuertos, y se produjo el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien ha sido trasladado a Estados Unidos, donde será juzgado por narcotráfico.

 

La Operación Resolución Absoluta

 

Mapa del ataque de EE UU sobre Venezuela / Imagen: EA Mapa del ataque de EE UU sobre Venezuela / Imagen: EA

El principal objetivo del ataque estadounidense denominado Operación Resolución Absoluta (en inglés, Operation Absolute Resolve) ha sido el secuestro del presidente venezolano, operación que fue ensalzada por Donald Trump como ‘uno de los ataques más precisos’ de la historia del país, en una operación desempeñada por las fuerzas especiales Delta Force durante la madrugada venezolana.

La intervención llevaba varios meses de preparación, durante los cuales se estudió el entorno de Maduro, su comportamiento y rutinas, hasta que se dieron las mejores condiciones para su desempeño por la relativa visibilidad en medio de la noche y el elemento sorpresa. Así, apenas dos horas después de dar la orden, sobre la 1 de la mañana, las fuerzas estadounidenses Delta Force llegaban a la residencia donde se encontraban Nicolás Maduro y su esposa, que se rindieron, tras intentar escapar en un primer momento sin éxito.

Tras su secuestro, el mandatario venezolano quedó bajo control del Departamento de Justicia, para ser casi inmediatamente trasladado a suelo estadounidense. Allí ha sido trasladado al Centro de Detención de Brooklyn, al que llegó esposado y escoltado, y donde se enfrentará a un juicio por cargos de narcotráfico y corrupción. El narcoterrorismo ha sido la gran excusa de Donald Trump para justificar la intervención sobre el presidente venezolano.

Maduro ya arrastraba acusaciones formales desde 2020 por conspiraciones para ‘importar toneladas de cocaína a Estados Unidos’, posibles delitos relacionados con armas y la proporción de refugio y apoyo logístico a grupos narcoterroristas, con posibles alianzas con las FARC, el ELN o cárteles mexicanos.

 

Los bombardeos sobre Caracas

 

Cuando sobre las 23.00 horas del viernes, hora estadounidense, el presidente Trump dio la orden, más de un centenar de aeronaves se dirigieron hacia el entorno de Caracas. Mientras superaban la barrera montañosa que protege la ciudad desde el norte, las fuerzas estadounidenses golpearon varios objetivos militares en las proximidades de la capital venezolana.

En su camino, Estados Unidos atacó varios objetivos costeros como primera medida, con bombardeos sobre infraestructuras de comunicaciones como los aeropuertos Simón Bolívar y el aeródromo de Higuerote, o el Puerto de la Guaira.

Una vez superada esa primera barrera, la operación continuó hacia el interior en la búsqueda de objetivos militares más próximos a la capital venezolana. Entre ellos fueron golpeados el Cuartel de la Montaña, lugar donde se encuentra enterrado Hugo Chávez, y otros sitios militares como el Cuartel Fuerte Tiuna, la Base Aérea la Carlota o el Hatillo. En medio de ese grupo de infraestructuras se encuentra el Palacio Presidencial de Miraflores, fuertemente protegido, pero donde Maduro fue finalmente secuestrado.

 

Reacción internacional al secuestro de Maduro

 

El secuestro de Nicolás Maduro ha despertado encontradas reacciones en la comunidad internacional. Una parte de la comunidad venezolana a lo largo del mundo ha celebrado el secuestro del mandatario, saliendo a la calle con manifestaciones de alegría, mientras que los chavistas han exigido a Estados Unidos que devuelva a Maduro a su país.

Entre la comunidad internacional, países aliados a Venezuela como Rusia, China e Irán han condenado sin matices el secuestro del mandatario, que catalogan como una violación de la soberanía nacional y la integridad territorial del país.

Por su parte, los líderes europeos prefieren llamar a la moderación y la calma, en todo caso con citas hacia una transición pacífica y negociada, con respeto al derecho internacional. La falta de dicho respeto al derecho internacional en la intervención de Estados Unidos es uno de los mayores obstáculos en las declaraciones de los mandatarios europeos, que prefieren conocer más detalles de la situación antes de hacer declaraciones más contundentes.

Por su parte, el secretario general de la Organización de Naciones las Unidas (ONU), António Guterres, ha condenado la operación militar ejecutada por Estados Unidos contra Venezuela, advirtiendo de que supone un “precedente peligroso” para el orden internacional. En respuesta a la situación, el Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una reunión de urgencia para este lunes 5 de enero, tras la incursión militar estadounidense y es secuestro del presidente Nicolás Maduro, quien ha sido trasladado junto a su esposa, Cilia Flores, a una base militar en Nueva York para enfrentar cargos de conspiración narco-terrorista.

El otro gran asunto pendiente tras la intervención es esa ‘transición segura y adecuada’ que ha mencionado Donald Trump. Hacia dónde se dirigirá esa transición, quién la tutelará y controlará, el papel de Estados Unidos en la misma y la participación o no del pueblo venezolano en su futuro son grandes interrogantes que sobrevuelan la situación y que aún resulta muy pronto para poder contestar.