Un estudio advierte: el discurso antiinmigración más convincente no es el que grita, sino el que habla con aparente moderación
Una investigación de las universidades de Valladolid y Salamanca concluye que los mensajes hostiles hacia la inmigración resultan más persuasivos cuando evitan los insultos y utilizan un lenguaje aparentemente correcto, especialmente entre personas con ideología conservadora









